El Mensaje de Paz del Papa en su Visita al Líbano
Un Llamado a la Paz en un País afectado por la Crisis
Desde su llegada al Líbano el pasado domingo, tras una visita a Turquía, el papa ha reiterado constantemente la importancia de «anteponer la paz a todo lo demás». Este mensaje resuena con fuerza en un país que ha sido marcado por años de guerra y violencia,así como por severas dificultades económicas. En los últimos años, aproximadamente 800 mil libaneses, principalmente jóvenes, han abandonado el país que cuenta con una población cercana a los 5.8 millones.
Durante su recorrido por las carreteras del Líbano este lunes, miles de ciudadanos se congregaron para rendir homenaje al pontífice. La misma escena se repitió la noche anterior cuando llegó al Palacio Presidencial. Carteles como «Te esperábamos» reflejaban el anhelo colectivo de recibirlo; hacía trece años que no visitaba un Papa el país, desde la llegada de Benedicto XVI en 2012.
Una Bienvenida Cálida y multicultural
A pesar de las inclemencias del tiempo y las lluvias persistentes durante su visita, miles de libaneses —incluyendo muchos musulmanes— dieron una cálida bienvenida al Santo Padre. Al pasar hacia el monasterio de San Maroun en Annaya para orar ante la tumba del santo más venerado del Líbano,San Charbel Makhlouf,los fieles lanzaron arroz como símbolo de alegría y unidad nacional.
Este gesto no solo representa una celebración cultural sino también un reconocimiento hacia el mensaje universal de paz que trae consigo el Papa.San Charbel es conocido por haber llevado una vida dedicada a la oración y al silencio hasta su muerte en 1898; cada año atrae a cerca de cuatro millones de peregrinos deseosos de rendirle homenaje debido a sus milagros.
el pontífice utilizó esta figura emblemática para ilustrar cómo encontrar «silencio entre el bullicio», modestia frente a las apariencias y pobreza ante quienes buscan riqueza material.
Un Mensaje Esperanzador para los Jóvenes Libaneses
En su discurso ante la tumba del primer santo libanés, León XIV confió sus plegarias “a favor del bienestar tanto local como global”. En francés enfatizó: “Pedimos paz para todo el mundo; especialmente imploramos por ella para Líbano y toda esta región”. Su llamado fue recibido con aplausos entusiastas mientras reafirmaba que es fundamental priorizar la paz sobre cualquier otra cosa.
Posteriormente se trasladó al museo del Monasterio antes dirigirse hacia el Santuario Nacional Nuestra Señora del Líbano en Harissa donde fue recibido con gran entusiasmo.Durante este encuentro subrayó especialmente las preocupaciones relacionadas con los jóvenes libaneses quienes enfrentan tentaciones constantes para emigrar debido a las adversidades locales: “Es esencial valorar su presencia e integrar sus aportaciones”, afirmó León XIV.
Además hizo hincapié sobre los inmigrantes presentes entre los 5.8 millones habitantes actuales —que incluyen alrededor de un millón y medio refugiados— destacando: “Lo vivido nos obliga moralmente a trabajar juntos para asegurar que nadie tenga que huir debido conflictos insensatos”.
Finalmente entregó simbólicamente una Rosa Dorada como tributo tradicional mariano antes regresar a Beirut donde se alojará durante esta visita histórica mientras mantiene encuentros programados con líderes religiosos locales.
la visita papal no solo busca ofrecer consuelo espiritual sino también inspirar esperanza entre aquellos atrapados en circunstancias difíciles dentro del contexto actual tan complejo.
