La Cena de los Tontos: Un Regreso Triunfal al Teatro Argentino
Una Obra Clásica que renace en 2025
La emblemática obra «la Cena de los Tontos» se posiciona como uno de los grandes atractivos del teatro porteño en este 2025. Creada por el dramaturgo francés Francis Veber en 1993, esta pieza ha sido adaptada al cine en múltiples ocasiones y alcanzó un notable éxito en su versión teatral del año 2000, protagonizada por Guillermo Francella y Adrián Suar, quienes también son productores de la nueva adaptación. Esta vez, bajo la dirección de Marcos Carnevale, la obra regresa a la calle Corrientes con un elenco estelar que incluye a Laurita Fernández, Martín Bossi y Mike Amigorena. En una conversación previa al estreno programado para el 20 de marzo en el Teatro El Nacional, Clarín tuvo la oportunidad de dialogar con sus protagonistas.
Un Encuentro Lúdico entre Actores
Durante una tarde soleada en Colegiales, los tres actores se encontraron para realizar una sesión fotográfica antes de su entrevista. Sin embargo, lo que comenzó como un simple trabajo fotográfico rápidamente se transformó en un juego creativo lleno de risas y complicidad. “Vamos a hacer algo divertido”, propone Martín mientras bromean sobre recrear icónicas imágenes musicales.
Laurita describe estos encuentros como momentos llenos de locura y diversión: “Es imposible no reírse cuando estamos juntos”. A pesar del compromiso profesional que implica llevar adelante esta producción junto a todo el elenco, han logrado crear un ambiente único que esperan reflejar sobre las tablas.
La Química Escénica
Martín Bossi destaca lo especial del vínculo entre ellos: “Es un verdadero delirio trabajar con personas tan creativas”. Mike Amigorena añade que este tipo de interacción es esencial para contar la historia central donde cada semana se busca al «tonto» ideal para invitar a cenar. Este juego delirante solo puede surgir entre individuos igualmente excéntricos.
Amigorena también comparte su experiencia personal respecto a manejar la ansiedad antes del debut: “Es como estar esperando el nacimiento de tu hijo; hay mucha emoción involucrada”.
Laurita Fernández enfrenta un reto adicional ya que interpretará dos personajes femeninos gracias a una idea original propuesta por Suar.Ella expresa su entusiasmo por explorar las diferentes psicologías detrás de cada rol: “Estoy muy emocionada porque tengo el apoyo incondicional del equipo”.
El Poder Transformador del Teatro
Para Bossi, el teatro representa una celebración única e irrepetible: “No hay nada comparable; es una experiencia no mediada”.En tiempos donde todo está grabado o transmitido digitalmente,él considera essential esa conexión directa entre actores y público.
Los tres coinciden en cómo esta obra aborda temas profundos sobre las relaciones humanas y cómo nos perciben los demás. ¿Eres visto como alguien astuto o ingenuo? Este dilema es parte integral tanto del argumento como del desarrollo emocional dentro dela trama.
Amigorena explica cómo estas dinámicas pueden cambiar rápidamente durante las interacciones sociales: «A veces te sientes perdido sin entender algo mientras otros ríen».
Una Nueva Versión Adaptada a Tiempos Modernos
Respecto a si influirá la versión anterior protagonizada por Francella y Suar (2000), Bossi asegura que aunque hay inspiración presente, esta nueva adaptación tiene vida propia gracias al talento actual involucrado tanto detrás como delante del escenario. Laurita agrega que hoy día los roles femeninos están más actualizados e integrados dentro della narrativa general sin perder esencia ni universalidad.El trío también reconoce el trabajo excepcional realizado por sus compañeros Esteban Prol y Guillermo Arengo así como Franco Batista; todos contribuyen significativamente al éxito colectivo.
Colaboración creativa
En cuanto al desafío personal enfrentado debido a sus trayectorias individuales exitosas previas —donde cada uno suele ser líder— Amigorena menciona cómo Carnevale ha logrado equilibrarlos perfectamente para disfrutar juntos sobre escena sin perder individualidad ni brillo propio:
“Aprendemos unos de otros”, dice Fernández refiriéndose al ambiente colaborativo creado durante ensayos donde todos aportan ideas valiosas hacia mejorar cada actuación colectiva.
Bossi concluye reflexionando sobre lo importante que resulta hacerse «el tonto» ocasionalmente ante situaciones complejas o tensas; esto puede ser clave no solo artísticamente sino también socialmente hablando:
“En tiempos difíciles es vital saber cuándo callarse”, afirma mientras todos asienten con complicidad riendo ante anécdotas compartidas relacionadas con situaciones cotidianas similares vividas fuera dell escenario.Con humor inteligente pero profundo contenido emocional subyacente —la nueva versión promete ofrecer tanto risas sinceras así como reflexiones significativas— asegurando así mantener viva esa chispa teatral tan necesaria hoy más allá dell entretenimiento superficial habitual contemporáneo.