El Campeonato Nacional de Sapito: Un Éxito en la Playa sin Viento de Bariloche
Una Jornada Inolvidable en el Lago Moreno
La «Playa Sin Viento»,situada a orillas del lago Moreno en Bariloche,se convirtió en el escenario de un evento sorprendente que atrajo a familias,turistas y más de 70 competidores desde temprano.La primera jornada del Campeonato Nacional de «Sapito» no solo celebró una tradición local, sino que también incorporó un jurado internacional para evaluar las habilidades de los participantes.
Con un clima soleado y música en vivo, la organización superó todas las expectativas iniciales. Este antiguo juego, que consiste en hacer rebotar piedras sobre la superficie del agua, se transformó rápidamente en un espectáculo cautivador.
Un Evento con Gran Afluencia
El campeonato marcó el inicio de una competencia que busca establecerse como un evento anual. Lo más destacado fue la impresionante afluencia de visitantes: parejas jóvenes,grupos amistosos y numerosos niños ocuparon los primeros lugares junto al agua,observando con atención cada lanzamiento como si estuvieran presenciando una final deportiva.
Cada vez que uno de los competidores se preparaba para lanzar su piedra al agua, reinaba un silencio casi ceremonial entre los pequeños espectadores. En cuanto la piedra tocaba el líquido elemento, estallaban murmullos emocionados; tras cada serie de diez lanzamientos se desataban aplausos y vítores como si fueran goles anotados durante un partido.
Competencias Profesionales y Amateur
La tarde comenzó con la categoría profesional donde participaron lanzadores experimentados seleccionados previamente. Algunos lograron impresionantes marcas: hasta 18 rebotes fueron alcanzados por ciertos competidores, lo cual generó ovaciones espontáneas entre los niños presentes quienes quedaron maravillados ante tal destreza.
Posteriormente tuvo lugar el Torneo Amateur. Aunque inicialmente se habían previsto 30 cupos disponibles para esta categoría, más de 70 adultos decidieron inscribirse directamente desde la playa. Entre ellos había tanto turistas disfrutando sus vacaciones como residentes locales que conocieron del evento a través redes sociales.
La competencia fue intensa pero festiva; dos participantes destacaron al conseguir 15 y 17 rebotes respectivamente y avanzaron hacia la final general programada para más tarde ese día.
La Presencia Internacional e Innovación Educativa
El ambiente cobró aún más vida con la llegada del galés Phill Bloxham (@stone_skimmer), reconocido mundialmente por su récord personal de lanzamiento a 150 metros. Bloxham llegó especialmente para actuar como jurado del certamen e impartió una breve clínica antes del inicio oficial donde compartió consejos sobre técnicas adecuadas: cómo calcular ángulos óptimos y seleccionar las piedras correctas para maximizar rebotes efectivos. Los niños lo escucharon fascinados; era casi como tener a un superhéroe científico frente a ellos.
Salvador Mazzocchi (@salvalacocina) fue el encargado de conducir el evento aportando humor e interacción constante con el público durante toda la jornada. Además hubo música proporcionada por DJ’s locales así como opciones gastronómicas ofrecidas por food trucks presentes en el lugar junto con degustaciones gratuitas cervezas sin alcohol patrocinadas por Cervecería Patagonia.
Un Campeón Sorprendente
La gran final coronó inesperadamente a uno de los participantes amateurs quien había decidido inscribirse justo antes del cierre; su actuación no solo le valió ser declarado campeón inaugural sino también ganar una estadía gratuita en Ovo patagonia Chaltén ubicada en Santa Cruz.
Este primer campeonato dejó claro algo fundamental: El Sapito es mucho más que simplemente recordar juegos infantiles; tiene potencial suficiente para atraer multitudes entusiastas dispuestas a disfrutarlo juntos bajo el sol patagónico. Con momentos llenos expectación seguidos por explosiones jubilosas entre aplausos resonantes alrededor del lago Moreno este debut sentó bases firmes hacia lo que podría convertirse fácilmente en deporte nacional respaldado fervientemente por todos aquellos presentes ese sábado inolvidable.
