Crisis Política en la Casa Rosada: la UCR y el Futuro de los Pliegos Judiciales
La situación política en la Casa Rosada se encuentra en un punto crítico. Este martes, a menos de 48 horas de que el Senado se reúna para discutir las nominaciones propuestas por Javier Milei para la Corte Suprema, Santiago Caputo, asesor presidencial, se reunió con Eduardo Vischi, líder del bloque radical (UCR) en el Senado.Durante este encuentro,Caputo solicitó al radicalismo que no diera quórum durante la sesión con el fin de facilitar una negociación sobre los candidatos Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla.
Respuesta del Bloque Radical
Vischi, quien es cercano al gobernador Gustavo Valdés, rápidamente comunicó esta solicitud a sus colegas senadores. Sin embargo, durante una reunión virtual donde participaron varios miembros del bloque UCR, decidieron ignorar la petición de Caputo. En su lugar, le encomendaron a Vischi transmitir una contraoferta al Gobierno: si no retiran los pliegos de ambos candidatos, ellos darán quórum y votarán en contra.
Este ultimátum refleja un creciente descontento dentro del radicalismo; han estado frustrados por lo que consideran un prolongado estancamiento respecto a estos pliegos —un proceso que ya lleva más de un año sin avances significativos—.Desde figuras como Alfredo Cornejo hasta Vischi mismo han sugerido repetidamente retirar las nominaciones para evitar una derrota contundente en el Senado.
Consecuencias Potenciales
El retiro de los pliegos podría tener dos efectos cruciales. Primero permitiría evitar más controversias alrededor de Lijo y García-Mansilla; como señala un senador peronista: “Es preferible congelarlos que someterlos a votación”. Segundo podría prevenir el rechazo formal hacia García-Mansilla quien ya ha asumido funciones como juez interino hasta febrero de 2026; cualquier decisión tomada bajo su mandato podría ser cuestionada legalmente.
A pesar del posicionamiento firme del UCR respecto a estos pliegos, también hay consenso entre otros bloques políticos sobre dar quórum este jueves. El peronismo tiene programada una reunión para consolidar su postura y parece poco probable que haya disidencias internas.
La Decisión Del PRO
Un factor adicional complica aún más las aspiraciones gubernamentales: ayer también se decidió desde el PRO dar quórum. Según fuentes dentro del partido amarillo: “No tiene sentido no participar”, dado que ya cuentan con suficientes votos junto con los radicales y otros aliados para iniciar la sesión.
El voto dentro del PRO será dividido; algunos senadores podrían rechazar a Lijo pero apoyarían a García-Mansilla.Por ejemplo:
- Beatriz Ávila apoyaría ambas candidaturas.
- Carmen Álvarez Rivero probablemente solo respaldaría a García-Mansilla.
- Otros cinco senadores votarían en contra tanto de Lijo como García-Mansilla.
Además hay voces críticas desde dentro del PRO hacia cómo está manejando Milei su administración actual.
Un Clamor por Cerrar Este Capítulo
Desde todos los sectores políticos surge un clamor común: es hora de poner fin al debate sobre estos pliegos judiciales y avanzar hacia nuevos horizontes legislativos. Un senador expresó claramente esta sensación compartida: “Si no es este jueves será otro día próximo; pero siempre terminamos igual”.
Aunque queda poco tiempo antes de la sesión —y considerando además que mañana es feriado— existe aún una remota posibilidad para que el Gobierno intente retirar oficialmente los pliegos antes mencionados. Sin embargo esto requeriría mayoría simple según las reglas senatoriales; algo complicado dado que actualmente suman 34 senadores frente a 37 necesarios para lograrlo sin complicaciones adicionales.
La situación sigue siendo incierta respecto si podrán diferenciar entre Lijo y García-Mansilla durante esta posible retirada o si simplemente optarán por mantener ambos nombres bajo discusión pública ante sus pares legislativos.
Con todo lo anterior expuesto parece claro que si finalmente se lleva adelante esta sesión tal como está previsto hoy día viernes o cualquier otro momento cercano —la Casa Rosada enfrenta inminentemente lo que muchos consideran certain derrota— coinciden analistas tanto libertarios como aliados peronistas e incluso opositores directos al oficialismo actual.
Para aprobar cualquiera candidatura presentada ante el Senado son necesarios dos tercios favorables entre quienes estén presentes ese día —lo cual equivale aproximadamente 48 votos— aunque dicho número puede variar dependiendo ausencias o abstenciones registradas durante dicha jornada decisiva.
Conclusión
En resumen todo apunta hacia una tormenta perfecta donde cada movimiento político cuenta mientras todos esperan ver cómo culminará este capítulo tan conflictivo relacionado con las designaciones judiciales propuestas por Javier Milei ante un Congreso dividido e impaciente por cerrar filas tras meses prolongados sin resolución clara alguna.