Javier Cardellino: Un Viaje musical desde Nueva York hacia el Movistar Arena
la Curiosidad de un Encuentro Casual
En un café de Palermo, una joven se siente intrigada al ver a Javier Cardellino, el talentoso cantautor uruguayo que ha logrado llenar importantes recintos en Buenos Aires como el Gran Rex y Luna Park.Con su primer show programado en el Movistar Arena para el 14 de junio, la curiosidad la lleva a acercarse.—¿Eres cantante?
—Sí.
—¿Estuviste en Lollapalooza?
—No, voy a hacer el Movistar.
—¡Qué genial! ¿Tienes banda o eres solista?
—Soy solista. Te paso mis redes.
Este será un evento único para Cardellino, quien ha decidido no repetir presentaciones en los mismos escenarios para evitar “aburrir al espectador” y a sí mismo. “Mis shows son siempre diferentes”, afirma con carisma durante una conversación con Clarín.
Reflexiones sobre su Trayectoria
El ambiente del café palermitano sirve como telón de fondo para que cardellino comparta sus experiencias más allá de la música. Tras cuatro años viviendo en Nueva York, decidió regresar a sus raíces uruguayas: “Vivir allí fue enriquecedor, pero llegó un momento en que sentí que no era yo mismo. Me di cuenta de lo importante que es mi familia y necesitaba volver”.Cardellino ha trabajado con artistas reconocidos como Jorge drexler y Shawn Mendes; sin embargo, ahora busca establecerse más permanentemente entre Buenos Aires y Montevideo mientras prepara colaboraciones especiales para su próximo show.
“Paso mucho tiempo aquí cuando no estoy girando o disfrutando del tiempo con mi familia”, comenta mientras saborea un café especial.
La Conexión con Buenos Aires
A pesar de haber crecido en Montevideo, Cardellino siente una fuerte conexión con Buenos Aires: “Me sigo sintiendo visitante porque no soy argentino; sin embargo, este público me ha apoyado desde mis inicios”. recuerda cómo venía a tomar clases de batería cuando era niño y cómo esa experiencia lo marcó profundamente.
Con nostalgia menciona momentos significativos relacionados al Luna park: “Toqué allí donde Maradona se casó; es increíble pensar que estuve ahí”.Aunque recientemente surgieron rumores sobre la demolición del recinto —desmentidos posteriormente por refacciones anunciadas— él ya tiene grabados esos recuerdos imborrables.
El Poder de los Sueños
Al reflexionar sobre sus logros recientes, Cardellino comparte su perspectiva sobre los sueños: “Hay que tener cuidado con lo que uno pide”. A través del coaching personal aprendió sobre visualización y cómo manifestar deseos puede ser poderoso si se acompaña del trabajo duro necesario para alcanzarlos.
“No creo en simplemente manifestar algo sin esfuerzo”, aclara. Para él es basic tener disciplina y claridad respecto a las metas personales; así las oportunidades tienden a alinearse naturalmente.
Experiencias Musicales Diversas
Su trayectoria incluye actuaciones como baterista en bares neoyorquinos e incluso eventos sociales donde interpretaba música latina al estilo elvis Crespo. sin embargo, tras alcanzar cierto éxito decidió regresar a sus raíces musicales: »Necesitaba expresarme auténticamente».Desde joven soñador hasta productor musical experimentado —habiendo trabajado incluso dentro del trap y reggaetón aunque no forme parte activa de esos géneros actualmente— su camino artístico refleja una búsqueda constante por autenticidad e innovación musical.
“Siempre he hecho lo que me inspira”, dice firmemente mientras habla sobre su último álbum «SUKHA», donde fusiona elementos visuales únicos creando una experiencia conceptual más allá del marketing convencional actual enfocado solo en redes sociales.
Mirando Hacia Adelante
A medida que se acerca la fecha tan esperada para su presentación en el Movistar Arena —donde espera sorprender tanto al público habitual como invitar nuevos talentos argentinos— Javier Cardellino continúa explorando nuevas direcciones musicales sin perder nunca esa esencia genuina por la cual comenzó todo este viaje artístico.
“Cada año busco tocar lugares diferentes porque quiero mantenerme fresco tanto yo como mi audiencia”, concluye antes de despedirse entre risas cómplices acerca del futuro incierto pero emocionante frente al escenario principal.