Aumento de Precios en la Carne: Un Análisis del Mercado en Buenos Aires
En los últimos dos meses, el costo de la carne vacuna ha experimentado un incremento significativo en la Ciudad y el Gran Buenos Aires, con aumentos que oscilan entre el 20% y el 30%. Este aumento supera ampliamente la inflación general, lo que se traduce en un impacto palpable para los consumidores. Una reciente investigación realizada por Clarín a través de diversas carnicerías tanto en Capital Federal como en el Conurbano revela no solo variaciones de precios según las zonas,sino también una notable transformación en los hábitos de compra: se observa una disminución en las cantidades adquiridas,un mayor interés por ofertas y una clara tendencia hacia cortes más económicos o incluso hacia alternativas como pollo y cerdo.
Cambios Notables en el Sur del Conurbano
En localidades como Avellaneda, los carniceros han notado un aumento abrupto en los precios junto con una caída considerable del consumo. En una carnicería ubicada sobre la calle Belgrano al 300, por ejemplo, el kilo de lomo se ofrece a $21.000 y el bife de chorizo a $20.500; mientras que otros cortes populares como la tapa de asado alcanzan aproximadamente $15.000.
A pocos metros, otro establecimiento sobre Belgrano al 400 muestra cómo ha cambiado rápidamente su oferta: un roast beef que antes costaba $12.900 ahora tiene un precio de $15.000. En French al 18 también se evidencian estos incrementos: vacío a $18.650, bola de lomo a $16.950 y lomo a $21.950 son algunos ejemplos claros.
Roberto, uno de los carniceros consultados para este informe, señala que durante estos dos meses ha habido un aumento cercano al 30%. “Recuerdo que hace poco tiempo la tapa de asado estaba alrededor de diez mil pesos”, comenta Roberto; hoy día lo más solicitado son cortes como roast beef y carne picada debido a su menor costo.
La comparación entre diferentes tipos de corte es reveladora; mientras que la tapa de asado ronda los $16.000, la falda puede conseguirse por unos $13.000—una diferencia significativa para aquellos barrios donde las familias enfrentan restricciones económicas más severas.
Tendencias Similares En El Centro Porteño
El centro porteño refleja tendencias similares respecto al consumo cárnico; específicamente en Balvanera hay frigoríficos donde tanto roast beef como paleta están disponibles por alrededor de $15.000 cada uno; además,otros cortes premium pueden alcanzar hasta valores entre $21.000 y $26.000 dependiendo del momento del día o reposición.
José es encargado del local mencionado anteriormente e indica que “los cortes más económicos son ahora lo más demandados”. la paleta y roast beef lideran las ventas mientras que productos premium tienen menos salida debido al encarecimiento generalizado; además destaca cómo muchas personas han comenzado a optar por pollo cuando hay promociones disponibles: “Cuando sube tanto el precio [de la carne], muchos clientes cambian sus preferencias”.
Las promociones también juegan un papel importante dentro del panorama actual; varios comercios ofrecen descuentos atractivos para incentivar compras mayores ante esta retracción generalizada del consumo cárnico—sin embargo muchos comerciantes admiten haber visto caer sus volúmenes totales vendidos debido al encarecimiento acelerado.
Consumo Premium vs Accesible
El escenario presenta contrastes marcados cuando nos movemos hacia áreas más acomodadas dentro del norte porteño o partidos cercanos como Vicente López donde aún persiste cierta demanda por cortes premium tales como lomo (por encima$21) o bife (alrededor$20). los carniceros informan que aunque estos clientes prefieren comprar menos cantidad mantienen su preferencia por calidad alta—cortes selectos continúan siendo parte integral incluso si sus precios son comparables o ligeramente superiores respecto otras zonas menos favorecidas económicamente.
Este análisis revela así un mapa fragmentario sobre cómo varía realmente el consumo cárnico dentro del AMBA (Área Metropolitana Buenos Aires). Mientras algunas áreas afectadas gravemente muestran preferencia hacia falda o carne picada otras mantienen firmeza con productos premium resistiendo mejor ante estas fluctuaciones económicas recientes.
Sin embargo todos coinciden acerca algo essential: este incremento fue rápido e inesperadamente alto comparándolo con tasas inflacionarias generales—y cuando esto ocurre no solo afecta cifras estadísticas sino también impacta directamente nuestras mesas diarias alterando frecuencias tradicionales asociadas con comidas familiares típicas argentinas tales como asados dominicales.
