El camino de Santiago en brasil: Una Experiencia Espiritual y Cultural
Un Recorrido Único en Florianópolis
A primera hora de la mañana, mientras muchos aún disfrutan del descanso o se preparan para un día de playa, un grupo de personas avanza en silencio por la arena de Canasvieiras. En Florianópolis, una ciudad brasileña conocida por su atractivo turístico, existe una ruta poco conocida que ofrece mucho más que ejercicio físico; se trata del Camino de Santiago Brasileño.
Este recorrido, establecido en 2017 y reconocido oficialmente por la Catedral de Santiago en España como parte integral del camino histórico, abarca 23 kilómetros que conectan las playas de Canasvieiras con Ingleses. A lo largo del trayecto, los peregrinos no compiten entre sí; más bien comparten momentos silenciosos acompañados de cantos y oraciones.
Requisitos para el Reconocimiento Oficial
Para ser considerado parte del camino oficial,el recorrido debía cumplir ciertos criterios: superar los 20 kilómetros y atravesar al menos cuatro iglesias. Al igual que sus homólogos españoles, los peregrinos reciben una credencial similar a un pasaporte que se sella en cada iglesia visitada. Estos sellos son esenciales para obtener la “Compostela”,el certificado final.
Según información proporcionada a Clarín desde el área turística del municipio español de Santiago de Compostela sobre este camino brasileño, Fábio Tucci Farah fue quien impulsó esta iniciativa. Las autoridades españolas han indicado que cualquier propuesta destinada a recibir reconocimiento oficial debe ser gestionada ante las entidades competentes en Galicia: la Archidiócesis y la Xunta.
El proceso para validar caminos fuera de España requiere una justificación sólida basada en aspectos históricos o culturales vinculados a la tradición jacobea.Además es necesario definir claramente el sendero con su señalización adecuada y ofrecer servicios al peregrino.
Testimonios Inspiradores
Bernade recuerda su experiencia hace tres años tras leer un folleto informativo en la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe: “Fue algo maravilloso; éramos alrededor de cien personas cantando y rezando juntos”. Completó el recorrido durante varias horas porque sentía que «el camino le invitaba a detenerse». Desde entonces ha decidido convertirse en voluntaria allí mismo.Rafael también comparte su historia tras haber completado nuevamente este trayecto. Con orgullo muestra su credencial repleta de sellos: “Hice este recorrido hace algunos años y fue muy enriquecedor espiritualmente”, comenta sonriente después haberlo realizado otra vez desde las siete hasta las cuatro.Según él, «cualquiera puede hacerlo», ya que aunque hay tramos con desniveles moderados no es necesario estar altamente entrenado físicamente.
La elección geográfica para establecer este camino radica precisamente en sus similitudes con La Coruña (España), lo cual facilitó su aceptación por parte del organismo correspondiente tras enviar formalmente una solicitud desde Florianópolis.
Un Viaje entre Naturaleza e Historia
El punto inicial es la capilla Nuestra señora de guadalupe donde un cartel da bienvenida al peregrino: “Aquí comienza el camino brasileño hacia Santiago”. Poco a poco van llegando caminantes equipados adecuadamente con mochilas listas para iniciar esta travesía única.
Claudia, organizadora local del evento explica cómo durante verano adaptan los recorridos según demanda —que suele disminuir— utilizando diferentes senderos alternativos cuando es necesario. El primer tramo va desde Canasvieiras hasta Cachoeira do Bom Jesus recorriendo varios kilómetros junto al mar antes adentrarse por calles locales hasta llegar a São Pedro (Ponta das Canas) donde obtienen otro sello distintivo.
Continuando hacia Lagoinha regresan brevemente al contacto directo con arena antes enfrentar uno dos tramos más desafiantes conocido como Rapa; aquí deben descender unos 160 metros pero son recompensados con vistas espectaculares desde miradores naturales ideales para capturar recuerdos fotográficos inolvidables.
La Magia del Sendero Morro das Feiticeiras
Después descender Rapa prosiguen hacia Playa Brava famosa por sus intensas olas antes abordar Morro das Feiticeiras —un segmento rodeado vegetación densa— donde Rafael menciona leyendas sobre luces misteriosas observadas antiguamente por pescadores quienes creían presenciar rituales mágicos allí celebrados.
al finalizar ese tramo caminan junto Playa Ingleses hasta llegar finalmente a Nuestra Señora De Los Navegantes obteniendo así su tercer sello antes encaminarse hacia Parroquia Sagrado Corazón De Jesús —la meta final— situada apenas dos kilómetros adelante donde recibirán último sello certificador culminando así esta experiencia transformadora.
Para Rafael alcanzar esa meta representa algo difícilmente explicable; no solo implica cansancio físico sino también emociones profundas e íntimas vividas durante todo ese trayecto espiritualizado convirtiéndose quizás eso mismo razón detrás respuesta común cuando alguien pregunta cómo fue vivirlo: «Debes experimentarlo tú mismo».
