Pity Álvarez Regresa a los Escenarios: Un Concierto Histórico en Córdoba
Un Regreso Esperado
Después de un largo período de incertidumbre, Pity Álvarez volvió a brillar en el escenario. Este sábado, el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados se presentó en el Estadio Mario Alberto Kempes, donde más de 40 mil fanáticos se congregaron desde diferentes rincones del país para disfrutar de su música.
El artista hizo su debut como solista en medio de la controversia por las fechas canceladas y la suspensión del juicio relacionado con el homicidio de Cristian Díaz. A pesar del contexto complicado, la expectativa era palpable entre los asistentes.
La Energía del Show
Antes del inicio programado a las 21 horas, había incertidumbre sobre cómo se presentaría Pity ante su público.Sin embargo, cuando comenzó a tocar su guitarra y fue acompañado por su banda, todas las dudas se disiparon. El cantante mostró una energía sorprendente y una determinación admirable que reflejaban todo lo que había enfrentado: sus luchas con adicciones y problemas mentales no parecían haber afectado su talento.
Al igual que Diego Maradona encontraba felicidad al jugar al fútbol, Pity encontró alegría al tocar sus canciones. Su actuación fue un despliegue impresionante que dejó huella en todos los presentes.
La Lealtad Inquebrantable del Público
El concierto duró tres horas y demostró que Pity sigue siendo un ícono indiscutible dentro del rock argentino. No solo fue un regreso triunfal; también representó una celebración colectiva para aquellos jóvenes que nunca habían tenido la oportunidad de verlo actuar durante sus años dorados en los ’90 y principios de los 2000.
La conexión emocional entre el artista y sus seguidores es innegable; muchos sintieron nostalgia por lo que representa su música para la cultura rockera nacional.Más allá de cualquier controversia personal o judicial, más de 40 mil personas mostraron lealtad hacia él esa noche.
una Actuación Impactante
A medida que avanzaba la noche, el ambiente festivo creció aún más intenso. Con luces apagadas e iniciando una cuenta regresiva coreada por miles como si fuera Año Nuevo, pity hizo una entrada triunfal cargada tanto de polémica como ironía: apareció con una mujer atada a él mientras ella le servía bebidas y encendía cigarrillos.
Este acto provocador contrastó fuertemente con algunas letras introspectivas como «El Rey», donde reflexionó sobre las dificultades personales antes desatarse con «Intoxicado», marcando así un momento culminante lleno de energía contagiosa entre el público presente.
Los asistentes respondieron entusiastamente durante cada canción; desde «Nena me gustás así» hasta «Homero», donde muchos no pudieron contener las lágrimas al ver a uno de sus referentes musicales interpretando temas tan significativos para ellos.
Una Puesta en Escena Espectacular
La banda acompañante estuvo compuesta por talentosos músicos como Matías Mango (teclados), Gabriel Prajsnar (bajo) y Juan Colonna (batería), quienes brillaron junto a él durante toda la presentación.La escenografía mantuvo siempre a Pity como protagonista central mientras interactuaba constantemente con su audiencia mediante chistes e ironías sobre situaciones pasadas relacionadas con su vida personal.
Con cada cambio estilístico —desde botas hasta camisetas punk— mantuvo cautivada a la multitud mientras proyectaba momentos humorísticos relacionados con figuras icónicas argentinas como Mirtha Legrand durante interludios cómicos entre canciones serias o emotivas.
Un Final Apoteósico
A medida que avanzaba hacia el final del espectáculo —que incluyó éxitos clásicos— quedó claro que este regreso no solo era significativo para él sino también para todos aquellos presentes deseosos por revivir esos momentos únicos compartidos gracias al poder transformador del rock argentino.
Pese a cualquier controversia legal o personal mencionada anteriormente —que claramente sigue presente—Pity Álvarez logró conectar profundamente esa noche dejando claro ante todos: “¿Quién me va juzgar? Solo el universo puede hacerlo”.
Su actuación concluyó dejando atrás casi tres horas llenas emoción pura; esperemos verlo seguir tocando mientras continúa encontrando felicidad sobre ese escenario tan querido por él…y por nosotros.Texto adaptado basado en reportes originales.
