La Renuncia de Marco Lavagna y sus Implicaciones en la Inflación Argentina
La inesperada dimisión de Marco Lavagna del Instituto nacional de Estadística y Censos (Indec) ha generado un aumento significativo en la tensión dentro del Gobierno argentino, que hasta ahora había navegado por un verano relativamente tranquilo tanto en el ámbito político como en el macroeconómico.
un Conflicto Interno sobre la Metodología del Indec
La inflación,un tema delicado que ha sido una prioridad para Javier Milei desde su llegada al poder,se convirtió nuevamente en el centro de una controversia interna. Tanto la Casa Rosada como el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo han reconocido este cortocircuito. Según fuentes gubernamentales, «Lavagna renunció debido a desacuerdos sobre cómo implementar una nueva metodología para medir los índices económicos. Él abogaba por su aplicación inmediata,mientras que tanto el presidente como Caputo sostenían que debía llevarse a cabo solo después de consolidar un proceso efectivo de desinflación».
caputo expresó: «No consideramos necesario cambiar el índice actual. De hecho, los resultados son prácticamente equivalentes a los del año pasado». Además, confirmó a Pedro Lines como sucesor inmediato de Lavagna.
Sin embargo, fue durante una entrevista televisiva nocturna cuando Adorni reveló información crucial: “Por orden del Presidente javier Milei”, se decidió posponer cualquier cambio metodológico con miras a garantizar transparencia y evitar malentendidos. Afirmó también que la nueva fórmula se implementará “cuando logremos alcanzar una inflación cero”.
“No queremos dar pie al kirchnerismo para alegar que estamos manipulando las cifras inflacionarias”, subrayó Adorni.
Inestabilidad Política y Especulaciones sobre Datos Inflacionarios
A pesar de minimizar las repercusiones internas tras la salida de Lavagna, esta situación ha desencadenado tensiones adicionales dentro del Gobierno. Tras su renuncia se anunció inicialmente que se utilizaría un nuevo método para calcular la inflación correspondiente al IPC enero; sin embargo, esa decisión fue revertida rápidamente por Caputo quien reafirmó que continuarían utilizando el índice vigente. Esto generó suspicacias entre analistas económicos y sectores opositores respecto a si esta reversión respondía al temor ante cifras desfavorables —algunos pronosticaban incrementos superiores al 3% mensual—.
Estos cambios comunicacionales han alimentado las sonrisas entre líderes opositores y gobernadores con quienes las relaciones gubernamentales son volátiles; argumentan que si este episodio hubiera ocurrido bajo un gobierno peronista habría provocado un escándalo considerable.
Reacciones Negativas en los Mercados Financieros
Coincidentemente o no, las acciones argentinas sufrieron caídas significativas durante ese martes posterior a la renuncia; algunas llegaron hasta un 13% menos en Wall Street.El Riesgo País volvió a superar los 500 puntos básicos tras haber mostrado signos positivos anteriormente. Sin duda alguna, la salida abrupta de Lavagna tuvo repercusiones directas.
El Riesgo País junto con el valor del dólar eran indicadores favorables utilizados por el Gobierno durante enero; por primera vez en más ocho años logró mantenerse bajo 500 puntos básicos mientras que el tipo cambio oficial oscilaba entre $1.450 y $1.470 casi todo ese mes sin grandes alteraciones.
A pesar estos avances temporales contra la inflación —que es uno de los pilares fundamentales bajo gestión Milei— desde mayo hasta diciembre hubo incrementos constantes: comenzó con 1.5% en mayo seguido por trimestres consecutivos marcando 1.9%, luego aumentos mensuales progresivos alcanzando hasta 2.8% hacia finales del año pasado.
Este crecimiento incontrolable plantea serias dudas sobre uno de los objetivos centrales planteados por Milei: lograr iniciar agosto próximo con cifras inflacionarias comenzando desde cero e incluso perforar niveles porcentuales mensuales inferiores al uno por ciento.
Adorni reiteró este punto crítico afirmando nuevamente que solo cuando logren alcanzar una inflación cero será posible implementar nuevas metodologías para medirla adecuadamente según lo estipulado previamente.
