El gobierno Argentino Propone Derogar la Ley de Etiquetado Frontal: Un Debate Reavivado
Contexto de la Propuesta
El reciente envío al senado de un proyecto que busca derogar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, comúnmente conocida como Ley de Etiquetado Frontal, ha generado una nueva controversia en el ámbito político y sanitario. Esta ley, vigente desde hace casi cuatro años, exige que los productos alimenticios y bebidas exhiban octógonos negros en sus envases si contienen niveles excesivos de azúcares, sodio, grasas o calorías. La iniciativa fue presentada por el presidente Javier Milei junto a su equipo ministerial el pasado viernes.
Argumentos del Gobierno para la Derogación
En el documento oficial se argumenta que la implementación actual ha revelado «diversas limitaciones técnicas, regulatorias y económicas» que justificarían su eliminación. Sin embargo, desde el Ministerio de Salud no se han proporcionado detalles sobre si este proyecto implica una derogación total o una revisión parcial del marco normativo existente.
La ley 27.642 fue aprobada por el Congreso en octubre de 2021 y comenzó a implementarse gradualmente en agosto del año siguiente.A pesar del tiempo transcurrido y las prórrogas otorgadas según cada sector alimenticio, hoy día todos los productos importados también deben cumplir con esta normativa.
El sistema establece que aquellos alimentos que superen ciertos límites nutricionales deben mostrar advertencias como “Exceso en azúcares” o “Exceso en sodio”, entre otros sellos informativos. Además, incluye advertencias sobre cafeína y edulcorantes dirigidas a productos destinados a niños y adolescentes.
Críticas al Sistema Actual
El Ejecutivo sostiene que el sistema actual genera confusión entre los consumidores debido a su complejidad. Según indican las autoridades gubernamentales, no existe un modelo uniforme internacional para etiquetado frontal; esto pone en duda la rigidez del esquema argentino basado en parámetros establecidos por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Uno de los puntos más criticados es cómo se evalúan los nutrientes: se aplican criterios homogéneos a alimentos con características muy distintas lo cual puede llevar a clasificar erróneamente productos tradicionalmente aceptados dentro patrones culturales saludables junto con otros menos nutritivos.
Además, se cuestiona cómo se calculan estos valores nutricionales basándose únicamente en porcentajes del aporte energético total; esto podría resultar «técnicamente inconsistente». El gobierno también señala que actualmente no hay incentivos suficientes para reformular productos hacia opciones más saludables bajo este esquema binario.
Reacciones desde el Sector Alimentario
Desde COPAL (Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios), consideran positivo abrir un debate profundo sobre esta legislación. Carla Martín Bonito, presidenta del organismo afirmó: “Es basic construir regulaciones eficaces basadas en evidencia”.También advirtió sobre las dificultades competitivas generadas por diferencias regulatorias dentro del Mercosur.
Por otro lado, Sergio Britos —nutricionista— expresó su preocupación ante una posible derogación completa: “La eliminación abrupta podría enviar señales negativas tras años dedicados al debate público”. Recordó además críticas previas respecto al perfil nutricional adoptado por Argentina durante su implementación inicial.
Resistencia desde Organizaciones Sanitarias
Sin embargo, organizaciones enfocadas en políticas públicas sanitarias han manifestado un fuerte rechazo ante esta propuesta gubernamental. Victoria Tiscornia —investigadora asociada a FIC— enfatizó que no existen justificaciones sanitarias válidas para tal decisión e indicó estudios recientes donde 9 de cada 10 personas consideran útiles los sellos informativos introducidos por esta ley.
Tiscornia subrayó además cambios significativos observados tras su implementación; más allá del impacto positivo percibido entre consumidores respecto a sus decisiones alimenticias diarias. la investigadora concluyó advirtiendo sobre las graves implicancias para derechos fundamentales relacionados con salud pública si finalmente prosperara esta derogación legislativa.
Este nuevo enfoque resalta tanto las preocupaciones como las expectativas alrededor del futuro legislativo relacionado con etiquetado frontal mientras continúa evolucionando este importante debate social.
