Reflexiones de Diciembre: Un Mes de Emociones y recuerdos
La llegada del mes mágico
Diciembre se presenta como un mes lleno de significados, un periodo que nos envuelve en una atmósfera única. Aunque el calendario indica que tiene treinta y un días, parece que cada segundo se alarga, invitándonos a reflexionar sobre lo vivido. Este viaje emocional comenzó antes de las festividades navideñas en 2019, cuando la pérdida repentina de mi esposo Diego en mayo dejó una huella imborrable. Con su ausencia ya palpable, me vi obligada a retirar su lugar en la mesa durante la graduación de nuestra hija. Intenté llenar ese espacio vacío con alegría y flores, como si adornara un hermoso cementerio.
La celebración fue una mezcla entre el deseo de festejar y el peso del duelo. Me vestí para la ocasión e invité a dos amigas para compartir esa noche confusa donde la música y el alcohol ofrecían un respiro momentáneo ante lo desconocido.
La dualidad entre alegría y tristeza
El inicio del mes trae consigo tanto momentos felices como instantes melancólicos. Al concluir la graduación, me pregunté cómo afrontaría las celebraciones navideñas sin Diego presente. Estaba alerta ante cualquier eventualidad familiar que pudiera surgir.A pesar del espíritu festivo que intento cultivar al comienzo del mes —como poner música navideña cada mañana— también siento inquietud e incertidumbre. Canto con entusiasmo «Snowman» de Sia mientras me sobresalto por cualquier ruido inesperado; es como si huyera inconscientemente de algo más profundo.
La búsqueda constante por encontrar respuestas se manifiesta cada año durante los brindis familiares; miro a mis hijos sentados alrededor de la mesa buscando consuelo en sus miradas mientras las emociones fluyen intensamente.
Preparativos hacia el nuevo año
Conforme avanza diciembre hacia su mitad, todo parece acelerarse: los rituales anuales comienzan a pesarme más que nunca. Me esfuerzo por completar mis chequeos médicos antes del fin del año para evitar preocupaciones adicionales; incluso finalizo mis rutinas diarias con disciplina casi militar.
Este año ha sido diferente debido a mi reciente publicación literaria; he estado inmersa en entrevistas y presentaciones que han añadido nuevas dimensiones emocionales a esta época tan cargada para mí.
Recuerdo claramente diciembre de 2019 cuando decidimos pasar las fiestas en Europa gracias al apoyo incondicional de mi familia. Viajamos desde Argentina hasta Marsella primero y luego parís con mis tres hijos adolescentes; era una forma efectiva de distraerme mientras buscaba dejar atrás los recuerdos dolorosos asociados con estas fechas.
Guardando tesoros emocionales
Mis recuerdos más preciados están ligados a aquellos viajes familiares pasados cuando celebrábamos navidad en Europa: mi primera experiencia bajo nieve blanca fue mágica e inolvidable. En Alemania conocí al renombrado físico Stephen Hawking durante unas conferencias organizadas por mi padre; esos momentos siguen vivos dentro mío como joyas atesoradas llenas solo felicidad.Sin embargo, conforme nos acercamos al día veinte del mes, siento cómo aumenta la urgencia: debo coordinar cenas festivas y reuniones sociales antes del cierre anual mientras trato mantenerme saludable frente al exceso típico asociado con estas fechas festivas.
Este diciembre tiene un significado especial porque finalmente celebraremos juntos después dos años separados debido a circunstancias imprevistas relacionadas con el trabajo internacional de mi hija mayor quien regresa tras vivir lejos mucho tiempo; ahora hay sillas adicionales alrededor nuestra mesa familiar simbolizando nuevos comienzos junto a otros seres queridos incluidos amigos cercanos también presentes este año nuevo.
Encontrando paz interior
Lo que comenzó como una necesidad urgente por escapar ha evolucionado hacia una nueva forma consciente pero tranquila de vivir este periodo tan significativo sin perder conexión emocional ni distancia respecto a quienes amo profundamente aunque no estén físicamente presentes conmigo hoy día.No busco huir permanentemente ni cargar constantemente mis miedos o tristezas dentro mí misma sino aprender cómo integrar esas experiencias pasadas dentro contexto actual donde puedo disfrutar plenamente cada instante compartido junto aquellos quienes realmente importan.
En este diciembre hipnótico sé ahora enfocarme simplemente disfrutar momentos reales llenos bienestar sin dejarme llevar demasiado lejos por territorios emocionales complicados o pesares innecesarios porque estoy creando nuevos recuerdos valiosos aquí mismo hoy mismo junto ellos todos juntos nuevamente otra vez!
Sobre Ana Dobson
Ana Dobson es escritora y abogada originaria Rosario cuya obra incluye “Las Secuencias” (2023), “El invierno que tarda en llegar” (2024) entre otros títulos publicados recientemente además colaboraciones periodísticas destacadas varios medios locales nacionales internacionales reconocidos ampliamente lectores apasionados literatura fotografía explorando siempre nuevas historias contar compartir mundo fascinante libros bibliotecas librerías!
