Despido de Empleado Municipal por Inasistencias Injustificadas en Concordia
Un caso Controversial
Desde el municipio de Concordia, se ha dado a conocer la destitución de un empleado tras acumular 50 inasistencias injustificadas en un periodo inferior a dos meses.Esta decisión fue tomada después de que el trabajador, identificado como Gustavo Gutiérrez, fuera sorprendido atendiendo una peluquería durante su horario laboral en el centro de la ciudad entrerriana.
Gutiérrez formaba parte de la Dirección de Higiene Urbana y anteriormente había ocupado un puesto como asesor para la concejal Claudia Villalba.La investigación interna llevada a cabo por la División Unidad de Control del Departamento de Recursos Humanos reveló que sus ausencias se registraron entre el 11 de abril y el 2 de junio del año pasado. A raíz del hallazgo, se le abrió un sumario administrativo.
Lo más alarmante es que las inasistencias no contaban con justificación médica alguna. En varias ocasiones, los inspectores intentaron localizarlo en su domicilio sin éxito; sin embargo, finalmente lo encontraron trabajando en una peluquería ubicada sobre la calle Santa María de Oro durante las horas que debía estar cumpliendo funciones municipales.
Con base en las pruebas recopiladas durante la investigación y conforme a lo estipulado por la Ordenanza N° 11.275/49 del Escalafón municipal, el Departamento Ejecutivo decidió aplicar una sanción severa: su cesantía.
Problemas Recurrentes con Empleados «Ñoquis»
Este incidente ha sido considerado como un punto crítico dentro del municipio,ya que han surgido otros casos similares previamente. Recientemente se inició otro sumario administrativo contra Rubén Torres, empleado del área Cementerios, quien acumuló 70 inasistencias injustificadas entre el 27 de junio y el 9 de octubre del año pasado.
Los informes elaborados por Recursos Humanos indicaron que estas ausencias tampoco estaban respaldadas documentalmente y señalaron que Torres ya había sufrido descuentos salariales debido a su impuntualidad y faltas «sin aviso». La investigación sobre este caso sigue adelante para determinar si será necesario imponerle una sanción similar a la cesantía.Además, otro escándalo reciente involucró a cuatro empleados municipales condenados judicialmente por «peculado» al utilizar recursos públicos para fines personales. Este delito implica aprovecharse indebidamente del trabajo o servicios pagados por el Estado para beneficio propio o ajeno.
La causa judicial tuvo origen hace casi ocho años —en agosto de 2018— cuando estos empleados utilizaron una camioneta municipal destinada al área Discapacidad para realizar compras personales en encarnación, Paraguay. Tras recibir condena firme y ante su negativa a renunciar tras llegar a un acuerdo durante el proceso penal, se ordenó abrirles un sumario administrativo con suspensión laboral sin remuneración durante 45 días.
Estos incidentes reflejan problemas sistémicos dentro del ámbito municipal relacionados con las ausencias injustificadas y mal uso recursos públicos; situaciones que requieren atención urgente para restaurar la confianza pública hacia los funcionarios locales.
