La Reforma Penal Juvenil y sus Implicaciones: una Perspectiva Crítica
Advertencias sobre la Delincuencia juvenil
Un día después de que la Cámara de Diputados otorgara media sanción a la reforma penal juvenil impulsada por el Gobierno de Javier Milei, que propone reducir la edad de imputabilidad a 14 años, un ex subjefe de la Policía Bonaerense lanzó una advertencia contundente. Salvador Baratta afirmó que el 70% de los jóvenes involucrados en actividades delictivas terminan perdiendo la vida.
Baratta analizó las posibles consecuencias que podría tener esta legislación si es aprobada en el Senado. En su opinión,bajo las condiciones actuales,»no se va a recuperar nadie de la delincuencia». Durante una entrevista con Radio Rivadavia, expresó: «En todos los casos que he manejado con menores, ¿sabe cómo terminaron? El 70% muertos. El Estado protege mucho los derechos humanos del menor pero lo deja en las calles para enfrentarse nuevamente con la policía«.
Un Llamado a Cambiar el Enfoque
El ex funcionario policial subrayó que «la ley es adecuada para aquellos menores ya inmersos en actividades criminales«. Sin embargo, su preocupación radica no solo en encarcelar a jóvenes delincuentes entre 12 y 14 años; también enfatizó la necesidad urgente de abordar el problema desde sus raíces. “Lo verdaderamente preocupante son aquellos niños que están comenzando su camino hacia el crimen y aquí nadie parece prestar atención”, destacó.
Baratta abogó por una legislación más severa: “Es fundamental retirar al menor en situación vulnerable del entorno familiar disfuncional y colocarlo bajo custodia adecuada. De lo contrario, estamos creando un ‘ejército’ de jóvenes perdidos”.
El foco se centró especialmente en aquellos menores no alcanzados por esta nueva normativa quienes ya están involucrándose en delitos antes incluso de cumplir diez años. “ahora vamos a encarcelar a los adolescentes de 14 años; sin embargo, detrás vienen niños aún más pequeños: algunos apenas tienen siete u ocho años”, advirtió Baratta.
La Realidad Alarmante
La situación es crítica según Baratta: “Hemos sido testigos durante dos generaciones enteras donde estos chicos han crecido visitando a sus padres tras las rejas”. Comparó este fenómeno social con un combate bélico donde se eliminan enemigos visibles mientras otros continúan avanzando sin ser detenidos.Además, hizo hincapié sobre otro dato alarmante: “El 90% de los hijos cuyos padres están involucrados en delitos terminan siguiendo ese mismo camino”. Esta estadística resalta cómo un entorno familiar problemático puede influir drásticamente en el futuro criminal del niño.
mientras se debate sobre reformas legales como esta propuesta por Milei, voces como las de Salvador Baratta nos recuerdan que abordar efectivamente el problema requiere mirar más allá del castigo e implementar medidas preventivas robustas para proteger y rehabilitar a nuestros jóvenes antes que sea demasiado tarde.
