Controversia por la Distribución de Libros con contenido Sexual en Escuelas de Buenos Aires
La Iniciativa del Gobierno Provincial
Casi 2.800 escuelas secundarias e institutos terciarios en la provincia de Buenos Aires han recibido libros que han generado controversia debido a su contenido sexual, considerado por algunos como «pornográfico». A pesar de las protestas por parte de padres y organizaciones civiles, que incluso llevaron a una denuncia judicial contra las autoridades educativas por presunta «corrupción de menores», el plan del Gobierno liderado por Axel Kicillof se ha mantenido sin cambios.
La colección titulada “Identidades Bonaerenses” forma parte del material didáctico distribuido para el ciclo lectivo 2025. Según confirmaron fuentes gubernamentales a Clarín, estos textos están disponibles para los docentes y pueden ser elegidos libremente por los estudiantes en bibliotecas a lo largo y ancho de la provincia.
Reacciones en las Aulas
Un directivo de la Escuela Media 50, ubicada en Tolosa, La Plata, comentó: “Se utilizan. algunos profesores solicitan estos textos. Están al alcance como cualquier otro libro”. Sin embargo, otros establecimientos educativos han manifestado no haber tenido novedades sobre este material. El proceso logístico para distribuirlo comenzó junto con el inicio del año escolar.
“Identidades Bonaerenses” incluye un total de 70 obras recomendadas para alumnos entre 15 y 18 años (4°, 5° y 6° año). De estas obras, se sugiere que once requieran acompañamiento docente durante su lectura; además, cinco abordan específicamente temas relacionados con la violencia de género.
Sin embargo, ciertos fragmentos han causado revuelo tanto dentro como fuera del aula.Por ejemplo, «cometierra» de Dolores Reyes presenta pasajes explícitos que han sido objeto de críticas intensas: “Sacó su p… por encima del bóxer…”.
A finales del año pasado y en medio del debate público sobre esta temática sensible, Kicillof fue visto leyendo uno de los libros utilizados para enseñar Educación sexual Integral (ESI) en las escuelas provinciales. En “Las aventuras de la China iron”, obra escrita por Gabriela Cabezón Cámara —una reinterpretación feminista clásica— también aparecen descripciones gráficas que generaron reacciones adversas: “Apoyó el hueco…”.
Defensa Oficial ante Críticas
El director provincial alberto Sileoni defendió estas obras argumentando que son solo fragmentos dentro contextos literarios más amplios: “es un párrafo aislado dentro todo un libro; no se puede juzgar una obra literaria únicamente basándose en ese segmento”.
Kicillof reafirmó su apoyo al proyecto educativo e incluso compartió imágenes donde aparece leyendo uno esos materiales polémicos.
En total se distribuyeron aproximadamente 554.000 ejemplares con advertencias indicando que deben ser leídos bajo supervisión adulta. Estos libros fueron enviados a diversas instituciones educativas: más de dos mil escuelas secundarias y técnicas así como bibliotecas municipales populares.
Los funcionarios explicaron que estos textos pueden ser utilizados para prácticas pedagógicas relacionadas con lenguaje o filosofía entre otras materias; además realizaron más de quinientas capacitaciones dirigidas a docentes sobre cómo abordar este contenido sensible.
Reacciones Sociales y Políticas
Aunque esta iniciativa fue lanzada a mediados del año pasado, fue hacia finales cuando surgieron fuertes críticas tras descubrirse el contenido explícito presente en algunos textos escolares. En particular un colegio católico llamado Cristo Rey recibió planteamientos formales ante sus autoridades debido al enfoque educativo adoptado respecto a ESI.
Desde colegios privados también expresaron sus reservas respecto al uso obligatorio o sugerido del material proporcionado desde el gobierno provincial; afirmando tener libertad para decidir cómo abordar ESI según sus propios principios educativos.
Incluso figuras políticas destacadas como Victoria Villarruel criticaron públicamente esta decisión gubernamental mediante redes sociales donde expresó: «Los bonaerenses no merecen la degradación e inmoralidad ofrecida».
La controversia ha llevado también al Consejo general de Educación provincial a solicitar informes sobre cómo se implementó este programa sin pasar previamente por instancias adecuadas; señalando falta comunicación clara acerca sus objetivos iniciales así como posibles reacciones adversas esperadas desde las comunidades educativas involucradas.
Por otro lado existe una investigación penal abierta bajo dirección fiscal donde hasta ahora no se ha encontrado evidencia suficiente que respalde acusaciones graves contra los responsables educativos ni indicios claros relacionados con delitos tipificados bajo leyes existentes sobre protección infantil o difusión inapropiada contenidos sexuales hacia menores.