Ceremonia en Washington: 32 Años del Atentado a la AMIA
Este miércoles, el Instituto de la Paz en Washington D.C. fue el escenario de una emotiva ceremonia que conmemoró el 32 aniversario del atentado perpetrado contra la AMIA. Durante este evento, funcionarios del gobierno estadounidense bajo la administración de Donald Trump reafirmaron su compromiso de buscar justicia en este caso y combatir el terrorismo global, destacando a Argentina como un aliado fundamental.
Un Lugar Significativo para recordar
La ceremonia tuvo lugar en un moderno edificio acristalado cercano al Departamento de Estado, que fue nombrado por Trump tras una significativa reducción de fondos. En febrero pasado, varios líderes internacionales, incluido Javier Milei, se reunieron allí para participar en la primera sesión de la Junta de Paz dedicada a la reconstrucción de Gaza.
El acto rindió homenaje anticipadamente a las 85 víctimas fatales del ataque terrorista ocurrido el 18 de julio de 1994 contra las instalaciones ubicadas en Pasteur 633, en el barrio porteño Once.Este ataque dejó también más de 300 heridos y marcó un hito trágico en la historia argentina.
Entre los asistentes se encontraban figuras destacadas como Alec Oxenford, embajador argentino; Osvaldo Armoza, presidente de AMIA; Gregory LoGerfo, coordinador del Departamento de estado para Contraterrorismo; Yehouda Kaploun, enviado especial para Monitorear y Combatir el Antisemitismo; Reed Rubinstein, asesor legal del Departamento; y Daniel Pomerantz, director ejecutivo de AMIA. La ceremonia culminó con un emotivo encendido simbólico de velas en memoria a las víctimas.
Compromiso Internacional Contra el Terrorismo
El embajador Oxenford subrayó la importancia simbólica del lugar donde se llevó a cabo esta conmemoración: “Este es un espacio dedicado a promover la paz y demostrar que los conflictos entre naciones pueden resolverse sin recurrir a actos violentos”. Además destacó que “la relación entre Argentina y Estados Unidos es actualmente más sólida que nunca”, enfatizando valores compartidos como libertad y rechazo al terrorismo.
Por su parte, Armoza expresó su preocupación por la falta continua justicia: “Treinta y dos años después seguimos sin respuestas concretas ni condenados por este crimen atroz. La justicia argentina ha señalado tanto a Irán como autor intelectual como Hezbollah ejecutor material”. Resaltó que esta impunidad no solo afecta directamente a las víctimas sino también envía un mensaje peligroso sobre las consecuencias del terrorismo.
Los representantes estadounidenses también hicieron eco sobre estos temas críticos.Gregory LoGerfo afirmó: “Es imperativo que quienes cometen actos terroristas enfrenten consecuencias”. Destacó tres prioridades clave: perseguir justicia sin plazos limitantes; desmantelar redes terroristas mediante cooperación internacional e intercambio inteligente; e incrementar presión sobre organizaciones terroristas designadas.
Rubinstein añadió que estados unidos está implementando medidas decisivas para combatir no solo al terrorismo sino también al antisemitismo globalmente. Subrayó cómo Argentina ha sido esencial dentro este esfuerzo conjunto internacional.
El rabino Kaploun reiteró durante su intervención: “estamos junto con Argentina buscando justicia después de tres décadas” e hizo hincapié sobre cómo Estados unidos valora sus alianzas estratégicas frente al antisemitismo global.
En uno momentos más conmovedores durante esta ceremonia memorable fue cuando Daniel Pomerantz invitó al público presente levantar fotografías con los rostros visibles das víctimas mientras guardaban un minuto silencio colectivo. «Las memorias perduran mientras recordemos», enfatizó Pomerantz concluyendo así una jornada llena tanto dolorosa como esperanzadora hacia futuras acciones conjuntas contra el terrorismo.
