“El exilio de Gardel (Tangos)”, una coproducción francoargentina de 1985 dirigida por Pino Solanas, muestra a un grupo de exiliados de la última dictadura que, para vencer su nostalgia, intenta montar una obra llamada “Tanguedia”. Se van conociendo distintas historias y se advierte una diferencia entre los exiliados mayores que no terminan de adaptarse y los jóvenes que empiezan a desarrollar su vida, en este caso en París. El filme tiene ciertos elementos fantásticos al haber “participaciones” de Gardel, de San Martín, de Discépolo. Y una música extraordinaria del inolvidable Astor Piazolla.
“El abrazo partido”, filme de 2004 dirigido por Daniel Burman, cuenta la historia de Ariel (Daniel Hendler), un joven que abandona la carrera de arquitectura y pasa el día entre el negocio de su madre en el Once y la búsqueda de la ciudadanía polaca para partir a Europa (nieto de emigrantes que emigra, karma argentino). Su padre se había ido a Israel y siempre le dijeron que había viajado para luchar en una guerra. Cierto pero luego se entera que había detrás otra razón secreta, nunca revelada.
