Marcelo Araujo: un Ícono del Fútbol Argentino
Marcelo Araujo, conocido artísticamente como Lázaro Jaime Zilberman, falleció en la madrugada de este lunes a los 78 años. Su deceso se produjo tras una larga batalla contra el cáncer, que se agravó después de haber contraído COVID-19 durante la pandemia. Estuvo internado en una clínica ubicada en Vicente López y no habrá velorio; su cremación está programada para el martes en el cementerio de Chacarita.
Un Legado Inolvidable
Aunque Araujo había estado alejado de los medios durante un tiempo, su voz resurgió gracias a las redes sociales. Los aficionados comenzaron a recordar sus momentos más memorables, como aquel superclásico donde Martín Palermo anotó un gol justo cuando él mencionaba la recaudación del partido entre River y Boca, que ascendía a 776.420 pesos.
Su estilo narrativo era único; combinaba un análisis profundo con una narración precisa y un toque irónico. Era característico que mencionara a los futbolistas por sus nombres completos al marcar un gol. Una frase célebre que lo definió fue: «¿Eso fue penal o yo estoy crazy, Macaya?», la cual trascendió el ámbito deportivo y se convirtió en parte del lunfardo popular argentino.
Los apodos creativos también fueron sello distintivo de su carrera; llamaba «Bebé» a Caniggia y «Chapita» a Guillermo Barros Schelotto, entre otros muchos jugadores durante sus más de tres décadas como relator. Además, fue pionero al prestar su voz para algunos de los primeros videojuegos relacionados con el fútbol.
Trayectoria Profesional
Nacido en Villa Crespo,Buenos Aires,Araujo siempre estuvo vinculado al mundo comunicacional desde joven. Comenzó junto a Fernando Niembro en la década del ’70 y alcanzó gran notoriedad al asumir la conducción del programa «Fútbol de Primera» en agosto de 1989 junto con Enrique Macaya Márquez; esta dupla histórica dejó huella no solo en ese programa sino también en las transmisiones más relevantes del fútbol argentino y la Selección Nacional. En 1999 recibieron el prestigioso Martín Fierro de oro por su trabajo.
araujo permaneció hasta 2009 cuando tuvo una breve etapa por dsports antes de llegar a Televisión Pública como principal voz del programa Fútbol Para Todos junto con Julio Ricardo Pacini hasta abril de 2014. Su renuncia fue motivada por haber quedado fuera del Superclásico entre River Plate y Boca Juniors —el partido más importante del país— lo cual generó controversia debido al contexto mediático que rodeaba esa decisión.
durante esos años también fusionó su escuela periodística con el Instituto Crónica generando polémica debido al manejo abrupto que tuvo sobre alumnos ya matriculados.
En 2018 regresó brevemente para conducir un programa nocturno sobre el Mundial celebrado en Rusia; sin embargo, priorizó su salud sobre cualquier exposición pública posteriormente e hizo una pausa para centrarse nuevamente en su familia: graciela Ocampo —su segunda esposa— así como sus hijas Florencia Zilberman y Soledad Tuny Testi.
Controversias Personales
Durante su internación por COVID-19 surgieron tensiones familiares mediáticas cuando sus hijas intentaron cambiar las cerraduras del hogar familiar tras conflictos previos entre Araujo y Ocampo relacionados con violencia doméstica. Ocampo expresó públicamente cómo habían enfrentado altibajos durante casi dos décadas juntos pero reafirmando siempre su compromiso hacia él incluso hasta momentos críticos como aquel ingreso ambulancia.
La voz inconfundible e inigualable Marcelo Araujo permanecerá grabada no solo entre los apasionados seguidores del fútbol argentino sino también aquellos quienes tuvieron contacto ocasional con sus relatos únicos e inolvidables.
