Javier Milei y Donald Trump: Un Encuentro en el Consejo de la Paz
la Presentación del Consejo de la Paz en Davos
Este jueves, Javier Milei se unió a Donald Trump en el lanzamiento del denominado consejo de la Paz, rodeado por líderes y representantes de naciones no occidentales, algunas con regímenes no democráticos y varias musulmanas. En este evento, que tuvo lugar en el centro de Congresos de Davos, Suiza, solo tres mandatarios del continente americano estuvieron presentes: el estadounidense Trump, el argentino Milei y Santiago Peña de Paraguay.Ambos líderes participaron también en el Foro Económico Mundial.
Las agencias internacionales que cubrieron este evento describieron a Milei sentado junto a figuras destacadas como un representante de Baréin,otro de Marruecos; además del primer ministro armenio y los presidentes de Azerbaiyán y Hungría.También estaban presentes otros líderes como el presidente indonesio, el viceprimer ministro jordano y la presidenta kosovar.Entre los asistentes se encontraban igualmente altos funcionarios como los ministros de Asuntos Exteriores saudíes y turcos.
La Propuesta Controvertida
trump extendió una invitación a aproximadamente 50 países para formar parte del Consejo; sin embargo,su administración esperaba que alrededor de 35 aceptaran. Desde su anuncio inicial durante una firma comercial entre Mercosur y la Unión europea en Paraguay hace unos días atrás, Milei expresó su «honor» al ser parte del consejo —denominado «Board of Peace»— aunque pocos parecen dispuestos a cumplir con la exigencia financiera planteada por Trump: una contribución anual cercana a mil millones de dólares tras tres años.
Líderes regionales como Lula da Silva han adoptado una postura ambigua respecto a esta invitación; mientras evalúan sus opciones sin rechazarla ni aceptarla abiertamente. En Europa también ha habido reacciones frías hacia esta propuesta surgida durante este encuentro.
Pragmatismo Político
Un aspecto notable fue observar al presidente argentino interactuando con un grupo tan diverso e ideológicamente opuesto al discurso que había presentado previamente sobre las libertades occidentales. Este comportamiento refleja un pragmatismo político evidente por parte de Milei al respaldar públicamente a su aliado incondicional durante esta presentación.
En sus declaraciones previas al encuentro con Trump,Milei había criticado fuertemente lo que considera un giro hacia formas más hipócritas del socialismo dentro del Occidente contemporáneo: “América será el faro que vuelva a encender occidente”,afirmó mientras defendía valores tradicionales vinculados con las raíces culturales europeas.
Críticas Internas e Internacionales
A diferencia encuentros anteriores entre ambos líderes donde hubo intercambios más sustanciales o colaborativos, esta reunión fue principalmente protocolar; se limitaron sonrisas cuando Milei firmó para convertirse en miembro fundador del consejo presidido por Trump —un organismo inicialmente concebido para abordar crisis humanitarias como la situación en Gaza— pero visto críticamente por muchos analistas como competidor directo ante las Naciones Unidas.
Trump ha enfrentado dificultades para atraer aliados tradicionales occidentales hacia su iniciativa; sin embargo logró captar interés entre monarcas árabes e incluso figuras controvertidas como Viktor Orban o Vladimir Putin —quien ha manifestado disposición para contribuir económicamente bajo ciertas condiciones— así como Alexander Lukashenko desde Bielorrusia.
La inclusión potencialmente creciente podría abarcar naciones asiáticas centrales tales como Kazajistán o Uzbekistán junto con Indonesia y Vietnam. Benjamin Netanyahu finalmente accedió tras dudar debido a preocupaciones sobre compartir espacio diplomático con Qatar o Turquía.
Implicaciones Diplomáticas para Argentina
Un punto delicado es la posición oficial argentina respecto Kosovo; dado que Argentina no reconoce su independencia debido al conflicto territorial relacionado con las Islas Malvinas. Este hecho podría complicar aún más las relaciones diplomáticas futuras si se interpreta erróneamente cualquier gesto amistoso hacia Kosovo —como ocurrió recientemente cuando Milei saludó públicamente a su presidenta durante una asamblea general anterior— lo cual podría ser visto como reconocimiento institucional inapropiado según algunos analistas políticos locales.
