Denuncias de Abuso en el Senado de Buenos aires: Un Llamado a la justicia
Un Espacio de Confianza Convertido en un Escenario de horror
En el patio del centro cultural, donde grandes macetas albergan plantas y las mesas de madera están rodeadas por sillas desgastadas, se respira un ambiente tenso. Es lunes 5 de enero y son las tres y media de la tarde; el murmullo del tráfico en la calle 56 se siente distante. A solo 500 metros se encuentra el edificio del Senado provincial, lugar donde, según denuncias recientes, comenzaron los abusos sexuales que han marcado profundamente las vidas de varias mujeres.
La causa judicial que ha cobrado notoriedad lleva como título “abuso sexual con acceso carnal”, lo que implica violación. La investigación sugiere que algunos ataques ocurrieron dentro del propio Senado, específicamente en la oficina 007, una dependencia directamente vinculada a la Presidencia del cuerpo legislativo. Este hecho ha creado un contexto institucional explosivo: no solo se investigan delitos graves sino también el uso indebido de instalaciones estatales para llevarlos a cabo. Hasta ahora han sido detenidos Nicolás Daniel Rodríguez y Daniela Silva muñoz, ambos empleados permanentes.
Testimonios Valientes Bajo Reserva
A pocos pasos del edificio senatorial pero resguardadas al aire libre, tres mujeres comparten sus testimonios sin revelar sus identidades. No hay cámaras ni fotografías; su privacidad es prioritaria debido a la naturaleza delicada de sus denuncias sobre abuso sexual.Dos mujeres son menores de treinta años y una apenas supera esa edad; todas trabajan o estudian —o intentaron hacerlo— y provienen tanto de sectores populares como medios. Se acercaron al ámbito político motivadas por una militancia genuina con el deseo compartido de transformar su realidad. Sin embargo, nunca imaginaron que ese camino culminaría en una red oscura marcada por abuso y manipulación dentro uno los pilares del poder político bonaerense.
La detención reciente (29 diciembre 2025) ha representado un punto decisivo para ellas: “Estamos fuertes”, afirman con renovada esperanza. “Sentimos que hemos recuperado nuestras vidas”.
Contexto Político e Implicaciones Legales
Nicolás Daniel Rodríguez y Daniela Silva Muñoz enfrentan cargos serios bajo la supervisión judicial en La Plata por parte de la fiscal Betina Lacki.
ambos fueron figuras prominentes dentro del Movimiento Ciudadano La Capitana —un grupo kirchnerista surgido tras separarse de Unidos y Organizados— antes integrarse al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), liderado actualmente por Axel Kicillof. En este contexto político desempeñaban roles significativos tanto en liderazgo como formación militante.
Rodríguez también fue docente en un colegio secundario vinculado al club Estudiantes La plata; desde allí habría contactado a algunas víctimas según indica la investigación actual. Además, es señalado como líder potencialmente involucrado con «La Orden de la luz», organización cuya comunicación supuestamente utilizaba correos electrónicos cifrados para mantener discreción sobre sus actividades.
Las víctimas cuentan con representación legal proporcionada por los abogados Ignacio Fernández Camillo y Andrés Noetzly quienes abogan por ellas durante las investigaciones penales pertinentes. Según estos letrados existe un patrón recurrente: captación mediante promesas políticas atractivas seguidas luego por exigencias laborales desmedidas creando así relaciones asimétricas basadas en poder e intimidación.
Militancia Transformadora Convertida en Abuso
Una joven licenciada en Ciencia Política comparte su experiencia desde Buenos aires; comenzó su activismo siendo adolescente entre los 18-25 años cuando ocurrieron los abusos denunciados: “Llegamos desde lugares genuinos”, dice mientras sostiene mate entre manos temblorosas pero firmes ante esta revelación dolorosa sobre cómo sus convicciones fueron manipuladas para fines oscuros.
Otra mujer proveniente Ringuelet narra cómo inicialmente sintió confianza hasta convertirse rápidamente esa cercanía transformándose gradualmente hacia miedo e incertidumbre respecto a lo que estaba sucediendo alrededor suyo: “No era solo abuso físico sino psicológico”.
Finalmente otra víctima mayor relata cómo abandonó estudios universitarios debido al impacto devastador sufrido durante esos años formativos llenos potenciales sueños truncados ante situaciones adversas vividas bajo presión constante generando inseguridad personal prolongada hasta hoy día donde finalmente encuentran alivio tras detenciones recientes aunque saben bien nada borrará lo vivido anteriormente .
El Silencio Roto Hacia Nuevas Esperanzas
Las tres coinciden acerca del silencio impuesto durante años debido vergüenza o desconfianza hacia sistema judicial existente . Sin embargo , decidieron romper ese ciclo ahora buscando justicia no sólo para sí mismas sino también otras posibles víctimas aún calladas :“Sabemos no somos únicas” enfatizan .
El tiempo avanza mientras conversan , dejando atrás miedos pasados ; abrazándose antes despedirse reafirmando necesidad fundamental ser escuchadas creídas . En medio ruido cotidiano senatorial ,estas valientes mujeres reclaman algo esencial : justicia real frente horror vivido .
