Natalia Oreiro: Un Viaje Cinematográfico y Musical
Con un vestido rojo que resalta su presencia y un maquillaje impecable, Natalia Oreiro irradia luz en el salón del hotel donde se lleva a cabo su entrevista con Clarín. La actriz y cantante comparte su entusiasmo por «La mujer de la fila», su más reciente película, producida en parte por Netflix, que se estrenará en cines el próximo jueves antes de estar disponible en la plataforma de streaming.
Un Año Productivo para Natalia
A pesar de ser solo las dos de la tarde, Natalia parece lista para una gala. Su 2025 ha sido excepcionalmente activo; ha filmado tres películas y recientemente estrenó «Campamento con mamá» en diciembre pasado. Actualmente está finalizando rodajes en México junto a Gael García Bernal y pronto comenzará otro proyecto con Adrián Suar.
Sin embargo, no todo es color de rosa. A pesar del éxito personal que disfruta, Natalia muestra preocupación por la situación actual del cine argentino. Reconoce que su propia realidad es privilegiada debido a la cantidad de trabajo que tiene.
Reflexiones sobre el futuro Musical
Natalia ha estado alejada del mundo musical durante 23 años sin lanzar un álbum completo ni realizar giras desde 2019. Al preguntarle si extraña esa faceta, responde reflexionando sobre sus decisiones pasadas: “En ese momento sentía que debía hacer una pausa para pensar qué quería contar”. Aunque reconoce disfrutar del contacto directo con el público durante los conciertos, enfatiza su deseo profundo por actuar.
“Siempre quise hacer personajes más complejos”,dice al recordar sus inicios musicales entre discos como «Tu veneno» y «Turmalina». En lugar de seguir una carrera musical internacional cantando en otros idiomas —algo que le ofrecieron— decidió enfocarse completamente en el cine.
La Mujer Detrás del Personaje
En «La mujer de la fila», basada en hechos reales, interpreta a Andrea Casamento, una madre cuya vida cambia drásticamente cuando su hijo es encarcelado injustamente. A través de esta historia conmovedora sobre lucha contra prejuicios sociales y burocracia judicial, Natalia conecta emocionalmente con otras madres cuyas vidas han sido afectadas por situaciones similares.
Al hablar sobre cómo llegó al proyecto cinematográfico tras recibir una charla TED recomendada por Benjamín Ávila —el director— se siente inspirada por la resiliencia mostrada por Andrea Casamento al fundar ACiFaD (Asociación Civil Familiares Detenidos) después del arresto injusto de su hijo.
Una Campaña Social Impactante
El filme no solo busca entretener; también tiene como objetivo generar conciencia social. Durante los créditos finales habrá un código QR para medir el impacto emocional entre los espectadores mediante preguntas específicas relacionadas con lo visto en pantalla. Esta iniciativa cuenta con apoyo institucional significativo incluyendo organizaciones como ONU Mujeres y diversas asociaciones judiciales argentinas.
Natalia describe esta película como “una historia sobre empatía” donde las experiencias compartidas pueden ayudar a cambiar percepciones erróneas hacia quienes enfrentan situaciones similares dentro del sistema penal argentino.
Mirando Hacia Adelante: Nuevos Proyectos
Además de sus proyectos actuales e inmediatos —como trabajar nuevamente junto a Ale Sergi— también menciona planes futuros relacionados con Juana Azurduy; aunque aún están buscando financiamiento adecuado para llevarlo adelante.
Con cada nuevo papel o canción interpretada, Natalia Oreiro continúa dejando huella tanto dentro como fuera del cine argentino mientras navega entre sus múltiples pasiones artísticas.
Su compromiso no solo radica en actuar o cantar sino también contribuir activamente al cambio social mediante historias poderosas contadas desde diferentes perspectivas humanas.
Así concluye nuestra conversación: llena no solo de anécdotas personales sino también cargada de esperanza hacia un futuro mejor tanto para ella como para todos aquellos involucrados directamente o indirectamente dentro del mundo cinematográfico argentino.