La Respuesta del Gobierno Venezolano ante los Terremotos: Críticas y Descontento
La Militarización de La Guaira y la Indiferencia hacia los Damnificados
El reciente despliegue de agentes de la guardia Nacional Bolivariana, junto a otras fuerzas de seguridad como la DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar), tenía como objetivo prevenir saqueos en las áreas devastadas por los terremotos en Venezuela. Sin embargo, esta estrategia ha resultado contraproducente para el régimen. Los afectados por los sismos se encuentran cada vez más confrontados con fuerzas que no solo han fallado en colaborar con las labores de rescate, sino que también han sido sorprendidos robando pertenencias. Hasta ahora, cuatro agentes han sido arrestados y la difusión viral de videos ha generado un creciente descontento entre los sobrevivientes.
Diosdado Cabello, actual ministro de Relaciones Interiores, Justicia y paz del país, intentó demostrar su control sobre el territorio tras una ola inicial de saqueos que siguió a los terremotos en La Guaira. Para ello, organizó un operativo masivo que llenó las calles del estado costero con uniformados.
En lugar de enfocarse únicamente en proteger comercios, Cabello ordenó el despliegue policial a lo largo de avenidas donde había edificios colapsados y personas atrapadas bajo escombros. esta decisión provocó la primera oleada de frustración entre vecinos que observaban cómo las autoridades permanecían inactivas mientras ellos luchaban desesperadamente por rescatar a sus seres queridos.
Respuesta Comunitaria ante la Emergencia
Las primeras horas tras el desastre vieron una afluencia significativa desde Caracas hacia La Guaira; muchos ciudadanos se movilizaron para ofrecer su ayuda. Las imágenes mostraban calles colapsadas repletas de vehículos y motocicletas que obstaculizaban el paso a ambulancias.
Casi dos días después del desastre, Cabello anunció una militarización total en La Guaira bajo dos premisas: prevenir saqueos y reorganizar el tráfico vehicular. Miles de efectivos fueron distribuidos a lo largo del principal acceso vial entre Caracas y la costa.Con armamento pesado e incluso encapuchados en algunos casos, estos agentes comenzaron a establecer retenes y controles viales desde el pasado viernes. Sin embargo, mientras aún había personas atrapadas entre escombros —en algunos casos todavía con signos vitales— no hubo intervención estatal para ayudarles.Ana García expresó su indignación al medio Clarín: “El gobierno nos ha dado la espalda; muchas vidas se perdieron debido a su inacción”.Ella hablaba desde una camioneta en Caraballeda después haber trabajado arduamente removiendo escombros durante todo un día.
Los testimonios críticos sobre la respuesta gubernamental son cada vez más comunes. En situaciones donde surgen conflictos entre vecinos e operarios encargados del retiro urgente de escombros —como retroexcavadoras— algunos miembros della Guardia Nacional optan por no intervenir al percibir un ambiente cargado emocionalmente.
Por otro lado,hay quienes aprovechan estas circunstancias para delinquir; circulan videos virales mostrando uniformados montando motocicletas cargadas con electrodomésticos robados provenientes locales destruidos por los temblores. En Playa Grande (Catia La Mar) así como Caraballeda se pueden observar comercios sellados con letreros que dicen «Ya fui saqueado»,intentando disuadir futuros robos perpetrados incluso por miembros encargados supuestamente para protegerlos.
Uno particularmente impactante muestra agentes del Cuerpo Científico Penitenciario (CICPC) involucrándose directamente en actos ilícitos mientras ignoraban sus deberes esenciales durante esta crisis humanitaria crítica.“Mi nombre es Melisa Páez… Seis CICPC están buscando dinero”, comienza uno video viralizado donde mujeres rodean al agente gritando insultos mientras le quitan una bolsa llena dólares sustraída indebidamente durante operaciones humanitarias urgentes.
como consecuencia directa estos incidentes cuatro funcionarios fueron detenidos tras ser acusados formalmente por Douglas Rico director del CICPC quien declaró: “Estos funcionarios actuaron indecorosamente aprovechándose” durante labores críticas post-terremoto”.
La indignación crece dentro una población ya golpeada; muchos continúan removiendo escombros buscando familiares desaparecidos aunque saben bien que probablemente estén muertos ya . Desde lo alto observan cómo esos mismos uniformes armamentísticos permanecen inmóviles frente al caos reinante .Mientras tanto , cuando logran descansar , deben hacer largas filas bajo condiciones extremas simplemente para recibir bolsas básicas alimenticias. Esto ocurre rodeado además olores nauseabundos provenientes ruinas cercanas .
“Las tensiones comunitarias aumentan debido acceso limitado ayuda”, advirtió ACNUR , agencia ONU dedicada refugiados .
La situación actual convierte a La Guaira un hervidero social lleno micro estallidos ; aunque aisladas aún no logran consolidarse porque faltan semanas remoción antes encontrar restos familiares perdidos .
Sin embargo ,la magnitud tragedia sumada llegada prensa internacional e indignación generalizada respecto accionar fuerzas seguridad empodera venezolanos ; ante cada conflicto sacan celulares graban increpan autoridades antes temidas hasta caída Nicolás Maduro este enero pasado .Ian resume claramente : “Este terremoto demostró preparación nuestras fuerzas seguridad solo sirve reprimir ; no colaboraron nada” concluye luego intentar remover cascotes edificio Gabarra buscando vida debajo.
