La Evolución Étnica de Ariana Grande: Un Análisis de su Transformación Cultural
Esta semana, el nombre de Ariana Grande ha resonado en todos los rincones tras la revelación de su primera gira mundial en siete años. El miércoles 27, la artista confirmó que solo realizará presentaciones en Estados Unidos y Londres, dejando a muchos fanáticos latinoamericanos decepcionados. Sin embargo, su impacto en las redes sociales de América latina sigue siendo notable.
Con el estreno programado para noviembre de la secuela Wicked: For Good y esta nueva gira a la vista, Ariana se encuentra nuevamente bajo el escrutinio público. Esta vez, sin embargo, las conversaciones no giran únicamente en torno a su música o vida personal; se centran más bien en su evolución étnica.
De «Blackfishing» a K-Beauty: La Transformación Controvertida
La cantante ha experimentado una notable metamorfosis desde sus inicios hasta convertirse en un ícono del K-pop y ahora encarnar a Glinda con cabello rubio. este cambio no es meramente superficial; refleja un fenómeno más amplio sobre cómo los estándares estéticos occidentales se adaptan constantemente a las tendencias globales.
Uno de los momentos más polémicos ocurrió durante la década del 2010 cuando fue acusada de «blackfishing». Este término fue acuñado por la periodista Wanna Thompson en 2018 para describir cómo algunas personas no negras adoptan características físicas asociadas con mujeres afrodescendientes mediante maquillaje y modificaciones corporales. En el caso específico de Grande, esto incluyó un bronceado excesivo y elementos visuales inspirados por artistas negros del trap.
Un ejemplo emblemático fue su actuación junto a Nicki Minaj durante los Video Music Awards (VMA) 2016. Las imágenes mostraron que el bronceado artificial hacía que su piel pareciera incluso más oscura que la propia Minaj, lo cual generó un intenso debate sobre apropiación cultural y representación racial.
El Giro hacia el Asian-Fishing
A medida que el K-pop comenzó a dominar las listas musicales hacia finales de la década pasada, Ariana realizó otro cambio significativo que provocó nuevas críticas por «asian-fishing». En diciembre de 2021 compartió una serie fotográfica donde lucía un maquillaje que alteraba drásticamente sus rasgos faciales naturales—un look inspirado claramente por tendencias estéticas coreanas—que posteriormente eliminó debido al revuelo generado.
Este incidente no fue aislado; ya había tenido problemas previos relacionados con culturas asiáticas. En 2019 se tatuó caracteres japoneses supuestamente significando «7 rings», pero resultaron ser incorrectos e inapropiados culturalmente. Estos errores subrayan las complicaciones derivadas al explotar culturas ajenas sin una comprensión profunda.
Regreso al Ideal Blanco: La Nueva Imagen como Glinda
La fase actual del viaje estético de Ariana coincide con su papel como Glinda en Wicked. Desde principios del año pasado ha adoptado una imagen completamente diferente: cabello rubio platino y piel pálida acompañada por un estilo minimalista acorde con ideales clásicos europeos.Esta transformación contrasta marcadamente con sus representaciones anteriores e ilustra cómo responde tanto a demandas comerciales como sociales contemporáneas vinculadas al ideal femenino tradicional.
El lanzamiento próximo del musical Wicked: For Good, previsto para el 21 de noviembre junto con una gira anunciada para el año siguiente refuerza esta nueva estética alineada perfectamente con tendencias actuales dentro del mundo del entretenimiento.
Reflexiones sobre Apropiación Cultural y Estrategias Comerciales
Como observó uno comentarista bajo un video titulado “An Honest Conversation About Ariana Grande”, hay quienes critican cómo ella parece adaptarse constantemente según lo que está “de moda”. Esto pone énfasis sobre cómo algunas celebridades blancas pueden adoptar características culturales cuando les resulta beneficioso comercialmente sin enfrentar las realidades sistémicas asociadas realmente ser parte integral esas comunidades minoritarias.
Este fenómeno permite presentar identidades raciales ambiguas o exóticas mientras perpetúa estereotipos dañinos dentro del panorama social existente. Como señala Stacy Lee Kong, este tipo comportamiento deshumaniza tanto como trivializa experiencias vividas por aquellos pertenecientes realmente a estas etnias marginadas.
La capacidad camaleónica demostrada por artistas como Ariana revela privilegios fundamentales; mientras ellas pueden experimentar libremente diferentes identidades raciales como si fueran accesorios temporales—las personas pertenecientes efectivamente esas comunidades no tienen esa opción ni pueden simplemente “apagar” sus etnicidades cuando ya no son convenientes comercialmente hablando.
Conclusión
La evolución étnica constante presentada por Ariana Grande va mucho más allá simple cuestión estética; representa dinámicas complejas entre identidad cultural marketing contemporáneo así también cuestionamientos profundos acerca autenticidad apropiación cultural responsabilidad social celebridades frente estándares belleza globales emergentes hoy día . A medida que avanza hacia nuevos proyectos artísticos ,su transformación invita reflexión crítica sobre estos temas relevantes cada vez más presentes nuestra sociedad actual .