La AFA en el Ojo del Huracán: Un Laberinto de Irregularidades Financieras
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha captado la atención mediática desde diciembre, pero no precisamente por sus actividades deportivas. Un intrincado entramado de irregularidades financieras ha desatado una serie de investigaciones tanto periodísticas como judiciales, revelando un panorama alarmante sobre la gestión económica de la entidad que preside Claudio «Chiqui» Tapia. Las indagaciones han puesto al descubierto un sistema complejo donde se sospecha que se han desviado sumas millonarias provenientes de contratos destinados a negocios con la AFA.
El Intrincado Sistema Financiero
Según informes recientes, las irregularidades comenzaron a gestarse en 2021, aunque hay indicios que sugieren movimientos sospechosos desde 2018. Clarín ha reconstruido parte del flujo monetario mediante documentos presentados ante la Inspección General de Justicia (IGJ), incluyendo contratos y registros bancarios. Se estima que al menos seis empresas actuaron como intermediarias para gestionar más de 300 millones de dólares generados principalmente por los ingresos derivados de la selección nacional.
Entre estas entidades destacan TourProdEnter LLC y Odeoma Gestión SL, las cuales operan en Estados Unidos y España respectivamente. Estas compañías fueron responsables del manejo financiero a través de múltiples bancos y sociedades ficticias, algunas ubicadas en paraísos fiscales.
La Ruta del Dinero: Un Proceso Meticuloso
Los pagos relacionados con contratos debían ser canalizados hacia cuentas en el extranjero, una estrategia justificada por el contexto económico argentino marcado por restricciones cambiarias. Gerardo León y Pablo Toviggino, exdirectores ejecutivos de la AFA, facilitaron transferencias desde cuentas vinculadas a TourProdEnter LLC bajo esta premisa.
TourProdEnter LLC recibió más de 260 millones dólares acumulados en cuatro bancos estadounidenses mediante facturas muchas veces fraudulentas elaboradas por Juan Carlos Beacon, exasesor legal vinculado estrechamente con Toviggino. Este esquema incluía facturas enviadas a Fabián Marcelo Ramón Saracco —contador cercano a Toviggino— quien también gestionó transferencias significativas hacia Odeoma Gestión SL.
Entregas Sorpresa: El Método Inusual
Las entregas físicas del dinero eran coordinadas entre Beacon y Krunfli —un financista local— quien aseguraba llevar efectivo al país tras recibirlo desde el exterior. Los métodos utilizados para transportar los fondos variaban; algunos eran entregados directamente o incluso enviados mediante servicios poco convencionales como motocicletas o monopatines.
Este sistema no solo beneficiaba económicamente a los involucrados sino que también evidenciaba una red compleja donde cada actor recibía su parte proporcional; Krunfli cobraba un porcentaje fijo sobre cada transacción realizada.
Sociedades Fantasma: Una Red Oculta
Una notable cantidad del dinero manejada proviene también de entidades fantasma como dicetel Corp., que recibió casi cinco millones dólares bajo conceptos vagos e inconsistentes antes ser disuelta rápidamente tras cambios gubernamentales recientes. Esta empresa emitió facturas duplicadas con ligeras variaciones en su contenido pero idénticas numeraciones y montos.
Otras sociedades mencionadas incluyen Q22 Services Limited y stratega Group; ambas operaban bajo estructuras similares diseñadas para ocultar sus verdaderos propósitos financieros mientras facilitaban cobros irregulares para patrocinadores asociados con la AFA.
este escándalo pone al descubierto no solo las prácticas cuestionables dentro del fútbol argentino sino también resalta cómo las redes financieras pueden manipularse para evadir controles legales mientras se benefician unos pocos actores clave dentro del sistema deportivo nacional.Con información adicional proporcionada por Florencia Luz Márquez.
