Clausura del Año Santo Jubilar 2025: Reflexiones del Papa Francisco
El Papa Francisco cerró este martes la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, marcando el final del Año Santo Jubilar 2025, que atrajo a más de 33 millones de fieles a Roma. A pesar de las inclemencias del tiempo, una multitud se congregó para presenciar este evento significativo.Durante el Ángelus que concluyó las ceremonias, el pontífice expresó su profunda preocupación por la situación actual en Venezuela.
Un Llamado a la Paz y Justicia en Venezuela
“El bienestar del querido pueblo venezolano debe ser prioritario sobre cualquier otra consideración”, afirmó el Papa. Hizo un llamado a superar la violencia y avanzar hacia un camino de justicia y paz, enfatizando la importancia de garantizar la soberanía nacional y respetar los derechos humanos consagrados en su Constitución. “Es fundamental trabajar juntos para construir un futuro sereno basado en colaboración, estabilidad y armonía”, añadió, haciendo especial hincapié en los más vulnerables que sufren debido a las dificultades económicas.
El pontífice invitó a todos a elevar sus oraciones junto con él, pidiendo intercesión por parte de Nuestra Señora de Coromoto y los santos José Gregorio Hernández y Sor Carmen Rendiles.
Ceremonia Solemne ante una Multitud Conmovida
Desde el exterior imponente de San Pedro, el Papa se arrodilló solemnemente ante la puerta cerrada antes de dirigirse al altar para presidir una misa rodeado por cardenales vestidos con túnicas blancas provenientes de diversas partes del mundo. Este papa-inaugura-puerta-santa-en-carcel-romana-un-acto-de-redencion/» title=»El … inaugura … en cárcel romana: un acto de redención»>año jubilar fue inaugurado por Francisco el 24 de diciembre de 2024; es importante recordar que estos jubileos ordinarios se celebran cada 25 años e invitan a los peregrinos a cruzar las puertas santas para recibir indulgencias plenarias como símbolo espiritual.
Durante su homilía emotiva —en ocasiones visiblemente conmovido— destacó: “Hoy celebramos la Epifanía del Señor; somos conscientes que nada permanece igual tras su presencia”. El Papa subrayó cómo esta celebración representa un nuevo comienzo lleno esperanza: “Dios se revela; lo viejo ya no puede sostenerse”.
Reflexiones sobre el Viaje Espiritual
En sus observaciones durante esta ceremonia significativa, Francisco reflexionó sobre los miles que han cruzado esa puerta sagrada: “¿Qué ha motivado su búsqueda espiritual? ¿qué han encontrado?”. Comparando estas experiencias con las vivencias históricas como las aventuras llevadas a cabo por los Reyes Magos, enfatizó cómo muchos han asumido riesgos personales al embarcarse en este viaje espiritual dentro del contexto complicado actual.
“Todos somos viajeros”, explicó. Dios es descrito como «vivo y vivificante», instando así al público presente —y más allá— a difundir ese espíritu vital hacia todos los rincones donde hay catedrales o santuarios convertidos ahora en destinos jubilares.
Francisco también hizo hincapié en cómo estos momentos nos enseñan sobre amor verdadero: “Amar significa buscar paz; proteger lo sagrado es esencial”. En tiempos donde prevalece una economía distorsionada centrada únicamente en ganancias materiales, instó al público reflexionar si después deste año serán capaces no solo reconocer al visitante como peregrino sino también ver al diferente como compañero viajero.
Finalmente concluyó recordando que debemos aprender «a captar las señales» presentes hoy día. La figura adorada por los Magos representa algo invaluable e inmedible: «Nadie puede vendernos esto; es pura gratuidad».
Con estas palabras resonantes culmina un capítulo significativo dentro del ámbito religioso contemporáneo mientras millones continúan buscando respuestas espirituales profundas frente desafíos globales actuales.
