Controversia en Bariloche: el Intendente Cortés y la tala de pinos Históricos
La decisión de Talar los pinos
El intendente de Bariloche, Walter Cortés, ha tomado una decisión polémica al iniciar la tala de los pinos que adornan la costanera de la ciudad. A pesar de haber intentado someter esta medida a un referéndum, el fallo del sistema judicial le impidió avanzar con su propuesta. En respuesta a las críticas y cuestionamientos,el intendente decidió actuar por su cuenta y empuñó una motosierra para llevar a cabo lo que considera una acción necesaria.
Desde el 25 de mayo, equipos municipales han comenzado a cortar estos árboles centenarios plantados hace más de seis décadas en la avenida costanera 12 de Octubre. Vestido con un mameluco y acompañado por personal municipal, Cortés justificó su decisión argumentando que «los pinos ya cumplieron su ciclo» y que es fundamental permitir que los ciudadanos puedan disfrutar plenamente del lago Nahuel Huapi.
Justificaciones del Intendente
Cortés expresó sus preocupaciones sobre la seguridad pública al señalar que «no queremos que los árboles se caigan sobre alguien». Relató un incidente reciente donde una rama cayó sobre un vehículo debido a fuertes vientos, lo cual generó malestar entre los conductores.Además, destacó el riesgo potencial durante las nevadas invernales: «Los pinos son débiles; acumulan nieve y pueden representar un peligro».
El intendente también mencionó que estos árboles no son autóctonos y tienden a ser más inflamables en caso de incendios forestales.Según él, es necesario reemplazarlos por especies nativas más adecuadas para el entorno local.
Respuesta ante Críticas
A pesar del respaldo recibido por parte de algunos sectores locales —incluyendo familias cuyos ancestros plantaron esos árboles— Cortés ha enfrentado duras críticas tanto desde grupos ambientalistas como desde miembros opositores del Concejo Municipal. En particular, Julieta Wallace ha sido vocal en su oposición: «El intendente arrasó con 100 años de historia barilochense», afirmó en redes sociales tras criticar el veto a una ordenanza destinada a proteger estos árboles históricos.
Wallace enfatizó cómo esta acción no solo afecta al medio ambiente sino también al patrimonio cultural local: “Los pinos fueron plantados en 1946 por vecinos para proteger edificios del viento”, subrayó.
Un Futuro Verde para Bariloche
En defensa propia ante estas acusaciones, Cortés aseguró contar con respaldo legal suficiente para proceder con la tala e insistió en sus planes futuros para embellecer la costanera mediante nuevas plantaciones. “Vamos a reforestar con rosas y especies autóctonas más bajas”, prometió mientras anticipaba que las labores continuarían hasta eliminar todos los pinos visibles desde puntos icónicos como el Centro Cívico.
La controversia se intensificará conforme avancen las obras; sin embargo, muchos ciudadanos parecen apoyar esta iniciativa bajo argumentos relacionados con seguridad pública e integración paisajística hacia el lago Nahuel Huapi.
Conclusión
La situación actual refleja tensiones entre desarrollo urbano y conservación ambiental dentro del contexto barilochense. Mientras algunos ven necesario modernizar espacios públicos para mejorar calidad visual y funcionalidad urbana; otros defienden fervientemente preservar elementos históricos significativos dentro del paisaje natural local. La gestión actual enfrenta así uno de sus mayores desafíos: equilibrar progreso e identidad cultural sin sacrificar uno por otro.
