Tensión en Colectivo de lanús: Chofer Exige Auriculares a Niño con TEA
Un incidente alarmante tuvo lugar en un colectivo de la línea 100, en el partido bonaerense de Lanús, que ha suscitado una ola de indignación tras la difusión de un video. En las imágenes se observa cómo el conductor le exige a la madre de un niño diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) que su hijo utilice auriculares para escuchar su celular.
Un Conflicto Injustificado
El chofer se negó a continuar el trayecto mientras el menor, que tiene 10 años, mantenía encendido el volumen del dispositivo. “Por más que sea discapacitado, tiene que usar auriculares”, se escucha decir al conductor durante la acalorada discusión.
La madre del niño explicó que su hijo no puede tolerar los auriculares debido a su condición y que el sonido del celular es parte de una estrategia diseñada para ayudarlo a manejar mejor sus emociones durante el viaje. “No puedo ponerle auriculares; él no quiere ni gorro. Le molesta incluso hasta su propio cabello”, relató en una entrevista posterior.
Intervención y Consecuencias
El intercambio verbal escaló rápidamente y varios pasajeros decidieron intervenir para apoyar a la mujer. Algunos recordaron las normativas vigentes que protegen los derechos de las personas con discapacidad y cuestionaron abiertamente la actitud del chofer.
Según lo declarado por la madre, durante este tenso episodio, su hijo sufrió una crisis emocional y comenzó a golpearse contra una ventanilla del colectivo. La situación también afectó gravemente a ella misma; sufrió una convulsión y requirió asistencia médica urgente. “Llegó una ambulancia; me rompí algunos dientes y mi presión arterial estaba muy alta”, afirmó visiblemente afectada.
Además, denunció que este conflicto había comenzado antes incluso de abordar el vehículo público, ya que según ella, el chofer intentó impedirles subir al colectivo desde un principio.
Denuncia Formal e Implicaciones Futuras
Tras recibir atención policial en medio del incidente, la madre presentó formalmente una denuncia contra la empresa transportista. Hasta ahora, lamenta no haber recibido ninguna comunicación por parte de ellos respecto al caso.
“Cuando fui a declarar me gritó: ‘Ves estos negros; ni abogado trajeron’. Lo único que deseo es asegurarme de que esto no vuelva a suceder nunca más y espero sinceramente que ese hombre no pueda volver jamás a conducir un transporte público”, expresó con firmeza en sus redes sociales después del desafortunado episodio.
Este caso pone nuevamente sobre la mesa temas cruciales como los derechos humanos y las necesidades especiales dentro del transporte público argentino. La comunidad espera respuestas efectivas por parte tanto de las autoridades como de las empresas involucradas para evitar situaciones similares en el futuro.
