Bertha Lax: Un Centenario Sueño de ciudadanía Británica
Un Hito en la Historia de la Ciudadanía
Los sueños pueden ser postergados por diversas razones: trabajo, mudanzas, responsabilidades familiares o incluso distancias geográficas. sin embargo, hay anhelos que, aunque tarden un siglo en cumplirse, finalmente se materializan. Este es el caso de Bertha Lax, quien a sus 100 años se convirtió en la persona más longeva en recibir la ciudadanía británica en Argentina.
Bertha celebró su centenario el pasado 5 de febrero. La ceremonia fue un evento solemne y especial; a diferencia de lo habitual donde estos trámites son gestionados por la oficina consular de la embajada, esta vez tuvo lugar en la residencia del embajador David Cairns.Durante el acto, él le entregó su carta como nueva ciudadana del Reino Unido junto con un cordial «Congratulations!».
Una Ceremonia Familiar y Significativa
Acompañada por sus hijos, nietos y dos bisnietos que observaban con curiosidad cada detalle del protocolo, Bertha juró lealtad al Reino Unido y prometió respetar sus leyes.Todo estaba debidamente organizado para este momento tan esperado.
“En nombre de Su Majestad el rey y del pueblo británico, le damos una cálida bienvenida a nuestra comunidad”, expresó el embajador Cairns mientras estrechaba su mano.La imagen de Bertha jurando lealtad al Reino Unido no pasa desapercibida si consideramos las tensiones históricas entre Argentina y Gran Bretaña desde la guerra por las Islas Malvinas en 1982. A pesar de esto, ambos países comparten una rica relación cultural y comercial que ha perdurado a lo largo del tiempo.
Su familia bromeó sobre el contexto histórico: «Bertha tiene 100 años; nuestra relación bilateral tiene 200 años. Ella ha vivido durante casi toda esa historia». De esos dos siglos solo hubo guerra durante 74 días y relaciones cortadas durante ocho años; así que el 92% del tiempo han existido vínculos normales e incluso amistosos entre ambas naciones.
Un Viaje Familiar entre Dos Mundos
Bertha se desplaza ahora con ayuda de una silla de ruedas pero irradia felicidad al haber cumplido uno de sus sueños más anhelados: obtener la ciudadanía británica. “Siempre quise hacerlo pero nunca se dio… así es la vida”, comentó a los periodistas presentes. Sus padres emigraron desde Inglaterra cuando eran niños; su madre nació en Tottenham en 1907 y llegó a Argentina con solo cinco años mientras que su padre hizo lo mismo a los doce.
A través del tiempo hubo mudanzas —incluso vivió un periodo significativo en Estados Unidos— además del trabajo duro para criar hijos y nietos. Finalmente llegó ese trámite que parecía interminable: obtener ciudadanía británica por descendencia no es sencillo ya que debe gestionarse ante el Home Office británico antes culminar con una ceremonia formal como esta realizada recientemente.
En Buenos Aires se llevan a cabo pocas ceremonias similares cada año; sin embargo ninguna había tenido como protagonista a alguien centenaria hasta ahora.
Mensajes para las Nuevas Generaciones
Con sabiduría acumulada durante un siglo lleno experiencias valiosas, Bertha dejó un mensaje claro para sus nietos: “Nunca paren de estudiar; aprender varios idiomas es fundamental”. También compartió un recuerdo emotivo sobre cómo su madre siempre soñaba con conocer algún día al Rey o Reina británicos.El proceso para obtener esta ciudadanía comenzó cuando ella solicitó hacerlo mediante sus hijos hace poco tiempo atrás. Aunque tenía derecho desde hace aproximadamente quince o veinte años gracias a cambios legislativos sobre nacionalidad retroactiva para descendientes directos femeninos (anteriormente solo aplicable para hombres), fue necesario enviar toda documentación necesaria hacia Londres antes poder concretarlo finalmente este año.
En Argentina residen alrededor de más de 8 mil ciudadanos británicos cuyas historias reflejan identidades duales similares pero pocas tienen tanto simbolismo como esta celebración única donde alguien sopla cien velas mientras adquiere una nueva nacionalidad simultáneamente.al salir emocionada desde las instalaciones diplomáticas portando su nuevo documento oficial junto con una amplia sonrisa dibujada sobre rostro cansado pero felizmente satisfecho tras cumplir uno sueño largamente esperado—tardó cien años sí—pero tal vez ella misma podría resumirlo mejor diciendo simplemente: “Así es cómo sucedieron las cosas”.
