Tras su retorno al país, este domingo, el embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, a quien el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva pidió que se retire del país al rebajar el vínculo diplomático a nivel de encargado de negocios, deberá reportar en persona ante el canciller Pablo Quirno. Deberá dar su mirada en persona sobre la mayor crisis contemporánea entre Argentina y Brasil. Su contraparte en Brasil ya había sido llamado a consultas y no volverá por ahora.
Lula rebajó las relaciones diplomáticas con su principal vecino geográfico y socio en el Mercosur tras los reiterados insultos de Javier Milei hacia su persona e investidura -lo llamó “ladrón”, “presidiario” “corrupto”, “basura” socialista entre otros epítetos- y hacia un juez del Supremo Tribunal Federal -al que llamó “basura calva”- y que comenzaron el sábado 25 en San Pablo, sobre un escenario en el que Flavio Bolsonaro lanzó su candidatura presidencial.
El domingo último, mientras en un reportaje con Clarín, el canciller Mauro Vieira sentenciaba que para normalizar las relaciones bilaterales, Milei debía “cesar las agresiones” a Lula y al sistema judicial brasileño, el libertario sorprendía con otra ola de insultos fuertes. Por empezar reposteó un mensaje del legislador republicano estadounidense Carlos A. Giménez, que tildaba a Lula de “puerco” al presidente brasileño. Decía que el odio y el desprecio con el que se expresa el delincuente Lula da Silva de #Brazil hacia NUESTRO Secretario de Estado @marcorubio proviene directamente de sus jefes en la dictadura castro comunista”. De 72 años, y nacido en La Habana, Giménez pertenece al potente lobby cubano americano que influye y mucho en el voto local y nacional de La Florida. Como el actual secretario de Estado Marco Rubio, que capitanea toda la política de Trump en Latinoamérica.
La escalada entre Lula y Milei -dispuesto el argentino a prolongarla hasta las elecciones presidenciales brasileñas para imponer -así lo dijo- la “ola azul” de presidentes conservadores y de derecha en Latinoamérica, está generando un impacto político en el Mercosur. Un Mercosur que avanzó en lo económico pero cuya integración está estallada por el impacto Trump-Milei. El domingo, el canciller de Yamandú Orsi convocó a un encuentro de cancilleres del bloque para el 2 de septiembre y así intentar reanimar el diálogo bilateral.
Mario Lubetkin se reunió el viernes con Quirno, y con Vieira, en el marco de la asunción del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella. Y busca «facilitar el diálogo entre ambos», aunque por ahora no parece haber predisposición a ello. Brasilia exige el fin de los insultos. Milei no parece dispuesto a ello.
La crisis es bien comparable con la que atravesó el ex presidente Néstor Kirchner con el uruguayo Tabaré Vázquez por las pasteras sobre el río Uruguay. Es una crisis personalizada entre ambos.
Tanto preocupa que el ex candidato presidencial y ministro de Economía, Sergio Massa convocó a una reunión de al menos 20 embajadores y diplomáticos de extracción peronista para hablar de Brasil, Malvinas, BRICS, plataforma continental y otros temas que inquietan hoy a la oposición.
Con Brasil en campaña electoral, un Lula que busca reelegir en un clima muy polarizado, con otro duro frente diplomático de la administración petista con Washington y una fuerte injerencia del gobierno de Donald Trump en esa elección, Brasilia decidió que el embajador en Buenos Aires Julio Bitelli no volviera a Buenos Aires. Así, las relaciones bilaterales quedaron al nivel de encargado de negocios y, silenciosamente, mantiene entre ceja y ceja al cónsul en San Pablo, Luis María Kreckler porque fue quien organizó todo el acto con los Bolsonaro y el premio al libertario del gobernador Tarcísio de Freitas, aunque se presume, que por orden de los hermanos Milei.
La influencia de injerencia fuerte en Brasil de Trump y Rubio en Brasil para los comicios del 4 de octubre, con fuerte ayuda de Milei, ya se reflejan en las encuestas este lunes porque si en un principio Bolsonaro iba adelante de Lula, y este lo superó ampliamente después, a raíz de un caso importante de corrupción que salpica al hijo del ex capitán de ejército, este domingo en Folha do Sau Paulo apareció con una encuesta inquietante para el PT.
“El apoyo de Milei a Flávio Bolsonaro aumenta la posibilidad de voto en Lula para el 34% de los brasileños” Fue realizada por Genial/Quaest entre el 31 de julio y el 3 de agosto y además de ese dato central sostiene que el 27% afirma que el respaldo de Milei aumenta su posibilidad de votar por Flávio Bolsonaro. El 17% dice que aumenta su posibilidad de votar por otro candidato, que no sea ni Lula ni Flávio. El 16% sostiene que el apoyo de Milei no modifica su decisión. El 6% no sabe o no responde
