La Influencia de las Presas en Redes Sociales: Un Fenómeno en Crecimiento
El Surgimiento de Influencers desde Detrás de las Rejas
Yanina acaba de concluir una transmisión en vivo a través de Instagram, donde más de 200 personas se unieron para celebrar el cumpleaños de su hermana, quien la visitó en el penal.Durante la transmisión, saludó a sus seguidores, leyó comentarios y sonrió antes de finalizar la sesión.
Desde 2020, Yanina se encuentra detenida por intento de homicidio. Con la llegada del COVID-19, se permitió el uso limitado de teléfonos móviles dentro del sistema penitenciario bonaerense para facilitar la comunicación entre los reclusos y sus familias.Aprovechando esta oportunidad, comenzó a crear contenido digital.Hoy cuenta con cerca de 800 mil seguidores en TikTok y ha acumulado más de seis millones «me gusta», además ha realizado diversas colaboraciones comerciales. No es un caso aislado; muchas mujeres encarceladas han encontrado su voz como influencers al compartir anécdotas sobre su vida tras las rejas o al realizar bailes con los muros del penal como telón.
Por ejemplo,Yanina ha compartido historias sobre cómo conoció a su pareja dentro del penal o sobre una ocasión que salió a robar durante una fiesta. Hay algo cautivador en estos perfiles que atraen tanto morbo como curiosidad e indignación; ofrecen un vistazo fugaz a un mundo generalmente desconocido y narrado desde afuera. “Recibo mensajes positivos y negativos pero aprecio mucho a mi gente”, comenta Yanina en entrevista con Clarín.
La realidad Detrás del Contenido Viral
Los videos que estas mujeres producen parecen sacados directamente del set ficticio “En el barro”, una serie dramática ambientada en una cárcel femenina: pabellones decorados con colores vibrantes, espacios para maquillarse e improvisadas luces para grabar contenido audiovisual.
“Cuando comenzó la pandemia y me dieron acceso al celular empecé haciendo videos sin pensar mucho. Después noté que mi audiencia crecía cada vez más”, explica Yanina sobre su experiencia inicial.
Actualmente hay aproximadamente 48.693 teléfonos móviles registrados entre los internos del Servicio penitenciario Bonaerense (SPB). Esta medida fue implementada durante la pandemia cuando las visitas fueron suspendidas por razones sanitarias.
Aunque oficialmente se permite el uso educativo y judicial del celular —y no así redes sociales— muchos internos han encontrado formas creativas para evadir estas restricciones mediante transmisiones en vivo o publicaciones interactivas con sus seguidores.Sin embargo, este fenómeno también tiene un lado oscuro: algunos presos utilizan estos dispositivos para continuar cometiendo delitos desde adentro. Un caso trágico fue el suicidio del soldado Rodrigo Andrés Gómez (21), quien tomó esta decisión tras ser extorsionado por una banda operativa desde prisión; otro ejemplo es conocido como «La Banda del Millón», involucrada en asaltos a jubilados que ahora tienen prohibido usar celulares debido al mal uso anterior.
Historias alternativas Desde Dentro
Mireya lleva casi dos años detenida por tráfico ilegal de drogas en San Martín y cuenta ya con más de 50 mil seguidores en TikTok. A través suyo busca mostrar otra faceta menos violenta e incluso maternal dentro del encierro: “No todo gira alrededor dela violencia”, afirma mientras comparte momentos cotidianos junto a niños pequeños presentes entre las internas.
Sus seguidores le hacen preguntas variadas acerca cómo es realmente vivir allí: qué tipo comida reciben o si hay conflictos frecuentes entre ellas. Mireya responde cada mensaje buscando desmentir mitos comunes asociados al sistema penitenciario argentino: “No nos pagan por estar aquí ni recibimos apoyo gubernamental; dependemos completamente lo que nuestras familias pueden traernos”.
El teléfono móvil utilizado por Mireya está registrado ante el SPB mediante fotocopia DNI; cada interno debe firmar un documento comprometiéndose únicamente utilizarlo para fines familiares o educativos según lo estipulado oficialmente —aunque ella reconoce conocer bien las reglas— “Nos lo prohibieron pero seguimos usándolo porque nos ayuda salir momentáneamente este mundo carcelario”.A pesar dede controles intermitentes donde ocasionalmente confiscan dispositivos usados indebidamente —como sucedió recientemente cuando cinco celulares fueron retirados— muchas internas logran ocultar sus identidades utilizando alias complicando así cualquier monitoreo efectivo por parte autoridades penitenciarias quienes intentan regularizar esta situación complicada sin éxito total hasta ahora según explican fuentes oficiales consultadas.
Reflexiones Sobre Control Carcelario
El SPB asegura que solo alrededor del 1,8%de los internos han hecho mal uso evidente telefónico desde habilitación ingreso celulares hasta hoy día . Sin embargo ,la falta atención hacia víctimas potenciales queda expuesta ante comentarios indignantes dejados bajo publicaciones virales tales como :“Parece ser necesario estar preso disfrutar”o“¿Cuándo comenzarán trabajar?”.
La jueza Julia Márquez opina firmemente respecto error permitir acceso libre dispositivos móviles :“Se debió implementar controles familiares regulando aulas computadoras u otorgar números específicos controlables”. Ella sostiene también idea mantener ocupados prisioneros evita ruidos innecesarios generando tranquilidad aparente entorno carcelario .
Un caso impactante mencionado involucra femicida quien amenazaba ex pareja actual mientras cumplía condena ; Márquez ordenó confiscación celular tras recibir denuncia formal víctima aterrorizada . Otro joven estafador utilizaba nombre falso vendiendo productos fraudulentos aprovechándose cuentas bancarias ajenas .
Finalmente ,la jueza concluye enfatizando necesidad urgente considerar bienestar víctimas afectadas indirectamente pues no deberían sufrir consecuencias adicionales debido decisiones erráticas tomadas sin pensar posibles repercusiones futuras .
