“Sé que no fui perfecto, pero una cosa me da paz: siempre lo di todo”. Cristian Cuti Romero eligió una frase tan contundente como personal para resumir sus cinco temporadas en Tottenham y despedirse de los hinchas antes de continuar su carrera en el Atlético de Madrid.
El defensor de la Selección Argentina publicó una extensa carta en sus redes sociales en la que repasó su historia con el conjunto londinense. No esquivó los momentos difíciles, aunque decidió no convertirlos en el centro de su despedida.
“El camino no fue perfecto, pero no quiero que eso defina mi despedida”, expresó Romero, quien inmediatamente dejó en claro con qué prefiere quedarse: los buenos momentos, las enseñanzas, las personas que lo acompañaron y el cariño que recibió durante sus cinco años en Londres.
La frase adquiere un peso especial por cómo terminó su relación con Tottenham. Romero atravesó una última temporada turbulenta y su futuro comenzó a alejarse definitivamente del norte de Londres. Era sabido desde antes del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos que el argentino no formaba parte de los planes del nuevo entrenador, Roberto De Zerbi, y que su salida durante este mercado era esperada.
Finalmente apareció el destino que el cordobés buscaba. Atlético de Madrid acordó su incorporación por una operación cercana a los 40 millones de euros entre monto fijo y variables, y Romero firmará por cinco temporadas, hasta 2031. Diego Simeone lo tenía entre sus prioridades para reforzar la defensa.
Pero en su adiós hubo poco espacio para hablar del mercado de pases. Romero prefirió mirar hacia atrás. “Cuando llegué, tenía un sueño claro: dejar mi nombre en la historia de este club”, escribió. Para conseguirlo, explicó, sabía que debía trabajar, sacrificarse y alcanzar algo que Tottenham llevaba demasiado tiempo buscando: volver a levantar un trofeo. “Y lo hicimos”, remarcó.
La referencia es inevitable. Romero formó parte del equipo que conquistó la Europa League 2024/25, un título que le permitió cumplir aquella promesa que se había hecho al desembarcar en Inglaterra.
También hubo un apartado especial para los hinchas. Les agradeció por hacerlo sentir uno más desde el primer día y recordó los abrazos, las canciones, las banderas y los aplausos que recibió durante su estadía en el club.
Y entonces llegó la parte más cruda de su mensaje. Romero admitió que cometió errores. Que su paso por Tottenham estuvo lejos de ser perfecto. Pero también dejó en claro cuál es la certeza con la que se marcha: “Siempre lo di todo. Defendí esta camiseta con orgullo y con todo mi corazón”.
No fue una despedida neutra. Tampoco una carta protocolar. Fue el cierre de una relación intensa. La de un defensor que llegó desde Atalanta en la Serie A de Italia, se convirtió en una de las referencias del equipo, llevó la cinta de capitán y finalmente consiguió levantar un trofeo con una camiseta que llevaba años esperando volver a festejar.
Ahora lo espera Madrid y un entrenador que llevaba tiempo queriéndolo. Cholo Simeone tendrá finalmente al central argentino que buscaba para reconstruir su defensa. Romero, mientras tanto, dejó Londres con una última declaración destinada a los hinchas de Tottenham: “Una vez fui uno de ustedes. Hoy me voy como uno de ustedes para siempre”.
La carta completa de Cristian Cuti Romero
«Hoy me despido de un lugar que, durante cinco temporadas, fue mucho más que un club. Fue mi hogar, mi desafío y el lugar donde mi familia y yo construimos una parte muy importante de nuestras vidas.
Me voy con el corazón lleno de recuerdos y con un enorme orgullo por todo lo que vivimos y logramos juntos.
Cuando llegué, tenía un sueño muy claro: dejar mi nombre en la historia de este club. Sabía que la única manera de conseguirlo era a través del trabajo duro, el sacrificio y logrando algo que durante tanto tiempo había parecido tan difícil: volver a levantar un trofeo.
Y lo hicimos.
El camino no fue perfecto, pero no quiero que eso defina mi despedida. Elijo quedarme con los momentos felices, las enseñanzas, las personas que estuvieron a mi lado y, sobre todo, con el cariño que recibí durante estos cinco años.
Gracias a todos en el club que compartieron este camino conmigo. Entrenadores, compañeros, cuerpo técnico y cada una de las personas que trabajan detrás de escena: todos forman parte de mi historia y tienen un lugar en mi corazón.
Y a los hinchas:
Gracias por quererme, respetarme y hacerme sentir uno más de ustedes desde el primer día. Gracias por cada abrazo, cada canción, cada bandera, cada aplauso y por estar siempre ahí.
Sé que no fui perfecto, pero hay algo que me da tranquilidad: siempre lo di todo. Defendí esta camiseta con orgullo y con todo mi corazón.
GRACIAS POR TODO
Me voy del club, pero una parte de mi corazón siempre se quedará acá.
Alguna vez fui uno de ustedes. Hoy me voy siendo uno de ustedes para siempre.
Con todo mi cariño y respeto.
Gracias por todo. Y adiós».
