Los ejercicios militares conjuntos de Corea del Sur y Estados Unidos iniciaron el lunes según lo previsto, pese a que el presidente Donald Trump dijo que Washington reduciría «considerablemente» su participación debido a su «muy buena relación» con el líder norcoreano, Kim Jong Un.
Los ejercicios denominados Ulchi Escudo de Libertad «están procediendo según lo planeado», indicó el Ministerio de Defensa surcoreano en una breve declaración a periodistas.
Trump criticó el domingo en su plataforma Truth Social los ejercicios con su aliado Seúl no «solo por costosos», sino porque «envían una señal totalmente inapropiada y hostil» hacia Corea del Norte, país que, según dijo, se ha mostrado respetuoso y «no amenazante» desde que él volvió al poder en 2025.
Las maniobras tienen una duración prevista de 11 días, y apuntan a preparar de manera conjunta la defensa contra Corea del Norte, país dotado además del arma nuclear.
Trump publicó el sábado en la misma red social una foto al lado del líder norcoreano Kim Jong Un en un encuentro en 2019, durante su primer mandato.
«Partiendo de mi muy buena relación con Kim Jong Un, de Corea del Norte, no estoy contento con el hecho de que Estados Unidos aceptara, hace mucho tiempo, participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur», anotó el dirigente estadounidense.
Agregó que ya era demasiado tarde para cancelar la participación de Estados Unidos, por lo que había ordenado al secretario de Defensa, Pete Hegseth, que los «redujera sustancialmente».
El coronel Ryan Donald, portavoz del Comando de las Fuerzas Combinadas Estadounidenses y Surcoreanas, comentó que las maniobras simularán combates contra soldados norcoreanos, endurecidos por su participación en la guerra rusa en Ucrania.
Los ejercicios estarán enfocados en el combate con drones, interrupción del GPS y el papel de los ataques cibernéticos, según Donald.
Pero su reducción «dañará la coordinación de la alianza, atrasará el proceso para que Corea del Sur asuma más responsabilidad en su propia defensa, y debilitará la disuasión de posibles conflictos en Asia», comentó Leif-Eric Easley, profesor de estudios internacionales de la Universidad de Mujeres Ewha, en Seúl.
Tras la declaración de Trump, el Ministerio de Defensa surcoreano aseguró el lunes que los ejercicios se realizarían conforme a lo programado.
Pyongyang había denunciado el jueves los ejercicios militares conjuntos y advirtió de una posible respuesta mediante medidas de «disuasión» más contundentes.
Corea del Norte considera estos ejercicios como un ensayo de invasión y el miércoles lanzó un misil balístico sobre el mar de Japón en señal de protesta.
Estados Unidos mantiene estacionados unos 28.500 soldados en Corea del Sur para reforzar la defensa del país frente a amenazas militares de Pyongyang. Las dos países países asiáticos terminaron con un armisticio la guerra de 1950-53, y no con un tratado de paz.
Trump ha cuestionado las antiguas alianzas militares de Estados Unidos, empezando por la OTAN. El mandatario critica a sus socios occidentales por negarse a apoyar su guerra contra Irán, que ya va por su sexto mes y sin avances hacia un acuerdo negociado. En ese sentido, este domingo también arremetió contra Corea del Sur.
«Recientemente le pregunté al presidente de Corea del Sur si les gustaría unirse a nosotros en la desnuclearización de la República Islámica de Irán, y dijeron: ‘íNo, gracias!’, señaló en su publicación.
Con información de AFP.
ES
