Escándalo en la Legislatura Bonaerense: la Gestión de Recursos Bajo la Lupa
Un Caso Controversial que Revela Irregularidades
La atención se centró en el manejo de los recursos de la Legislatura bonaerense tras el escándalo protagonizado por Julio “Chocolate” Rigau, un puntero político arrestado mientras retiraba dinero de un cajero automático utilizando más de 40 tarjetas de débito pertenecientes a supuestos “empleados” de la Cámara de Diputados provincial. Este incidente ha puesto en evidencia las prácticas cuestionables que han rodeado a esta institución.
sin embargo, este no es un caso aislado. Ya existían antecedentes oscuros sobre el funcionamiento administrativo del poder legislativo en Buenos Aires, que anualmente requiere una asignación del 0,9% del presupuesto provincial.
Presupuesto y Estructura Legislativa
En diciembre pasado, este porcentaje se tradujo en cifras concretas cuando el gobernador Axel Kicillof firmó un decreto asignando $222.800 millones para la Cámara de Diputados y $156.204 millones para el Senado provincial. Esto implica una erogación diaria aproximada de $1.035 millones para mantener uno de los poderes constitucionales del Estado argentino, compuesto por 46 senadores y 92 diputados.A principios del año actual, algunos bloques libertarios propusieron reformar la Constitución con miras a establecer un sistema legislativo unicameral. Esta idea ha sido planteada anteriormente por sectores radicales y filo peronistas; sin embargo, hasta ahora no ha avanzado significativamente debido a las escasas sesiones celebradas durante este ejercicio.
La Cuestión Laboral y Financiera
La cantidad exacta de empleados dentro de la Legislatura es incierta y varía cada año. Esta falta de claridad se debe a que no están obligados a reportar su presencia en las instalaciones ubicadas entre las calles 7,8,51 y 53. La flexibilidad laboral permite que algunos contratados realicen tareas asignadas fuera del ámbito legislativo; sin embargo, se estima que hay más de 2.200 miembros permanentes entre ambas cámaras.
Los ingresos mensuales para los legisladores provinciales oscilan entre $5,8 millones y $6,3 millones; algunos miembros como los radicales destinan el 20% a un «fondo partidario».Sin embargo, existen otros beneficios económicos menos visibles pero igualmente significativos relacionados con sus roles como autoridades dentro del cuerpo legislativo (vicepresidencias o presidencias).
Cada cargo importante puede otorgar acceso adicional a «módulos», unidades monetarias fijas adicionales al salario base destinadas para diversos usos: desde contratar personal hasta ofrecer subsidios a organizaciones benéficas locales.
Cada módulo está valorado ligeramente por encima de $6.000 e incluso los representantes reciben al menos tres mil módulos mensuales durante las sesiones ordinarias (de marzo a noviembre), según fuentes internas consultadas por clarín.
Este volumen puede incrementarse considerablemente si hablamos sobre aquellos legisladores ocupando posiciones directivas dentro del cuerpo o bloques parlamentarios; esto también explica algunas tensiones relacionadas con demoras en conformaciones comisionadas.
Comparativa Presupuestaria
Para el año fiscal 2026 se aprobó un gasto total para el Poder Legislativo ascendente a $378.004 millones—una cifra doble comparada con lo destinado por parte del Ejecutivo hacia áreas críticas como Protección Infantil ($184.052 millones) o tres veces más respecto al presupuesto destinado al Instituto Provincial del Cáncer ($125 mil millones).
Después casi seis meses sin actividad significativa desde su última sesión formal celebrada el pasado mayo—la cual fue seguida por otra programada recientemente—los bloques opositores habían asegurado suficiente asistencia para discutir temas cruciales relacionados con salud pública ante preocupaciones sobre IOMA (la obra social provincial).
El diputado Diego Garciarena (UCR) expresó: “El gobernador evita abordar cuestiones centrales afectando directamente afiliados y prestadores”, mientras Fernando Rovello (PRO) criticó duramente cómo Kicillof había desestimado nuevamente estas preocupaciones fundamentales para los bonaerenses durante su discurso inaugural anual.
Este panorama revela no solo problemas administrativos sino también una falta alarmante en cuanto al compromiso político hacia temas vitales que afectan directamente al bienestar ciudadano.
