La Guerra desde el Aire: Operaciones de Drones en Ucrania
Un Nuevo Enfoque en el Campo de Batalla
en la región de Jersón, al sur de Ucrania, un grupo reducido de soldados se encuentra inmerso en una lucha que se libra principalmente desde el aire. Sin embargo,su visión del cielo es limitada; pasan la mayor parte del tiempo resguardados dentro de un edificio parcialmente destruido. Este equipo forma parte de la 34.ª Brigada de Infantería de Marina y está compuesto por individuos que nacieron y crecieron en esta misma área, ahora comprometidos con su defensa.
Preparativos para la Acción
Entre cada misión, los miembros del equipo se dedican a preparar explosivos y a poner a punto sus drones para estar listos cuando reciban órdenes. Los drones económicos utilizados por las fuerzas ucranianas están transformando radicalmente las tácticas militares tradicionales. En este contexto, avanzar sin ser detectado es casi imposible debido a la constante vigilancia enemiga.
El espacio donde trabajan está dividido en dos habitaciones: una repleta de cables y herramientas para modificar los drones y otra destinada al almacenamiento seguro de explosivos. Una estufa alimentada con leña proporciona calor durante los fríos días invernales mientras preparan diferentes tipos de cargas explosivas adaptadas a diversos objetivos.
Mientras tanto, un dron espía operado por otra unidad ucraniana explora posibles objetivos al otro lado del río Dnipro, territorio controlado por Rusia. Para pasar el tiempo mientras esperan instrucciones, los soldados conversan entre ellos o fuman.
El sargento Serhiy,quien anteriormente sirvió como infante antes de resultar herido por una mina terrestre,ha aprendido a pilotar drones como parte esencial del esfuerzo bélico actual. Él y sus compañeros prefieren ser identificados solo por sus nombres debido al protocolo militar vigente.
La activación
La comunicación con el centro operativo es crucial; mediante una llamada segura reciben instrucciones sobre un posible búnker ruso identificado por un dron ucraniano. Con rapidez y precisión comienzan a preparar su dron para atacar: colocan explosivos diseñados específicamente para destruir estructuras subterráneas profundas.
Los dispositivos son adaptaciones comerciales que han sido modificadas debido a la escasez inicial que enfrentó Ucrania al comienzo del conflicto armado. A pesar del término «no tripulado», miles de soldados están involucrados activamente en estas operaciones aéreas no convencionales.
Con el objetivo ubicado apenas unos cientos metros más allá del frente enemigo —donde las tropas rusas también están presentes— aumenta la tensión mientras realizan pruebas finales antes del lanzamiento.
El Vuelo Hacia el Objetivo
Una vez listo para despegar, Oleksandr asegura cuidadosamente el dron antes que uno tras otro todos tomen posiciones frente a monitores donde seguirán cada movimiento durante la misión crítica. La única defensa contra posibles detecciones radica en actuar rápidamente; entre recibir órdenes e iniciar vuelo transcurren apenas diez minutos.
Durante su trayecto hacia el búnker objetivo —a través pantanosos terrenos— deben confiar más en puntos visuales naturales como árboles o curvas fluviales debido a interferencias GPS constantes que complican aún más su navegación precisa.
A medida que se acerca al objetivo designado —una trinchera enemiga— logran mantener contacto pese a las interferencias radioeléctricas adversas hasta lograr impactar exitosamente con una explosión capturada claramente desde otro dron observador cercano.
reflexiones Post-operativas
Sin embargo, no hay celebraciones tras cada ataque exitoso; algunos pilotos quedan impactados ante lo observado: momentos críticos donde enemigos intentan escapar o esconderse desesperadamente entre arbustos cercanos tras ser atacados.
Serhiy menciona cómo estos ataques son motivadores personales dado lo ocurrido previamente con su hogar bajo fuego enemigo: “Atacaron mi casa”, afirma sin titubear.
Las interacciones entre equipos rivales incluyen burlas mutuas mediante mensajes visibles transmitidos junto con imágenes aéreas no cifradas; ambos bandos saben bien cómo comunicarse incluso bajo condiciones hostiles.
por lo general hay alrededor diez intentos fallidos antes lograr uno exitoso; ya sea porque pierden señal o son derribados directamente.
Sin embargo ese día fue diferente: lograron apuntar cuatro objetivos distintos y todos resultaron exitosos gracias al trabajo meticuloso realizado previamente.
Este relato pone énfasis sobre cómo tecnologías emergentes redefinen conflictos modernos e ilustran realidades complejas vividas diariamente dentro campos bélicos contemporáneos.
Nota: Las imágenes utilizadas fueron proporcionadas por fuentes militares ucranianas.
