Adiós a Ernesto Cherquis bialo: Un legado en el Periodismo Deportivo
La reciente partida de Ernesto Cherquis bialo, conocido en su época como «Robinson» por la firma de sus notas en El Gráfico, marca un hito significativo en la historia del periodismo deportivo gráfico. Su estilo se caracterizaba por una narración vívida y auténtica que capturaba no solo los eventos deportivos, sino también las historias humanas detrás de ellos.Con su personalidad arrolladora y extrovertida, Cherquis se movía entre el “porteño simple y apasionado” y “el personaje” admirado por muchos pero también cuestionado. A lo largo de su carrera, brilló con luz propia gracias a la emoción que transmitían sus escritos, aunque también enfrentó controversias.
Un Narrador de Historias
“Soy un contador de historias”, expresó hace un año durante una ceremonia en la Legislatura porteña donde fue reconocido como figura ilustre del ámbito cultural. A lo largo de su trayectoria, tuvo el privilegio de cubrir a algunos de los más grandes deportistas del mundo como Muhammad Ali, Bobby Fischer y Diego Maradona.
Nacido el 30 de septiembre de 1940 en Montevideo dentro de una familia polaca que huyó del antisemitismo y la invasión nazi hacia buenos Aires, Cherquis vivió una infancia marcada por dificultades económicas. Sin embargo, encontró consuelo en la lectura y comenzó a forjar su camino hacia el periodismo deportivo al ser parte del primer grupo graduado del Círculo de Periodistas Deportivos a principios de los años 60.
Su carrera despegó cuando se unió a El Gráfico —la revista deportiva más influyente del país— donde trabajó inicialmente como pasante antes convertirse en co-editor general durante los años 70 bajo la dirección Héctor Vega Onesime.
La Escuela Periodística
En una entrevista con La Nación el año pasado recordó cómo era aprender desde adentro: “La escuela empezaba en la redacción; tenías que clasificar fotos o acompañar al profesional para observar cómo trabajaba”.En esos tiempos no existían intermediarios ni agentes; todo se gestionaba directamente con los deportistas.Cherquis siempre mostró preferencia por contar historias sobre hechos deportivos evidentes: “El fútbol es hermoso para verlo pero nunca me interesé mucho para comentarlo”, afirmando que lo esencial eran las narrativas ocultas detrás del juego.
A través suyo pasaron algunas coberturas memorables como las peleas icónicas entre Ali-Foreman o Ali-Bonavena. Recuerda vívidamente cada detalle sobre Ringo Bonavena tras su pelea contra Ali: «Recuerdo haberlo llevado entre cuatro personas mientras cruzábamos nevadas calles neoyorquinas».
Más allá del Fútbol
Aunque sus coberturas más destacadas fueron sobre boxeo o fútbol, Cherquis estuvo presente en eventos significativos como los Juegos Olímpicos (Montreal ’76 y Los Ángeles ’84) e incluso cubrió «el match del siglo» entre Bobby Fischer y Boris Spassky en Islandia (1972). Describió ese momento histórico con asombro: “Me vi rodeado por dos mil quinientas personas expectantes”.
El impacto editorial que tuvo El Gráfico fue monumental; alcanzaron ventas semanales superiores a medio millón durante momentos cumbres como las victorias argentinas en mundiales futbolísticos (1978 y 1986).
Su apodo «Robinson», inspirado por Sugar Ray Robinson fue propuesto inicialmente cuando regresó a El Gráfico tras trabajar brevemente fuera. Este nombre perduraría hasta asumir roles directivos donde volvió al uso formalizado de su nombre real.
Últimos Años
Cherquis dejó El Gráfico definitivamente el último día diciembre 1990 para dedicarse a enseñar periodismo e incursionar nuevamente al mundo mediático trabajando con Telefé o Radio Rivadavia. En años recientes colaboró con Infobae gracias al llamado Daniel hadad —uno sus exalumnos— quien le ofreció continuar compartiendo sus conocimientos periodísticos.
entre 2008-2016 ocupó cargos importantes dentro AFA siendo vocero oficial bajo Julio Grondona hasta enfrentar desafíos laborales tras cambios administrativos políticos que culminaron abruptamente con su salida.
A pesar enfrentar problemas graves relacionados salud debido leucemia diagnosticada recientemente —que generaron campañas solidarias— logró recuperarse temporalmente antes sufrir complicaciones fatales relacionadas neumonía bilateral provocada falta defensas inmunológicas necesarias funcionamiento médula ósea afectada gravemente enfermedad subyacente diagnosticada previamente.
Ernesto Cherquis Bialo falleció tristemente el viernes 20 marzo dejando atrás un legado imborrable tanto dentro deporte argentino así mismo historia contemporánea comunicación masiva reflejando pasión dedicación inquebrantable hacia profesión elegida vida entera.
