Incendio Forestal en Bariloche: Imputación y Respuesta de Emergencia
Imputación por Negligencia en el Incendio
Un día después del devastador incendio forestal que generó alarma en el centro de Bariloche, la Justicia de Río Negro ha tomado medidas al imputar a un individuo por «incendio culposo». el acusado, un empleado de mantenimiento del Sanatorio San Carlos, es señalado como responsable del inicio del fuego que se propagó rápidamente por los alrededores, lo que llevó a la intervención urgente de numerosos bomberos y brigadistas.
Según los cargos presentados este sábado por el Ministerio Público Fiscal (MPF) rionegrino, el incidente ocurrió entre las 13:00 y las 13:30 horas. Durante ese tiempo, el imputado estaba utilizando una amoladora cerca de una estructura metálica situada a pocos metros de pastizales secos en la ladera del Cerro Runge. Las chispas generadas durante su trabajo encendieron la vegetación seca y dieron origen a un foco ígneo que se expandió velozmente debido al viento.
El fiscal Facundo D’Apice destacó que esta acción puso en peligro no solo edificaciones cercanas sino también a pacientes del sanatorio y transeúntes. Para el MPF, “el trabajador actuó con imprudencia al operar una herramienta peligrosa en un área no segura”, ignorando las normativas vigentes para prevenir incendios durante la actual emergencia ígnea provincial.
Detalles sobre la Investigación
Las autoridades policiales han confiscado tanto la amoladora utilizada como otros elementos relacionados con el incidente. La fiscalía ha indicado que se trata probablemente de «una fuente térmica producida por esquirlas metálicas incandescentes»,generadas por fricción abrasiva durante el uso manual de dicha herramienta.Además,se han obtenido imágenes de cámaras cercanas que muestran cómo comenzó el fuego alrededor de las 13:27 horas cuando solo había una persona presente. El funcionario judicial enfatizó: “esto no fue simplemente un accidente; fue resultado directo de negligencia”. Se solicitó un plazo adicional para completar las investigaciones necesarias.
El empleado imputado estuvo bajo custodia policial desde ayer pero recuperó su libertad tras ser presentado ante los tribunales. Su defensa argumenta estar en desacuerdo con las conclusiones preliminares expuestas hasta ahora y solicita más tiempo para profundizar en los informes periciales.
Un Megaoperativo para Controlar las Llamas
La magnitud del incendio obligó a movilizar decenas de bomberos junto con autobombas y camiones cisterna provenientes diversos organismos locales. Las llamas avanzaron rápidamente hacia áreas residenciales cercanas al Sanatorio San Carlos debido a condiciones climáticas adversas como vientos fuertes.
El fuego tuvo su origen en la ladera norte del Cerro Runge,justo detrás del sanatorio ubicado sobre avenida Bustillo. Tras tres intensas horas trabajando sin descanso, los equipos lograron controlar tanto los focos traseros como frontales gracias también al apoyo aéreo mediante aviones hidrantes destinados a enfriar zonas críticas afectadas por el incendio.La situación provocó pánico dentro del sanatorio; inicialmente se prepararon para evacuar pacientes mientras observaban desde sus ventanas cómo llamas alcanzaban alturas considerables devorando árboles circundantes.Aunque afortunadamente no hubo víctimas fatales entre pacientes o personal médico —salvo un bombero descompensado— muchos vecinos optaron por autoevacuarse ante la inminente amenaza representada por humo denso y cenizas cayendo sobre sus hogares.
Los esfuerzos comunitarios fueron notables; algunos residentes formaron cadenas humanas utilizando baldes llenos agua mientras otros empleaban mangueras para combatir directamente las llamas desde sus balcones o patios traseros.Aparte del personal voluntario local involucrado,también participaron efectivos especializados pertenecientes al Servicio Provincial contra Incendios Forestales (Splif),así como miembros policiales encargados de regularizar tráfico vehicular interrumpido debido al operativo extintor masivo desplegado esa tarde calurosa.
alrededor de las 17 horas se logró controlar completamente el avance inicial; sin embargo aún quedaba trabajo pendiente enfocado principalmente hacia asegurar puntos críticos donde persistía actividad incendiaria antes proceder con labores preventivas adicionales frente posibles rebrotes futuros.
Este evento recuerda otro similar ocurrido hace varios años cuando otro incendio arrastró devastación hacia barrios residenciales adyacentes causando daños significativos e inquietud entre habitantes locales respecto seguridad ante tales emergencias naturales recurrentes.
