La Tragedia de Camilo Nuin: Una Búsqueda de Justicia
Un Año de Pérdida y Recuerdos Dolorosos
Existen fechas que llevan consigo un significado profundo y doloroso, especialmente cuando se trata del aniversario de la muerte de un ser querido.para Anabella Bianucci, madre de Camilo Nuin, este momento es particularmente desgarrador. «Mañana se cumple un año desde que perdí a mi hijo. Aún puedo recordar lo que estábamos haciendo a esta hora el año pasado: comprando una venda y una férula para su operación», comparte con tristeza.
Camilo, quien tenía 18 años y era volante central del club San Telmo, falleció durante una intervención quirúrgica para reparar sus ligamentos cruzados en la clínica Espora en Adrogué el 25 de junio de 2025. «A veces los días son insoportables… He decidido irme unos días con mi hija para cambiar un poco el aire; regresaremos el domingo para rendir homenaje a Cami»,añade Anabella.
Homenaje en Su Club Infantil
El próximo domingo a las 15 horas, se llevará a cabo un homenaje en honor a Camilo en el Club de Baby Fútbol El Rayo, ubicado en Merlo. «Elegimos este lugar porque fue donde mi hijo jugó entre los ocho y doce años; allí fue realmente feliz. Estoy convencida de que Cami estaría muy conforme con nuestra elección», explica Anabella mientras lucha contra la angustia provocada por estas fechas significativas.
La familia Nuin sostiene que hubo mala praxis involucrada en la muerte del joven futbolista y ha puesto su atención sobre el cirujano Javier De Franco y especialmente al anestesiólogo Horacio Martínez Cerana. «He investigado sobre martínez Cerana; descubrí que no es anestesiólogo sino médico legista según los registros del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA)», afirma con determinación.
La Lucha por Justicia Continúa
Anabella expresa su frustración ante la falta de respuestas claras sobre lo sucedido: «El informe del Colegio de Médicos indica que ‘el doctor Horacio Esteban Martínez cerana está matriculado desde marzo de 1992 sin especialidad registrada’. Es curioso porque todos los médicos deberían tener su especialidad documentada».La causa penal está siendo gestionada por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 10 bajo la supervisión del Fiscal Carlos Pérsico; hasta ahora no hay imputaciones formales relacionadas al caso.
«En septiembre habrá una segunda junta pericial ante el fiscal. En la primera reunión realizada el pasado marzo se concluyó que mi hijo murió debido a un paro cardiorrespiratorio. ¿Es esto una broma? Todos mueren así eventualmente… Quiero entender cómo una cirugía relativamente simple puede terminar siendo fatal», manifiesta Anabella con indignación.
Camilo soñaba con jugar profesionalmente; era capitán del equipo reserva e incluso había sido observado por técnicos para ascender al primer equipo justo antes sufrir su lesión más grave: rotura completa del ligamento cruzado anterior derecho tras un accidente durante entrenamiento.
«Era muy dedicado a su carrera deportiva; responsable y enfocado en sus estudios también quería estudiar educación física… Era querido por todos sus compañeros», recuerda Anabella mientras menciona las más trescientas personas presentes durante su velorio como testimonio del impacto positivo que tuvo Camilo en quienes lo rodeaban.
Un Sistema Que Falló
Convertida ahora casi en investigadora autodidacta sobre leyes médicas,Anabella busca visibilizar lo ocurrido ante medios locales debido al aparente estancamiento judicial: “¿Qué protocolos fallaron? La muerte no fue simplemente desafortunada sino resultado directo sistemático desprotección hacia pacientes”,argumenta firmemente señalando condiciones precarias dentro quirófano donde operaron a Camilo sin siquiera pesarlo o medirlo antes anestesiarlo adecuadamente.
además critica cómo se manejó comunicación familiar tras tragedia: “Mientras esperábamos noticias desesperados afuera, primero informaron directivos club San Telmo antes siquiera avisarnos nosotros”.
La familia Nuin denuncia también lo que consideran “un escudo corporativo” alrededor negligencia médica amparándose instituciones como clínica Espora o Colegio Médico provincial sin ofrecer explicaciones satisfactorias ni asumir responsabilidades públicas respecto caso tan trágico como este.
Anabella vuelve nuevamente hacia Martínez Cerana recordando antecedentes previos relacionados mala praxis ya condenados anteriormente pero aún ejerciendo impunemente dentro misma institución donde ocurrió tragedia familiar reciente.
“Una enfermera salió gritando después operación diciendo ‘Algo salió mal’… Y luego él apareció detrás barbijo solo me miró ojos fríos anunciando ‘Murió’ como si nada”, relata entre lágrimas recordando ese instante desgarrador lleno impotencia e incredulidad frente abandono total sistema salud pública debería proteger pacientes vulnerables tales como era entonces joven deportista lleno sueños futuros prometedores truncados abruptamente por negligencias fatales.
Con cada palabra resuena fuerte pregunta essential ¿quién nos protege cuando confiamos nuestras vidas manos profesionales? Mientras tanto sigue buscando justicia incansablemente hasta obtener respuestas necesarias cierre capítulo doloroso historia familiar marcada pérdida irreparable amor incondicional hacia hijo amado siempre presente corazón madre guerrera jamás olvidará legado dejado atrás aunque físicamente ausente hoy día.
