David Lebón y Pedro Aznar Rinden Homenaje a Serú Girán en Buenos Aires
El pasado viernes,el Movistar Arena de Buenos Aires se llenó casi por completo para dar inicio a la serie de cinco conciertos que David Lebón y Pedro Aznar ofrecerán en honor a Serú Girán,la icónica banda de rock argentino que formaron junto a Charly García y Oscar Moro en 1978. Este grupo ha dejado una huella imborrable en la memoria colectiva del país, siendo parte essential de la escena musical local junto a otras leyendas como Manal, Almendra y Pescado Rabioso.
Un Viaje Nostálgico al Pasado
La atmósfera del estadio Villa Crespo fue electrizante desde el momento en que las luces se apagaron puntualmente a las 21 horas.El público se puso de pie para recibir con entusiasmo al 50% restante de Serú Girán. Acompañados por una banda sólida y un sonido potente —nunca antes escuchado durante su trayectoria original—, los artistas ofrecieron dos horas repletas de emoción.
A lo largo de su carrera, el cuarteto lanzó cinco álbumes (incluyendo un disco en vivo lanzado en 1982) que los catapultaron al estrellato dentro del rock nacional. Sin embargo, es importante recordar que su primer trabajo discográfico no tuvo el éxito esperado; «Seminare» pasó desapercibido entre críticas negativas e incomprensión por parte del público.
La selección musical presentada durante este primer recital incluyó los temas más emblemáticos de sus discos así como algunas composiciones solistas tanto de Pedro como David. La fiesta comenzó con «Parado en el medio de la vida», seguida por clásicos como «Alicia en el país», «San Francisco y el lobo», «Perro andaluz», «Cinema verité» y «Peperina». No obstante, quizás lo más destacado fue la diversidad generacional del público presente: desde un hombre de 62 años acompañado por su hijo hasta grupos jóvenes provenientes incluso desde localidades lejanas.
Un Público Diverso Que Une Generaciones
El espectáculo reunió a personas muy diversas: adolescentes entusiastas, padres e incluso abuelos compartiendo momentos únicos juntos. Las mujeres también tuvieron una presencia notable; muchas habían sido fervientes seguidoras del estilo musical innovador que Charly García había desarrollado junto a Nito Mestre durante sus inicios con sui Géneris.
En aquella época dorada hacia finales de los años setenta, muchos hombres asistían atraídos por las explosivas presentaciones rockeras lideradas por Lebón —quien había hecho carrera previamente con Polifemo— mientras otros venían atraídos por las experiencias previas tanto musicales como artísticas acumuladas entre Moro y Aznar.
Esa mezcla única estuvo presente anoche; casi medio siglo después todos compartían risas sobre cómo han cambiado físicamente pero sin perder esa conexión emocional tan fuerte con la música. De hecho,Aznar hizo un comentario humorístico cuando apareció una imagen antigua: “Es el único entre nosotros que no ha envejecido”.
La Música Como Vínculo Emocional
Este homenaje tiene mucho sentido si consideramos cómo nos transporta emocionalmente hacia tiempos pasados llenos recuerdos nostálgicos. Al finalizar el show, un grupo familiar permaneció afuera preguntándose mutuamente sobre sus impresiones: “Nos emocionó mucho”, comentó una madre mientras sus hijos asentían sonrientes; uno expresó su asombro al haber podido verlos actuar en vivo.
Es cierto que las voces ya no son las mismas debido al paso del tiempo —David tiene actualmente 74 años mientras Pedro cumplirá 67 pronto— pero eso no disminuye la calidad ni relevancia musical presente esa noche. Las canciones siguen siendo ese tesoro invaluable para cualquier artista; cada interpretación resonaba auténtica sin caer en imitaciones superficiales o artificios plásticos.
Lebón continuó deslumbrando con solos vibrantes mientras Aznar demostraba maestría tanto con bajo como guitarra acústica. Juntos lograron recrear ese espíritu original tan característico respetando siempre su legado artístico.
Con invitados especiales como Juanito Moro —hijo del fallecido Oscar— aportando energía adicional tras los tambores durante dos canciones clave antes del cierre emotivo con “Seminare”, quedó claro que este tributo es merecedor respeto absoluto dentro del panorama musical actual.
esta serie dedicada al legado Serú Girán representa mucho más allá simplemente nostalgia o recuerdo efímero; es un poderoso ritual colectivo donde familias enteras pueden reunirse sin barreras generacionales gracias al arte genuino creado hace décadas atrás.
Quedan aún cuatro fechas programadas para continuar esta celebración musical además gira planeada hacia ciudades tales como Córdoba o Rosario hasta llegar incluso Uruguay este diciembre próximo ¡El rock and roll sigue vivo!
