El Auge del Ultra Fast Fashion y su Impacto en la moda circular
Un Cambio en el Panorama de la Moda
En los últimos años, muchas personas optaban por ferias americanas y ropa de segunda mano como una alternativa económica frente a los altos precios de las prendas nuevas. Sin embargo, un nuevo fenómeno ha comenzado a surgir: el crecimiento del ultra fast fashion importado. plataformas como Shein y Temu están ofreciendo ropa nueva a precios tan bajos que ahora compiten directamente con la moda circular y el vintage.
Este cambio se está sintiendo entre vendedores, emprendedores y expertos del sector textil. La llegada de estas plataformas, junto con una mayor flexibilidad en las importaciones y compras puerta a puerta, ha transformado los hábitos de consumo e introducido una competencia inesperada para el ámbito de la moda sostenible.
Claudio Drescher, representante de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, comentó sobre esta situación: “La caída es significativa”. Según él, la moda circular había ganado terreno gracias a un aumento en la conciencia ambiental y al deseo de prolongar la vida útil de las prendas. Sin embargo, con el acceso a ropa extremadamente barata gracias al ultra fast fashion, muchos consumidores han cambiado sus preferencias.
Drescher también destacó que muchas prendas ofrecidas por estas plataformas tienen una durabilidad limitada: “Pueden durar seis meses o un poco más antes de deteriorarse.No es una inversión sólida; es preferible adquirir algo usado pero con calidad”.
La Transformación del Mercado Vintage
La percepción sobre la ropa usada también ha evolucionado entre quienes organizan ferias o venden piezas vintage desde hace años. Ana Montaruli, propietaria de La Tía Pancha —una feria vintage— recordó cómo hace tiempo era difícil vender ropa usada debido al estigma asociado: “Al principio nadie quería usarla; muchos aún se referían a ella como ‘ropa de muerto’”.Sin embargo, durante los últimos diez años hubo un cambio significativo impulsado por factores económicos y ambientales. A pesar del auge reciente del ultra fast fashion que ofrece opciones económicas «trendy», Montaruli ha notado que algunos clientes prefieren marcas como Shein para renovar su guardarropa rápidamente.
“Hoy día comparan precios entre lo usado y lo nuevo; frecuentemente optan por lo nuevo aunque sea inferior en calidad”, añadió Montaruli. No obstante, ciertos segmentos dentro del mercado vintage siguen resistiendo mejor ante esta competencia desleal: “Los abrigos bien confeccionados o prendas sin poliéster todavía tienen demanda”, explicó.
Efectos colaterales por Importaciones Masivas
El sector textil vincula este fenómeno al aumento en las importaciones masivas que ofrecen productos a bajo costo. Priscila Makari, directora ejecutiva de Fundación ProTejer advirtió sobre esta situación desigual: “Las condiciones son profundamente desiguales para competir”.
Makari señaló que recientemente se han reducido aranceles e incrementado las compras mediante courier sin control adecuado. Esto resulta en precios tan bajos que incluso desplazan emprendimientos locales dedicados a moda circular o ferias americanas.
“Las plataformas internacionales producen bajo condiciones laborales muy diferentes”, agregó Makari refiriéndose al contexto económico argentino donde emprendedores deben lidiar con alquileres altos e impuestos elevados mientras intentan competir contra estos productos baratos importados.
Para ella esto representa un escenario inédito donde «las prendas nuevas importadas terminan siendo más baratas incluso que algunas usadas».
Un Mercado Fragmentado
No todos los negocios están experimentando este impacto igualitariamente. Paulette Selby —dueña del negocio Juan Pérez— mencionó que su efecto fue moderado debido a su enfoque en piezas seleccionadas y marcas específicas.
Aun así reconoció cambios significativos dentro del mercado: “Han proliferado nuevos negocios así como fardos ingresando sin control”. Selby considera que tanto el vintage como el ultra fast fashion apuntan hacia consumos distintos aunque hay segmentos donde compiten directamente; especialmente aquellas piezas usadas comunes cuyo precio debe ajustarse para seguir siendo competitivas.
Reflexiones sobre Sostenibilidad
Más allá del impacto económico inmediato generado por este modelo consumista emergente hay preocupaciones ambientales serias según varios expertos consultados. Drescher enfatizó cómo el ultra fast fashion promueve una cultura desechable donde existe una oferta mucho mayor respecto al consumo real necesario: «Esto rompe todo».Makari coincidió señalando cómo este fenómeno va contra tendencias globales hacia sostenibilidad ya observadas internacionalmente donde muchos países comienzan regularizar prácticas relacionadas con el ultra fast fashion debido sus efectos negativos tanto sociales como ambientales mientras Argentina sigue flexibilizando sus políticas comerciales respecto a estas importaciones masivas.
