El papa Francisco en Angola: Un Llamado a la Esperanza y la Reconciliación
Mensaje de Esperanza ante la Adversidad
Durante un emotivo discurso ante una multitud de 40,000 personas,además de otras 20,000 que se congregaron en las cercanías,el Papa Francisco condenó la explotación y corrupción perpetradas por los poderosos. Este evento tuvo lugar en Saurimo, a 800 kilómetros al norte de Luanda, capital de Angola. En su mensaje, el pontífice subrayó que muchos anhelos del pueblo son frustrados por injusticias sistemáticas; sin embargo, aseguró que Cristo escucha el clamor de quienes sufren frente a estas adversidades: “en cada sufrimiento nos conforta y nos alienta en la misión”.
El Santo Padre enfatizó que “Jesús elimina la muerte de nuestra historia”,abriendo un nuevo camino con el poder del Espíritu Santo como nuestro Redentor.Esta afirmación resuena con fuerza entre los asistentes y refuerza el sentido de unidad y hermandad.
La Importancia del Perdón y la Hermandad
León XIV destacó que conceptos como «hermandad» y «perdón» actúan como bálsamos para las heridas profundas sufridas por los habitantes de Saurimo. esta ciudad ha sido un refugio para miles que han huido del horror causado por años de guerra civil. Así es como ha crecido lo que se conoce como la ciudad de los Diamantes.
El papa también advirtió sobre cómo “toda opresión, violencia o mentira niega la resurrección” ofrecida por Cristo —un don supremo para nuestra libertad— instando a todos a reflexionar sobre estos temas cruciales.
Con aproximadamente 15 millones (44% del total) identificándose como católicos en Angola, su mensaje resonó profundamente entre sus fieles.
Un Camino hacia una Nueva Angola
Francisco alentó al país africano a seguir avanzando según las directrices establecidas por Juan Pablo II en su exhortación apostólica Ecclesia in Africa. En este contexto espiritual resaltó que el camino eclesial siempre debe ser uno marcado por un sínodo centrado en resurrección y esperanza; valores reforzados gracias al testimonio valiente tanto de mártires como santos.
«La Iglesia tiene el deber ineludible», continuó Francisco, «de servir a nuestro pueblo levantándolo tras cada caída». Su llamado fue claro: reconstruir lo destruido por conflictos pasados mientras se comparte alegría mediante vínculos fraternos.
La comunidad católica angoleña está comprometida con este proceso transformador basado no solo en prácticas espirituales sino también en una atención integral hacia cada individuo dentro del colectivo social.
La Visita Pastoral: Un Encuentro con Ancianos
Antes del evento masivo celebrado esta tarde, el Papa visitó un instituto dedicado al cuidado anciano donde fue recibido calurosamente. Durante esta visita subrayó que las personas mayores no deben ser vistas únicamente desde una perspectiva asistencialista; más bien deben ser escuchadas ya que representan una fuente invaluable de sabiduría cultural. En este centro viven actualmente 62 ancianos cuyas edades oscilan entre los 60 y 93 años; algunos han sido víctimas del maltrato familiar debido a acusaciones infundadas relacionadas con brujerías.
Al concluir su misa campal, monseñor José Manuel Inbamba expresó su deseo porque esta visita papal sea fuente inagotable de bendiciones para aquellos dedicados a difundir el Evangelio e inspirar así una Angola más justa e inclusiva.
Mañana está previsto que Francisco abandone Angola rumbo Guinea Ecuatorial —la última etapa antes regresar finalmente a Roma— tras haber recorrido cerca de 18 mil kilómetros durante su gira africana.
