Nueva Ley en Venezuela: Sanciones Severas para Quienes Promuevan Bloqueos Internacionales
Un Marco Legal Controversial
El pasado jueves, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una legislación que impone severas penalizaciones a los ciudadanos que soliciten o respalden sanciones internacionales, así como a aquellos que desconozcan las instituciones del Estado o amenacen la integridad territorial y la soberanía del país. Este proyecto, respaldado por el bloque oficialista en el Legislativo unicameral, parece estar dirigido principalmente hacia los líderes opositores, muchos de los cuales han abogado por sanciones económicas con el objetivo de presionar al gobierno para entablar negociaciones.
La nueva normativa clasifica estas acciones como crímenes de lesa humanidad y permite procesar a cualquier individuo que exprese su apoyo. Las consecuencias incluyen inhabilitación para ocupar cargos públicos durante 60 años y prohibición para postularse en elecciones futuras. Además, se prevén medidas drásticas como destituciones, confiscación de bienes y juicios en ausencia.
Reacciones y Contexto Político
A pesar de las críticas provenientes tanto de adversarios políticos como de organizaciones defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales, la ley fue aprobada tras una segunda discusión legislativa. Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento y cercano colaborador del mandatario Nicolás Maduro, indicó que el texto será enviado al Tribunal Supremo de Justicia para evaluar su constitucionalidad antes de ser promulgado oficialmente.
Esta iniciativa surge poco después de que la Cámara Baja estadounidense aprobara un proyecto destinado a prohibir negociaciones entre el gobierno estadounidense y entidades comerciales vinculadas a Venezuela. Esta propuesta fue impulsada por representantes floridanos Debbie Wasserman Schultz (demócrata) y Mike Waltz (republicano), quien fue asesor nacional durante la administración Trump. El futuro del proyecto aún está pendiente en el Senado estadounidense.
Maduro ha defendido esta nueva regulación argumentando que es crucial establecer «penas severas» contra quienes promuevan bloqueos o sanciones extranjeras dirigidas a perjudicar al país sudamericano. Según él, las dificultades económicas actuales son consecuencia directa de estas medidas impuestas desde Washington; sin embargo, críticos sostienen que son las políticas erróneas implementadas durante sus más de once años en el poder las responsables del deterioro social y económico.
La Oposición Bajo Fuego
Los aliados políticos del presidente buscan castigar específicamente a figuras opositoras como María Corina Machado por haber solicitado sanciones contra Venezuela. Recientemente se abrió una investigación formal contra Machado bajo acusaciones relacionadas con «traición a la patria», tras sus comentarios favorables sobre un proyecto legislativo aprobado por Estados Unidos.
Edmundo González Urrutia —un excandidato presidencial— defendió públicamente a Machado afirmando que estas acusaciones son un intento deliberado por silenciarla e intimidar no solo a ella sino también al pueblo venezolano en general. González subrayó cómo este ataque refleja un temor gubernamental hacia una líder política capaz movilizar masas incluso bajo condiciones adversas; actualmente reside en España tras haber sido reconocido recientemente por Estados Unidos como «presidente electo» interino.
Machado permanece oculta mientras enfrenta investigaciones penales desde agosto pasado debido supuestas instigaciones relacionadas con protestas populares posteriores a unas elecciones controvertidas donde Maduro fue declarado ganador sin mostrar actas verificables.
Este contexto revela no solo tensiones internas dentro del país sino también complicadas relaciones diplomáticas con potencias extranjeras involucradas directamente en los asuntos venezolanos.
Fuentes: AP y AFP