De Barro a Palabras: Un Viaje de Superación a Través de la Poesía
Orígenes en el Asentamiento
Provengo de un entorno marcado por la lucha y la adversidad. Nací en un barrio que, sin ningún tipo de reconocimiento oficial, se ha forjado con esfuerzo y sacrificio. Mis recuerdos están llenos de imágenes cotidianas: caballos atados a postes, botines colgados en cables eléctricos y perros callejeros buscando comida entre los desechos. Mi hogar se encuentra en Costa Esperanza, un asentamiento popular ubicado en Loma Hermosa, General san Martín. Aunque mi infancia estuvo rodeada de dificultades, encontré refugio y salvación a través de la poesía.
La Realidad del Agua Potable
En mi hogar no contábamos con agua potable; el agua del pozo que llegaba al tanque superior solo servía para bañarnos y lavar utensilios. Mis hermanos y yo solíamos ir a casa de Ilda, nuestra vecina más cercana que tenía acceso al agua potable.Con tres o cuatro bidones bajo la mesada, llenábamos estos recipientes dos o tres veces por semana para poder cocinar y preparar jugo.
Las calles del barrio eran siempre polvorientas; cuando llovía se convertían en barro resbaladizo. Para llegar hasta casa de Ilda teníamos que saltar sobre los charcos menos fangosos; mis zapatillas volvían cubiertas de barro tras cada aventura.
Un hogar Sin Comodidades
El suelo era simplemente cemento sin baldosas ni revestimientos decorativos; las habitaciones estaban cubiertas con una carpeta que con el tiempo había desarrollado pozos profundos donde acumulaba polvo. En lugar de cloacas o servicio regular para recoger basura, teníamos un pozo ciego cubierto con chapas detrás del patio; un hombre pasaba regularmente recogiendo desechos en su carro tirado por caballos.
La biblioteca familiar era escasa: mi madre guardaba libros útiles para su trabajo como profesora inicial pero poco más.
el Poder Transformador de la Lectura
Mi primer encuentro significativo con los libros ocurrió cuando tenía cinco años gracias a mi madre quien me enseñó no solo a leer sino también a enamorarme del mundo literario escondido entre las páginas impresas. Desde entonces nunca dejé ese hábito atrás; durante nuestras vacaciones familiares en San Bernardo siempre encontraba tiempo para adquirir nuevos títulos.
La lectura despertó mi interés por escribir desde muy joven: recibí mi primer cuaderno rayado cuando tenía once años e inmediatamente comencé a plasmar mis experiencias escolares sobre sus hojas.
Un episodio memorable fue cuando escribí un poema para ayudar a un amigo enamorado; aunque él firmó el poema como suyo, fue evidente que había sido yo quien lo escribió debido al estilo distintivo que empleé. La chica quedó tan impresionada que me animó a seguir escribiendo poesía.
El Despertar Poético
A medida que crecía y acumulaba cuadernos repletos de versos —más allá del simple relato escolar— decidí abrir una cuenta en Instagram al cumplir quince años donde compartía mis escritos diariamente. en menos de un año logré reunir mil seguidores e hice amistades valiosas dentro del mundo literario como Valentina, Renée y Ariana quienes también compartían esta pasión por las letras.
Sin embargo, mientras me sumergía cada vez más profundamente en este universo creativo ajeno al peligro cotidiano presente fuera —donde las drogas comenzaban a infiltrarse entre los jóvenes— perdí noción temporal sobre lo ocurrido alrededor mío hasta ser víctima directa una tarde durante una balacera mientras compraba libros cerca del barrio.
La Lucha Contra Estigmas Sociales
A pesar del contexto adverso donde crecí —con amigos atrapados entre actividades ilícitas— continué aferrándome fuertemente hacia mis sueños literarios incluso ante situaciones difíciles como robos directos sufridos por mí mismo o familiares cercanos debido al aumento criminalidad local.
Con diecisiete años decidí compilar mis poemas adolescentes creando así “Un refugio en mi memoria”. sin embargo enfrenté dudas respecto cómo lograr publicar este trabajo siendo tan joven e inexperto frente editoriales tradicionales dominadas generalmente por autores adultos establecidos.
Fue entonces cuando conocí al escritor Guido Messina quien me introdujo al mundo editorial independiente mostrándome alternativas viables para hacer realidad mis aspiraciones literarias sin depender exclusivamente grandes casas editoriales.
decidido finalmente contacté Silvia editora apasionada dispuesta ayudarme materializar este sueño pese limitaciones económicas personales impuestas desde pequeño ya acostumbrado trabajar arduamente hacia objetivos propios logrando así financiar parte publicación mediante trabajos temporales previos realizados antes conseguir empleo estable relacionado directamente escritura misma.
Mis primeros ejemplares fueron vendidos durante pandemia ofreciendo copias directamente vecinos amigos redes sociales alcanzando así más 500 libros vendidos hasta hoy día manteniendo contacto cercano lectores interesados además participando activamente ferias locales promoviendo talleres creativos enfocados escritura poética brindando espacio emocional necesario iniciarse dentro arte palabra escrita .
Reflexiones Finales
Hoy tengo veintitrés años reflexionando acerca estigmas sociales asociados barrios humildes reconociendo diversidad real existente allí: profesionales dedicados educadores médicos trabajadores honestamente esforzándose mejorar calidad vida comunidad entera demostrando potencialidades ocultas muchas veces ignoradas exteriormente.
Aunque aún batallo internamente aceptarme plenamente como escritor dentro contexto barrial reconozco importancia visibilizar diferencias positivas generadas elección camino alternativo violencia droga optando literatura poesía transformadora permitiéndome compartir mensaje esperanza motivacional invitándote soñar grande independientemente origen social . No permitamos limitaciones externas frenen nuestros deseos alcanzar metas soñadas ; trabajemos juntos construyendo futuros mejores basados esfuerzo dedicación perseverancia constante .
