Explosión en San Fernando: Impacto y Reacciones de los Vecinos
Una tragedia Inesperada
En la intersección de la calle 25 de Mayo, entre Brandsen y besares, se vive un ambiente tenso tras una devastadora explosión en una fábrica de productos químicos.Los residentes del área están aturdidos; algunos ayudan a limpiar los escombros, mientras otros intentan comunicarse con amigos desaparecidos. Un hombre mayor organiza las láminas de una nueva persiana en su garaje, mientras que una pareja vecina recuerda el estruendo que sacudió sus hogares por la mañana. Todos parecen estar dispuestos a colaborar.
Bajo la sombra de un árbol cercano, observan el caos dejado por la explosión sin saber cómo proceder. A primera hora del día, las autoridades competentes aún no han llegado al lugar para brindar información o asistencia. Aunque policías y bomberos han estado trabajando desde temprano en la escena del incidente, ni los responsables de habilitar la empresa Otowil ni quienes supervisan el depósito se han comunicado con los afectados.
La Experiencia Directa de los Afectados
Los vecinos inicialmente confundieron el sonido con piedras cayendo o lluvia; sin embargo, a las 1:36 AM se produjo una explosión que cambió todo. Clarín ha hablado con varios afectados para reconstruir lo sucedido y evaluar las consecuencias.Julieta es residente reciente del barrio; hace seis meses se mudó después de haber remodelado su casa un año antes. Al principio pensaron que era solo un gato o lluvia lo que escuchaban hasta que vieron brasas caer por su ventana. Junto a su pareja corrieron despavoridos: “Salí descalza; hicimos media cuadra y explotó”, relató Julieta.
La fuerza del estallido destrozó completamente el ventanal frente a su cama. Su rápida reacción les salvó; ese ventanal daba acceso al patio donde ahora hay escombros provenientes del muro compartido con Otowil.
Un vecino decidió no esperar ayuda municipal e inició reparaciones en su persiana dañada debido al impacto emocional generado por esta tragedia colectiva. Julieta menciona que ella y sus vecinos fueron quienes más sufrieron daños materiales significativos.
La magnitud del evento fue tal que incluso se escuchó hasta Tigre, Victoria y Virreyes.
Testimonios reveladores
Stella (81) y su hija Gisella (43), residentes cercanas sobre Brandsen, también vivieron momentos aterradores esa noche. Stella estaba acostada cuando oyó ruidos similares a disparos e inicialmente pensó que eran fuegos artificiales hasta darse cuenta de lo grave cuando comenzó a ver caer escombros cerca: “Cuando fui hacia mi habitación vi mi cama llena de vidrios”, recordó angustiada.
La solidaridad entre vecinos emergió rápidamente tras el desastre; uno abrió las puertas para ofrecer refugio ante el peligro inminente mientras caían restos ardientes desde arriba. Stella mencionaba cómo ya habían advertido sobre posibles riesgos previos: “Si algún día pasa algo… ¿sabes cómo vamos a volar todos?”, solían decirse entre ellos.
Los reclamos formales ya habían sido presentados ante la Municipalidad por parte de varios residentes preocupados por condiciones inseguras relacionadas con Otowil.
Eduardo Fons también compartió sus inquietudes sobre problemas recurrentes como líquidos contaminantes vertidos en calles cercanas o presencia constante de roedores alrededor debido al mal manejo sanitario local—una situación agravante considerando además la salud asmática de su hijo tadeo.
Consecuencias Económicas Y Sociales
El impacto económico ha sido devastador para muchos habitantes como Eduardo quien actualmente está desempleado: “No puedo mantener mi hogar ni repararlo”,expresó visiblemente afectado mientras denunciaba corrupción institucional diciendo: «La corrupción en Argentina mata».
A medida que avanza el día Mariana (50) llora recordando lo perdido durante este trágico evento: “Mi casa no tiene puerta… no tenemos nada”. Su pareja Daniel (58) intenta reparar temporalmente lo dañado pero siente cada vez más presión conforme pasan las horas sin solución efectiva desde autoridades locales—exceptuando quizás al trabajo realizado por bomberos durante esta crisis inicial.
Las calles muestran signos evidentes del desastre—paredes agrietadas son testigos silenciosos junto al crujir constante bajo pies descalzos sobre fragmentos rotos dispersos alrededor.
Julieta enfrenta ahora serias preocupaciones estructurales pues parte importante dentro suyo podría colapsar si no recibe atención inmediata—su quincho donde planeaban construir otra habitación quedó completamente arrasado junto con otras áreas críticas dentro viviendas vecinas afectadas gravemente como sucede también en casa Fons donde solo queda intacta una puerta trasera.
Este trágico acontecimiento resalta tanto vulnerabilidades comunitarias frente negligencias administrativas como urgencia necesaria hacia soluciones efectivas antes futuros incidentes similares puedan ocurrir nuevamente sin aviso previo alguno.
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Este artículo ha sido elaborado siguiendo estándares periodísticos actuales buscando informar adecuadamente acerca eventos recientes impactantes.
