La Lucha de Sebastián Escalada por la Custodia de sus Hijas: Un Caso de Desamparo Familiar
Una Vida Marcada por el Robo de sus Hijas
Sebastián Escalada, un comerciante de 54 años originario de Cipolletti y actualmente residente en Buenos Aires, ha transformado su vida en una lucha constante. Desde 2017 no ve a sus hijas, Sofía y Emma, quienes fueron llevadas a Texas por su exesposa estadounidense, Sarah Marie Gross. Para Escalada, este acto representa un robo que le ha arrebatado lo más valioso: su familia.
Escalada vivió durante casi dos décadas en Estados Unidos y contrajo matrimonio dos veces.Su segundo enlace con Sarah Gross se formalizó en 2012 tras el nacimiento de sus hijas en 2010 y 2011. Sin embargo, la situación se tornó complicada poco después del matrimonio cuando recibió una notificación del gobierno estadounidense que cuestionaba la validez de su primer matrimonio. «Me dijeron que debía abandonar el país en un plazo de 90 días debido a una deportación arbitraria», relata.
El Impacto del Desarraigo Familiar
Enfrentando esta injusticia y siendo el único sustento económico para su familia, Sebastián tomó la difícil decisión de regresar a Argentina junto con su esposa e hijas. En 2015 se establecieron en Bariloche donde intentaron reconstruir sus vidas hasta que la pareja decidió separarse al año siguiente. Acordaron una custodia compartida «mitad y mitad», pero todo cambió cuando Gross solicitó permiso para llevar a las niñas a Estados Unidos bajo el pretexto de visitar al abuelo enfermo.
A pesar del rechazo inicial por parte de Escalada ante esta solicitud —motivada por presentimientos sobre las intenciones reales— una jueza argentina autorizó el viaje argumentando que sería temporal. «Fue un claro caso de negligencia judicial», afirma Sebastián sobre cómo esa decisión facilitó la retención ilegal permanente de sus hijas.
La Búsqueda Incesante por Justicia
Desde entonces, Sebastián ha hecho todo lo posible para recuperar a Sofía y Emma; sin embargo, los esfuerzos han sido infructuosos incluso después que otro juez ordenara su restitución a Argentina en 2018. “Mi vida dio un giro radical desde ese momento”, confiesa mientras describe cómo cada día es una lucha constante contra la desesperación.
A pesar del sufrimiento personal causado por esta separación forzada —que incluye perder oportunidades laborales y sueños— él sigue buscando justicia mediante recursos legales disponibles como amparos judiciales ante las autoridades argentinas sin obtener respuestas efectivas hasta ahora.
Consciente del abandono institucional al cual se enfrenta, decidió hacer pública su denuncia señalando directamente al exministro Santiago Cafiero: “La Cancillería priorizó relaciones diplomáticas antes que los derechos fundamentales como padre”.Esta falta aparente de acción gubernamental lo llevó incluso a solicitar ayuda humanitaria directamente desde la Embajada estadounidense sin éxito alguno.
un Llamado Urgente desde el Corazón
Desesperado pero decidido no rendirse ante esta adversidad familiar ni esperar pasivamente hasta que sus hijas alcancen la mayoría edad para actuar; Sebastián continúa luchando incansablemente con esperanza renovada gracias al apoyo emocional recibido tanto dentro como fuera del ámbito legal.
Recientemente recibió conmovedoras cartas escritas por Emma pidiendo ayuda directa al presidente Javier Milei: “Esta separación nos causa mucho dolor”, expresa ella mientras clama porque alguien escuche su historia familiar desgarradora.
Sebastián concluye enfatizando: “no hay justificación moral o legal para seguir permitiendo esta injusticia”. Su mensaje es claro; busca visibilizar no solo su caso sino también aquellos similares enfrentados diariamente por miles alrededor del mundo donde padres e hijos son separados arbitrariamente debido a decisiones judiciales erradas o inacciones gubernamentales.
La historia continua desarrollándose mientras él espera ansiosamente poder reunirse nuevamente con Sofía y Emma; convencido siempre que cada voz cuenta cuando se trata defender derechos fundamentales tan esenciales como los vínculos familiares.