La Lucha de Felipe Adamczuk: Un Viaje de Esperanza y Resiliencia
Diagnóstico y Tratamiento
Felipe Adamczuk, un niño de apenas dos años, ha estado enfrentando una dura batalla desde hace casi dos meses. Durante unas vacaciones en Florianópolis con su padre e hijo, se le diagnosticó neuroblastoma, un tipo de cáncer que afecta principalmente a niños menores de cinco años. Ante esta situación crítica, fue trasladado urgentemente al Hospital Garrahan en Buenos Aires para iniciar su tratamiento.
Recientemente, la familia recibió una noticia alentadora después de 50 días de internación. «Los pediatras y oncólogos realizaron un análisis sanguíneo y determinaron que Felipe está clínicamente estable para recibir el alta ambulatoria y continuar su tratamiento sin necesidad de estar hospitalizado»,comentó María de los Ángeles Solís,la madre del pequeño.
La madre también explicó que las sesiones de quimioterapia se programan aproximadamente cada 21 días y es fundamental que Felipe esté en condiciones óptimas para recibirlas. este jueves pasado tuvo una revisión general con nuevos pediatras.
«En medio del proceso por el cual está atravesando nuestra familia intentaremos brindarle a Felipe una vida lo más normal posible dentro del contexto oncológico», expresó María con determinación.
Regreso a la Normalidad
Con el alta ambulatoria, Felipe podrá disfrutar nuevamente del aire libre junto a sus padres. «Los médicos nos han asegurado que puede llevar una vida similar a la de cualquier niño de su edad; jugar al aire libre es posible aunque debemos evitar lugares cerrados», añadió Ángeles.
Iván Nicolás Adamczuk (33), padre del pequeño, ha decidido mudarse temporalmente a Buenos Aires junto con su esposa e hijos mientras dure el tratamiento. Iván trabaja como empleado público en la Secretaría de Deporte en Chaco; solicitó licencia para poder acompañar a Felipe durante este difícil proceso. Por otro lado, María es profesora de patinaje artístico y ha reorganizado sus clases para poder estar presente al lado suyo durante este tiempo crítico.
«Si bien tenemos miedos naturales como padres sobre lo que pueda suceder fuera del hospital, queremos aprovechar cada momento juntos ahora que no estamos internados», compartió emocionada María.
Aunque los médicos no pueden proporcionar un plazo exacto sobre la duración total del tratamiento debido a las variaciones individuales entre pacientes —se estima alrededor de un año— actualmente Felipe continuará recibiendo atención ambulatoria asistiendo al Garrahan solo los días programados para quimioterapia.
Agradecimientos y concienciación
María expresó su gratitud hacia quienes han estado orando por ellos: «Estamos profundamente agradecidos por todo el amor recibido; visibilizar el cáncer infantil es crucial». Reconoció también lo importante que resulta aprender sobre esta enfermedad desde una perspectiva parental: “abordar tempranamente esta enfermedad puede acortar muchos caminos difíciles”.
El comienzo del Viaje
La historia comenzó el 24 enero cuando Iván viajó desde Chaco hacia Florianópolis junto con sus hijos Valentino y Felipe. Durante ese trayecto vacacional, notó cambios preocupantes en la salud del menor; estaba apático y reacio a comer. Tras acudir al servicio médico local fue derivado al Hospital Infantil Joana De Gusmão donde se confirmó lo peor: varios tumores habían sido detectados en áreas críticas como tórax, huesos orbitales y médula espinal.
Antes ser trasladado nuevamente hacia Argentina mediante un avión sanitario —un viaje lleno incertidumbre— recibió atención médica urgente donde le colocaron una sonda especial destinada administrar medicamentos sin necesidad constantes punciones intravenosas. Esta intervención resultó ser uno momentos más críticos ya que estuvo cerca perderlo tras complicaciones postoperatorias pero afortunadamente logró recuperarse tras varias horas críticas bajo observación médica intensiva.
el camino aún es largo pero hasta ahora parece responder positivamente ante las terapias recibidas.
