Fallece Álvaro Mangino, uno de los sobrevivientes del «Milagro de los Andes»
Álvaro Mangino, reconocido por ser uno de los pocos sobrevivientes de la tragedia aérea en los Andes, falleció este sábado en Montevideo a la edad de 71 años. El uruguayo había estado lidiando con problemas de salud tras una neumonía que le resultó difícil superar, como él mismo relató en febrero del año pasado durante la promoción del filme «La sociedad de la nieve», que fue nominado al Óscar.
Un destino inesperado
A sus 19 años,Mangino no formaba parte del equipo amateur old Christians Club ni era estudiante del Colegio Stella Maris,donde se encontraban algunos pasajeros del vuelo 571.De hecho, estuvo a punto de no embarcarse en el vuelo que se dirigía a Chile y que terminó estrellándose el 13 de octubre de 1972 en las montañas argentinas.Sin embargo, finalmente decidió unirse al grupo tras ser convencido por su amigo Marcelo Pérez.
«la comunidad del Colegio Stella Maris y el Old Christians Club lamentan profundamente el fallecimiento de Álvaro Mangino Schmid», expresó el club a través de su cuenta oficial en X.
Mangino recordó: «Fui por dos amigos con quienes solía pasar tiempo; uno era presidente y otro jugador del club.Al final no subieron debido a problemas personales. Yo tampoco tenía intención inicial; pero Marcelo Pérez me llamó y me convenció».
La dura experiencia en las montañas
De las 45 personas que estaban a bordo ese día fatídico,solo 33 sobrevivieron al impacto inicial. Sin embargo, solo 16 lograron salir con vida después de enfrentar diez semanas extremas bajo condiciones adversas: temperaturas bajo cero y altitudes cercanas a los 4.000 metros sin refugio adecuado ni alimentos suficientes.
Mangino sufrió fracturas severas en su pierna izquierda durante el accidente y pasó gran parte del tiempo arrastrándose o utilizando una hamaca improvisada para evitar deslizamientos mortales que amenazaban constantemente su vida y la vida sus compañeros.Uno esos deslizamientos cobró la vida del capitán Marcelo Pérez.
El rescate llegó finalmente cuando dos jóvenes lograron encontrar ayuda tras caminar durante diez días enfrentando condiciones hostiles.Esta historia ha sido conocida como el «Milagro de los Andes» e inspiró numerosos libros y películas sobre esta increíble odisea humana.
Como todos sus compañeros supervivientes, Mangino tuvo que tomar decisiones desgarradoras para sobrevivir: “Fue la decisión más difícil que tomé”, confesó sobre recurrir al canibalismo para mantenerse vivo durante aquellos días críticos según lo narrado en «La Sociedad de la Nieve», escrito por Pablo vierci.
Un legado perdurable
J.A. Bayona, director del filme mencionado anteriormente, destacó este sábado las cualidades generosas e incansables trabajadas por Mangino mientras estaba atrapado entre las montañas: “A pesar de su discapacidad (por fractura), será recordado por nunca dejarse vencer”, escribió Bayona junto a una imagen donde aparece junto al actor argentino Juan Caruso quien lo interpretó en pantalla.
Caruso también compartió recuerdos entrañables sobre él: “Siempre mantuvo un perfil bajo pero tenía una historia tan rica y poderosa”. Recordó cómo su amor hacia Margarita —su esposa— fue basic para mantenerlo motivado durante esos momentos difíciles; juntos tuvieron cuatro hijos.
Tras vivir varios años en Brasil antes regresar uruguay donde trabajó como técnico especializado en calefacción y aire acondicionado; Álvaro es ahora el tercer sobreviviente conocido como parte del “Milagro” cuya muerte se reporta después Javier Methol (fallecido el 4 junio) e Inciarte (el pasado julio).
En homenaje tanto a ellos como aquellos perdidos aquella trágica jornada aérea creó una línea especial llamada «Valle De Las Lágrimas», nombre inspirado directamente desde aquel lugar fatídico donde ocurrió todo.
En febrero próximo coincidiendo con un nuevo auge mediático gracias al estreno cinematográfico mencionado anteriormente compartió imágenes emotivas desde su última visita al Valle donde sintió recibir un mensaje especial:
“Al llegar nuevamente allí nos sorprendió un doble arcoíris…Me gusta pensar que era señal clara enviada desde mis amigos quienes quedaron atrás”, reflexionaba mientras ya enfrentaba complicaciones respiratorias requiriendo oxígeno adicional.
Álvaro Mangino deja atrás no solo recuerdos imborrables sino también lecciones profundas acerca resiliencia humana ante adversidades extremas.