Wing Foil: La Nueva Sensación Náutica que Conquista las Costas Argentinas
Un Deporte en Ascenso
El wing foil, un deporte acuático que combina elementos del windsurf y el kitesurf, ha encontrado su lugar en Argentina tras la pandemia. Este fenómeno ha ido ganando popularidad gracias a la emoción y el disfrute que ofrece a sus practicantes. Según expertos, se prevé que esta actividad se convierta en un verdadero «boom» en los próximos años, especialmente con su inclusión como deporte olímpico para los Juegos de Brisbane 2032.En las costas de Punta del Este, durante los atardeceres ventosos, es común observar pequeños puntos moviéndose sobre el agua. A medida que se acercan, estos puntos revelan ser entusiastas del wing foil deslizándose con gracia. Raúl Saubidet, un reconocido entrenador de vela argentino, describe esta actividad como una mezcla única de adrenalina y libertad: «Permite volar sobre el agua», afirma.
La Experiencia del Wing Foil
Los lugares más concurridos para practicar este deporte incluyen no solo la zona portuaria sino también áreas populares como Parada 31 de La Mansa y la Posta del Cangrejo en La Barra. Saubidet explica cómo funciona: «Te colocas de pie sobre una tabla equipada con un foil —una hidroala— mientras sostienes un wing inflable. Al captar el viento te impulsas sobre el agua; es una experiencia llena de placer y desafío».
Santiago Lange, campeón olímpico argentino y apasionado por este nuevo deporte acuático comenta: “Con el wing foil literalmente volás”. Ignacio Moñino (60), originario de Buenos Aires pero residente temporalmente en Punta del Este para practicar este deporte específico dice: “Vengo del surf pero ya no tengo la misma energía; sin embargo, al dominarlo encuentras equilibrio y es simplemente mágico”.
Wenceslao (54), médico urólogo porteño también comparte su entusiasmo por esta práctica terapéutica: “Es como surfear sin tocar realmente las olas; ese movimiento silencioso me brinda paz antes de regresar a mi consultorio”.
Crecimiento Exponencial
La popularidad del wing foil ha crecido notablemente debido a varios factores clave: no requiere olas específicas ni condiciones extremas; basta con viento moderado y aguas tranquilas para disfrutarlo plenamente. Santiago Lange destaca su accesibilidad al afirmar que «es una actividad sencilla físicamente porque presenta menos resistencia al agua».
Laura Moñino (69),quien dirige la única escuela dedicada al windsurf y wing foil en Punta del Este señala cómo ha cambiado la demanda entre sus alumnos: “Antes enseñábamos principalmente windsurf o kitesurf; ahora el wing foil se ha convertido en nuestra principal oferta debido a su simplicidad y diversión”.
Las clases tienen precios accesibles —100 dólares por hora— lo cual atrae tanto a jóvenes como adultos mayores interesados en mantenerse activos.
Una Revolución Acuática
El auge del wing foil representa una evolución significativa dentro de los deportes náuticos contemporáneos. Laura enfatiza que este deporte rejuvenece incluso a quienes están cerca o superan los setenta años: “Es fácil aprenderlo e increíblemente gratificante”, asegura mientras sonríe.
Los costos asociados con adquirir equipo completo oscilan entre 3 mil hasta 5 mil dólares dependiendo marca y tamaño.Sin embargo, muchos coinciden en que vale cada centavo por las sensaciones únicas que proporciona.
Raúl Saubidet concluye afirmando que «el futuro está claramente orientado hacia actividades acuáticas basadas en foils», destacando así cómo esta nueva modalidad está transformando nuestra relación con el mar.
si buscas experimentar algo diferente bajo el sol veraniego o simplemente deseas sentirte libre surcando las aguas argentinas desde otra perspectiva… ¡el wing foil podría ser tu próxima aventura!
