soledad Silveyra: Reflexiones sobre la Vida, la Vejez y el Legado de China Zorrilla
un Encuentro con el Pasado
En un ambiente cargado de recuerdos y emociones, Soledad Silveyra se encuentra en el hall del Teatro San Martín. Con una taza de café en mano y rodeada por periodistas que van y vienen, la actriz comparte su experiencia tras haber sufrido recientemente una caída que le provocó una fractura lumbar. A pesar del dolor que siente al caminar, su actitud es optimista; se muestra coqueta, sonríe y bromea mientras conversa con los medios.
el motivo principal de esta reunión es el estreno del documental «El último viaje a China», un homenaje a su amiga China Zorrilla que se proyectará a partir del 20 de abril en el mismo teatro. Sin embargo, desde sus primeras palabras queda claro que este proyecto va más allá de un simple estreno cinematográfico; representa una conexión profunda con alguien que ha sido basic en su vida.
Un Homenaje Poético
Silveyra describe el documental como “una obra poética maravillosa” durante una entrevista con clarín. La película no solo narra la vida de Zorrilla sino también permite a Silveyra revivir momentos significativos compartidos junto a ella.A través de imágenes históricas y testimonios conmovedores, se establece un diálogo entre lo pasado y lo presente para capturar no solo quién fue Zorrilla como actriz uruguaya sino también qué legado dejó en quienes tuvieron la fortuna de conocerla.
Desde su perspectiva única, Silveyra recuerda cómo Zorrilla fue para ella “la madre que nunca tuvo”, así como una maestra invaluable. “Aprendí observándola: cómo actuaba, cómo hablaba”, reflexiona sobre las enseñanzas recibidas durante años junto a su amiga.
A pesar del fallecimiento de Zorrilla en 2014, Silveyra siente aún hoy esa conexión especial: “la miro cuando salgo al escenario; siempre está presente”.Para ella es fundamental invitar a las nuevas generaciones a ver este documental: “Les hará bien al alma”, asegura convencida.
La Vejez sin Filtros
Mientras revive los recuerdos compartidos con China Zorrilla,Soledad también enfrenta sus propias realidades actuales relacionadas con la vejez. Reconoce haber regresado a terapia para reconectar consigo misma y disfrutar nuevamente del momento presente. El dolor físico ha influido negativamente en su estado emocional; admite sentirse más irritable debido al sufrimiento corporal constante.Sin embargo, esta etapa también le ha brindado mayor sensibilidad hacia lo cotidiano: cualquier escena puede tocarla profundamente ahora más que antes. En medio de estos desafíos personales destaca la importancia del trabajo como motor vital: «Si no trabajo me muero», repite enfáticamente.
Su deseo por seguir activa se ve reflejado incluso ante situaciones difíciles como las complicaciones médicas enfrentadas por Luis Brandoni —su compañero en «¿Quién es quién?»— quien debió suspender funciones debido a problemas graves tras una caída reciente. Al hablar sobre él cambia visiblemente; expresa admiración pero también tristeza ante verlo vulnerable: «Es insufrible ver a un compañero perdido».
Reflexiones sobre la Muerte
En medio del homenaje hacia China zorrilla y consciente del paso inexorable del tiempo entre generaciones artísticas distintas, Soledad aborda temas delicados relacionados con la muerte sin dramatismo ni miedo alguno. Ella acepta abiertamente esta realidad diciendo: “La vida es así”. No cree firmemente en otra existencia después de esta vida terrenal; considera que cuando uno muere simplemente deja este mundo atrás.
Además plantea cuestiones complejas respecto al final deseable para sí misma tras haber enfrentado problemas serios como un ACV o neuralgia severa recientemente diagnosticada. Ha comenzado conversaciones sobre eutanasia con sus hijos —uno apoya esa decisión mientras otro no— e incluso ha investigado los procedimientos necesarios si decidiera optar por ello algún día.
“Mi mamá se suicidó y no quiero repetir esa historia”, afirma decidida mientras enfatiza su deseo por evitarles sufrimiento innecesario a sus seres queridos tras dejar este mundo físico detrás suyo.
Mirando Hacia Adelante
Soledad Silveyra reconoce estar atravesando un momento crítico marcado por dolores persistentes pero eso no le impide soñar ni planear nuevos proyectos creativos —incluso menciona estar trabajando en una novela biográfica— buscando dar sentido completo tanto personal como profesionalmente antes cerrar ciclos importantes dentro suyo mismo .
Al final vuelve aquella niña pequeña quien ponía música para ahogar ruidos externos buscando crear espacios propios donde refugiarse . Hoy , después más cinco décadas dedicadas al arte , aunque marcada físicamente sigue sosteniéndose firme frente adversidades cotidianas . Con decisiones valientes , momentos difíciles , cansancio acumulativo ; pero siempre manteniendo intacto ese impulso inquebrantable : continuar adelante .
