La Captura de Nicolás maduro y sus Repercusiones en la Política Argentina
La reciente captura de Nicolás Maduro en Caracas por parte de fuerzas armadas estadounidenses ha desencadenado una serie de reacciones en el ámbito político argentino. Este acontecimiento, que se produjo el sábado, ha generado tanto celebraciones como críticas desde diversos sectores. En este contexto, la senadora Patricia Bullrich y el exjefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta han protagonizado un intercambio polémico sobre sus respectivas posturas frente a la intervención estadounidense.
Un Intercambio Tenso entre Bullrich y Rodríguez Larreta
la senadora Bullrich no tardó en cuestionar a Rodríguez Larreta tras su crítica hacia la intervención militar. «¿Cómo se siente coincidir con el kirchnerismo?», le lanzó, haciendo alusión a su postura más conciliadora respecto al chavismo. En respuesta, rodríguez Larreta optó por compartir una imagen antigua que lo vinculaba con momentos pasados del peronismo.
Este no es un episodio aislado; las tensiones entre ambos políticos han sido recurrentes desde que ambos formaban parte del PRO (Propuesta Republicana), aunque cada uno ha tomado rumbos diferentes dentro del partido: Bullrich representando una línea más dura y combativa, mientras que larreta se ha mostrado como un político más dialogante.
Las elecciones primarias (PASO) presidenciales de 2023 intensificaron esta rivalidad interna, resultando en una victoria para Bullrich pero sin disminuir la hostilidad entre ellos.
Posturas Contrapuestas sobre Venezuela
Poco después de conocerse la noticia sobre Maduro, Rodríguez Larreta utilizó sus redes sociales para expresar su opinión crítica tanto hacia el régimen chavista como hacia la intervención estadounidense. «Venezuela enfrenta desde hace años una narcodictadura que ha empobrecido a su población y forzado a millones al exilio», escribió. Afirmó también que aunque es positivo para los venezolanos que Maduro ya no esté en el poder, existe un principio fundamental: «el respeto por la soberanía nacional».
El candidato presidencial enfatizó: «La solución para Venezuela debe ser democrática y venezolana; debe permitir al pueblo decidir libremente mediante elecciones justas».
Bullrich respondió rápidamente citando su tuit: «Dios mío, qué tibio», desafiándolo nuevamente con ironía acerca de su alineación política actual.
Rodríguez Larreta replicó con otra publicación breve pero incisiva donde compartió una foto antigua de Bullrich durante sus años militantes en el peronismo juvenil. La imagen incluía un afiche evocador relacionado con Eva Perón y resaltaba las raíces políticas compartidas entre ambos.
Conflictos Adicionales Entre Funcionarios Argentinos
Además del enfrentamiento entre Bullrich y Rodríguez Larreta, otro cruce notable ocurrió entre Javier Alonso —ministro de Seguridad bonaerense— y Diego Santilli —ministro del Interior— tras los eventos relacionados con Maduro. Santilli había retuiteado las declaraciones del gobernador Axel Kicillof condenando las acciones militares estadounidenses e insinuó que siempre estaba alineado con dictadores corruptos.
Alonso respondió sugiriendo que Santilli debería priorizar responsabilidades institucionales antes que ambiciones personales e insinuó falta de logros significativos durante su carrera política.
Declaraciones Clave Sobre la Captura
En horas tempranas del mismo día sábado, Patricia Bullrich había calificado como “una gran noticia” para los países democráticos la operación militar conocida como “Solución Absoluta”, llevada a cabo por Estados Unidos contra Maduro. Resaltó cómo este líder está vinculado al Cartel de los Soles —declarado narcoterrorista— afirmando además cómo dicho cartel utilizaba recursos estatales para facilitar actividades ilícitas relacionadas con drogas.
Bullrich concluyó subrayando las implicancias graves tanto del Cartel como otras organizaciones criminales venezolanas operativas en América Latina: “Ambas han causado miles de muertes”, sentenció durante una entrevista posterior al evento histórico ocurrido ese día.
Este episodio resalta no solo las complejidades políticas internas argentinas sino también cómo eventos internacionales pueden influir profundamente en dinámicas locales.
