Fallece Valerie Perrine, la icónica actriz de Hollywood
Valerie Perrine, reconocida exbailarina de Las Vegas y actriz nominada al Oscar por su papel como la esposa stripper adicta a las drogas de Lenny Bruce en la película «lenny», ha fallecido a los 82 años. Su amigo cercano,Stacey Souther,confirmó el triste acontecimiento ocurrido en su hogar en Beverly Hills.
Una lucha valiente contra el Parkinson
Perrine había sido diagnosticada con enfermedad de Parkinson en 2015, una condición que progresivamente le fue limitando su movilidad y afectando sus habilidades para comer y comunicarse. Souther recordó a Perrine como una persona que enfrentó esta adversidad con un coraje admirable: “Afrontó la enfermedad con una valentía y compasión extraordinarias, sin jamás quejarse”, expresó en sus redes sociales. Además, anunció que los fondos recaudados a través de una página de GoFundMe destinada inicialmente para sus gastos médicos se utilizarán ahora para cubrir los costos del funeral debido al agotamiento financiero tras años de lucha contra la enfermedad.
“fue una verdadera inspiración que vivió cada día al máximo; el mundo es un lugar menos hermoso sin ella”, añadió Souther.
Un legado cinematográfico diverso
A lo largo de su carrera, Valerie Perrine demostró su versatilidad interpretativa tanto en comedias como en dramas. Compartió pantalla con grandes nombres del cine como Christopher Reeve y Dustin Hoffman. En «El último héroe americano» (1973), encarnó el interés amoroso del piloto NASCAR Junior Johnson (Jeff Bridges), mientras que en «El jinete eléctrico» (1979) fue parte del elenco junto a Robert Redford como la futura exesposa del personaje principal. También tuvo papeles destacados junto a Jack Nicholson en «La frontera», Mel Gibson en «Lo que ellas quieren» e incluso Terence Hill, conocido por su papel protagónico en «Trinity».
sin embargo, uno de los momentos más difíciles de su carrera llegó cuando decidió participar junto a The Village People en la película “Can’t Stop the Music” (1980). Esta producción se convirtió posteriormente en un referente negativo dentro del cine al inspirar los premios Golden Raspberry dedicados a las peores películas. “Arruinó mi carrera; me mudé a Europa después porque estaba muy avergonzada”, confesó Perrine sobre esa experiencia desafortunada.
Aunque recibió una nominación al premio Razzie por peor actriz por este filme infame, no logró llevarse el galardón.
Valerie perrine deja atrás un legado significativo tanto por sus contribuciones artísticas como por su espíritu indomable frente a las adversidades personales. Su vida y obra seguirán siendo recordadas por aquellos quienes admiraron su talento y fortaleza.
