La Expedición Antártica y el Desafío de la Soberanía Territorial
Un viaje Histórico a la Isla Rey Jorge
Recientemente, una expedición a la Antártida que incluyó a embajadores de Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica —naciones con reclamos territoriales en el continente helado— ha puesto de manifiesto las tensiones entre el discurso del gobierno argentino sobre las Islas Malvinas y su enfoque hacia los asuntos estratégicos en la región. Esta visita, que tuvo lugar en la isla Rey jorge dentro del Territorio Chileno Antártico, se realizó sin la participación argentina.
Organizada por el Instituto Antártico chileno (INACH), esta misión de tres días también contó con representantes del Reino Unido, como lo evidencian los emojis de banderas británicas compartidos en redes sociales. Este evento resalta no solo un acercamiento diplomático entre Chile y estas naciones anglosajonas, sino también una cooperación significativa que podría tener implicaciones para Argentina.
Contexto Geopolítico: Operación Austral Endurance
La expedición chilena coincide con la Operación Austral Endurance, donde las Fuerzas Británicas en las Islas del Atlántico Sur llevan a cabo ejercicios militares desde su base en Malvinas.El objetivo declarado es garantizar un acceso seguro a la Antártida y cumplir con los términos establecidos por el Tratado Antártico. sin embargo, especialistas han señalado que esta colaboración entre Chile y Reino Unido podría ser vista como una amenaza para Argentina, especialmente considerando sus propios reclamos territoriales sobre las islas.
En diciembre pasado, se llevó a cabo un vuelo militar británico sobre el Territorio Antártico Británico como parte de estas operaciones rutinarias. esta misión tenía como finalidad compensar temporalmente la ausencia del HMS Protector —un buque encargado de patrullar Malvinas— al tiempo que reforzaba capacidades operativas antárticas.
Una fuente anónima expresó su preocupación: “Es inaceptable que esto se considere simplemente una operación logística para probar capacidades militares en Malvinas con apoyo chileno”.
La Ausencia Argentina: Implicaciones Estratégicas
Clarín no pudo determinar si Argentina fue invitada o si declinó participar en esta expedición antártica. El embajador argentino ante Chile es jorge Faurie; sin embargo,no estuvo presente durante este evento significativo. Además, no hay confirmación acerca de protestas formales contra los ejercicios conjuntos británicos-chilenos.A nivel interno argentino existe una crisis dentro de la Dirección Nacional del antártico (DNA), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Esta entidad ha visto disminuir su influencia y claridad respecto a sus funciones relacionadas con Malvinas mientras se concentra más intensamente en discursos políticos desde Buenos Aires.
Por otro lado, mientras Javier Milei mantiene relaciones tensas con Gabriel Boric —su predecesor chileno— Chile avanza firmemente hacia adelante al aprobar un Plan Estratégico Antártico 2026-2030.Este plan busca consolidar políticas estatales enfocadas en ciencia, defensa y sostenibilidad ambiental dentro del marco establecido por el Tratado Antártico.Se espera que José Antonio Kast continúe esta estrategia tras asumir oficialmente el cargo presidencial; Milei tiene buenas relaciones personales con él lo cual podría facilitar aún más dicha cooperación bilateral.
proyectos Logísticos Argentinos vs Chilenos
Argentina enfrenta desafíos significativos al intentar establecer un Polo Logístico integral en Ushuaia; este proyecto incluye planes para construir una Base Integrada pero ha sido objeto de controversias relacionadas tanto con inversiones chinas como británicas. En contraste directo está «Operación base Soberanía» impulsada por Chile para desarrollar un muelle moderno en Bahía Fildes (Isla Rey Jorge) mediante inversiones cercanas a $40 mil millones pesos chilenos destinados a mejorar conectividad antártica.
Las tensiones entre ambos países son palpables; muchos chilenos ven negativamente cualquier acercamiento argentino hacia Estados Unidos respecto al Polo Logístico e incluso critican declaraciones argentinas sugiriendo que vínculos amistosos con figuras políticas estadounidenses podrían ayudarles recuperar soberanía sobre Malvinas.
Además, hay inquietudes respecto al Tratado sobre Áreas Marítimas Protegidas (BBNJ) ratificado por Argentina recientemente; aunque presentado como avance ambientalista puede representar riesgos estratégicos significativos para su soberanía marítima e intereses antárticos frente al contexto geopolítico actual donde estos temas están volviendo al primer plano internacional.
mientras Argentina debate cómo avanzar estratégicamente ante estos desafíos logísticos y diplomáticos relacionados tanto con sus reclamos territoriales históricos como nuevos tratados internacionales emergentes; Chile parece estar consolidando su posición regional mediante alianzas clave e iniciativas proactivas orientadas hacia fortalecer su presencia estratégica tanto territorialmente como militarmente.
